Ovación
Domingo 05 de Abril de 2015

Ya son parte de la historia

Villa Dora obtuvo el subcampeonato de la Liga Nacional Femenina. Elena Klug, María Elena Romero y Ariana Macíes le contaron esta gran experiencia a Ovación

Un club de barrio que con el correr de los años se fue construyendo a pulmón, con sumo esfuerzo y por supuesto con el apoyo inestimable de los vecinos y de las personas que se acercaron a dar una mano, hoy se convirtió en una institución referente a nivel nacional, con el encomiable trabajo que realizaron las Doras para dejar al vóley de Santa Fe en lo más alto de la Argentina.

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Villa Dora dejó de ser la Cenicienta y hoy es subcampeón de la Liga Nacional Femenina, pero además en febrero fue el único representante argentino en el Sudamericano de Clubes que se disputó en Perú. En aquella ocasión, también accedió a las semifinales en otro hecho inédito y que habla a las claras de todo lo conseguido por este grupo de jugadoras que siempre entregan un plus extra para mantener el orgullo y la dignidad a salvo.

Obviamente que este éxito no solo es responsabilidad de aquellas que ingresan al campo de juego, puesto que hay que destacar a su entrenadora Lorena Góngora y su cuerpo técnico. Como así también a los dirigentes que, día a día, se esfuerzan por intentar dar lo mejor, aun cuando el club no escapa a las dificultades de toda institución amateur en un deporte que cuesta mucho comercializar y hacerlo masivo.

No obstante, Villa Dora es una demostración contundente que cuando algo se quiere se puede conseguir y que el sacrificio es la base de todo logro deportivo. El jueves las Doras cayeron en la final ante Boca Juniors, pero más allá de este resultado, protagonizaron un torneo notable y además cumplieron con creces el objetivo propuesto antes que arranque la competencia.

El hambre de gloria de las chicas y la comunión que lograron como grupo, fue fundamental para llegar a jugar por primera vez una final de Liga. Hace dos años, las Doras llegaban a semifinales y terminaban en la 4ª posición; el año pasado finalizaron en el 3º lugar y ahora en la 2ª posición, Es decir que fueron progresando y superando las metas con el correr del tiempo, reafirmando de manera inequívoca sus ansias de mejorar y superarse día a día, demostrando ser grandes profesionales.

Luego de la final frente a Boca, María Elena Romero, Elena Klug y Ariana Macíes visitaron Diario UNO y contaron sus sensaciones respecto a lo que fue el torneo y la final ante el Xeneize. Pero, además, hablaron sobre el grupo que se construyó y de las apetencias personales de cara al futuro.

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—Me imagino las sensaciones que vivieron y la satisfacción de llegar por primera vez a una final de Liga Nacional que ningún equipo de Santa Fe había logrado...

E.K: Primero que nada mucha alegría y ganas de seguir trabajando, para seguir mejorando y apuntando a nuevos objetivos. La verdad que se logró una unión muy fuerte en el grupo, gracias a los logros que obtuvimos y al sacrificio que hicimos en cada entrenamiento. Trabajábamos en doble turno, dormíamos la siesta en la casa de las chicas, nos juntábamos a merendar y charlar. Y todo eso nos unió más como grupo y nos permitió llegar a esta instancia.

A.M.: Sentimos mucha satisfacción ya que pudimos lograr nuestros objetivos, desde hace dos años que jugamos una semifinal en la Liga, que nos propusimos superarlo. En la liga anterior salimos terceras y ahora fuimos subcampeonas, jugando una final que era nuestro gran objetivo y por suerte lo concretamos. Para eso fue fundamental el grupo que se generó, el trabajo del cuerpo técnico y las familias que siempre nos apoyaron. Pero hago hincapié en el grupo humano, porque vos podés contar con las mejores jugadoras del mundo, pero si adentro de la cancha se llevan mal no podés lograr los objetivos. Por eso en mi caso rescato mucho la parte humana. 

M.E.R.: Tenemos mucha confianza dentro de la cancha, para mí somos como una familia y de a poco fuimos creciendo. La verdad que es una satisfacción enorme formar parte de este grupo y jugar una Liga Nacional con Villa Dora. La primera vez que competimos, de ninguna manera pensamos en llegar a una semifinal y lo terminamos logrando. Y eso te da muchas ganas de seguir mejorando, estamos muy contentas porque concretamos el objetivo de llegar a la final. Obviamente que nos quedamos con el sabor amargo porque cuando llegás a una final la querés ganar, duele un poco, pero la realidad es que pudimos conseguir nuestro objetivo y eso vale mucho, por lo cual nos sentimos muy felices. El grupo humano es lo que nos caracteriza y nos identifica como equipo. Somos muy unidas, nos identifica la locura (risas), la forma de divertirnos dentro de la cancha. Es algo único, porque sino te divertís dentro de la cancha con lo que estás haciendo, directamente no lo hagas o dedícate a otra cosa.

—Una vez logrado el objetivo de jugar la final de la Liga y de participar de un Sudamericano, ¿cuáles son los desafíos a nivel personal pensando en el futuro de cada una?

E.K.: No es fácil, porque este es un deporte amateur y nosotras durante el año estamos estudiando, pero a la mañana vamos al gimnasio, después cursamos y a la noche otra vez a entrenar. Y la verdad que hicimos un sacrificio enorme durante todo el año y después se verá. En lo personal, mi idea es terminar la carrera de kinesiología que me falta una materia para recibirme. 

M.E.R.: Yo no soy de acá, soy de Corrientes, pero la verdad es que estoy muy satisfecha en Villa Dora. Por ahora no tuve ninguna propuesta, pero para irme del club tendría que pensarlo mucho. Me siento muy cómoda y seguramente seguiré (risas).

A.M.: Mi objetivo es enfocarme en el estudio y terminar la escuela secundaria. Después si llega alguna oferta para jugar en otro club lo analizaré, si llega algo de afuera no tendría problemas en irme, pero siempre priorizando el estudio. 

—Después de jugar en dos meses semifinales de un Sudamericano y la final de la Liga, ¿cuesta motivarse de cara al futuro?

M.E.R.: Como no somos jugadoras profesionales, ahora volvemos a la rutina diaria. Cada una tiene sus estudios o trabajo. Algunas dejarán, otras seguiremos y obviamente tratando de dejar de lado ese gustito amargo que nos dejó la final perdida y tratando de ganar todo lo que juguemos. Vamos a seguir peleando, como se caracteriza Villa Dora, enfocadas en jugar nuevamente la Liga y poder estar en una final, que no es nada fácil.

E.K.: Esa es la gran diferencia con las chicas de Boca, que cobran porque son profesionales y solo se dedican a eso, nosotras durante el año entrenamos como profesionales, pero no lo somos porque no cobramos. Y tener tanta exigencia durante un año entero hace que termines agotada y te replantees el futuro. Algunas de nosotras entrena, estudia y además trabaja, a diferencia de las chicas de Boca, que no se plantean si seguir o no, dado que ese es su trabajo y le pagan por entrenar y jugar.

A.M.: Me volvieron a llamar de la Selección Menor y en dos semanas se jugará una Copa Panamericana en República Dominicana. Y luego en dos meses se va a jugar el Mundial Sub 17 en Perú, por lo cual si quedo entre las seleccionadas tendré la chance de jugarlo. Más allá de eso, la prioridad será el estudio y seguir jugando en Villa Dora.