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Miércoles 15 de Julio de 2015

Casi un 30 por ciento de los argentinos es pobre, según un informe de la UCA

El Informe sobre la Deuda Social de la Universidad Católica advierte además que dos millones de personas están por debajo del nivel de indigencia

La diferencia entre las cifras sobre pobreza que emite el Gobierno y las que elaboran los informes privados es cada vez mayor. Según un informe sobre la deuda social de la Universidad Católica Argentina (UCA), un 28,7 por ciento de los argentinos está en situación de pobreza, cuando el año anterior fue del 27,5. El mes pasado, la presidenta Cristina Kirchner dijo en una conferencia internacional que el porcentaje de pobres es "menos del 5 por ciento".
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Los resultados del Barómetro de la Deuda Social Argentina (el programa de la UCA que monitorea la situación social y cuyos datos nunca fueron reconocidos por el Gobierno) fueron presentados hoy. Advierten que el porcentual de pobreza creció entre 2012 y 2014, pese a que un 30 por ciento de los hogares reciben un programa social. Y aseguran que 2 millones de personas se encuentran por debajo del nivel de indigencia.
El Observatorio de la Deuda Social de la UCA muestra que la pobreza era del 25,9% en 2007, que alcanzó el 27,5% en 2013, y que en 2014, como muestran las cifras difundidas hoy, escaló al 28,7. La indigencia, según la misma fuente, era de 7,4% en 2007 y cayó a 3% en 2013. En esta evolución se refleja el impacto de la Asignación Universal por Hijo.
A principios de junio, la presidenta Cristina Kirchner dijo ante la oficina de las Naciones Unidas para la Alimentación y Agricultura (FAO) que en el país el índice de pobreza "está por debajo del 5% y la indigencia en 1,27%". Sus dichos generaron el rechazo de diferentes sectores de la oposición, de la sociedad y la iglesia. En medio de la polémica, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) salió a justificar la cifra. "Más allá de las discusiones metodológicas, la afirmación de la Presidenta en base a los número del Indec tiene sólido respaldo", se transmitió desde el organismo.
El año pasado, por primera vez, luego de las severas críticas a las mediciones de la pobreza realizadas por la Iglesia, el Gobierno convocó a una reunión a los técnicos que participaron de la elaboración de los instrumentos metodológicos del Observatorio de la Deuda Social (ODSA). Los estudios del ODSA comenzaron en 2003 para contar con información sistemática del estado del desarrollo social del país. A partir del momento en que las estadísticas del Indec comenzaron a perder credibilidad, se incluyó en los informes anuales la medición de la indigencia y de la pobreza mediante el ingreso para que esa problemática "no perdiera visibilidad".
La UCA incorporó, así, el método de comparar los ingresos totales de los hogares con el valor de la canasta de bienes y servicios de subsistencia, lo que permite como resultado tasas de indigencia y de pobreza muy diferentes a las estadísticas del Indec.
A partir de 2010, la muestra comprende un universo de 5700 hogares, lo cual permitió ampliar la cobertura y reducir los errores de estimación, explicaron en la UCA.
Fuente: La Nación