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Viernes 01 de Enero de 2016

Estable el Paraná en Chaco y aguardan que siga su descenso

En esa provincia hay más de seis mil evacuados, afectados también por la crecida del río Paraguay. En Corrientes, refuerzan la asistencia a las familias. En tanto, docentes de la UBA intentan explicar causas y consecuencias de las inundaciones en todo el NEA

El río Paraná registraba el viernes una marca de 6,90 metros en el hidrómetro del Puerto de Barranqueras, un registro similar al del jueves, informó la delegación de la Prefectura Naval en Chaco, donde el gobierno asiste a unos 6.000 evacuados por las inundaciones mientras la crecida del Paraguay compromete otras localidades.
Después de dos días consecutivos con bajas, el comportamiento del Paraná comenzó a estabilizarse tras las abundantes lluvias en la región y las autoridades provinciales estiman que retomará su tendencia en baja.
Sin embargo, la crecida del río Paraguay, que compromete la situación de Formosa y Paraguay, comenzó a afectar a las localidades chaqueñas de Puerto Bermejo y General Vedia.
El Ministerio de Salud de la provincia señaló que en Puerto Bermejo los equipos sanitarios realizan recorridas diarias para asistir a las 252 personas evacuadas y también en General Vedia para atender a unas 50 familias del Paraje Tres Horquetas, que quedó aislado por el agua. Actualmente son 6.095 personas de esos poblados y de las localidades de Isla del Cerrito, Colonia Benítez, Barranqueras y Basail las afectadas por la creciente de ambos cursos fluviales.
Al otro lado del río, la Municipalidad de Corrientes reforzó la asistencia alimenticia y sanitaria a los afectados por la creciente del río Paraná, evacuados, autoevacuados y también a quienes se resisten a dejar sus hogares inundados.
La comuna de la capital correntina anunció la medida y ratificó que los evacuados y autoevacuados siguen siendo 70 familias, muchas de ellas instaladas en la escuela 299, que funciona como albergue.
Además de entregar a los damnificados módulos alimentarios, colchones y ropa, reforzaron el traslado de vecinos aislados en sus viviendas por el ingreso de las aguas, como también intensifica los controles sanitarios a grandes y chicos.

Informe de la UBA
Especialistas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) indicaron que los suelos del noreste argentino no pudieron absorber la cantidad de agua que recibieron en el último mes a raíz de las intensas precipitaciones, lo que generó excesos hídricos en Corrientes, Chaco, Formosa y Entre Ríos y complicó la situación que se vive en las zonas inundadas. 
“Los episodios de lluvias registrados durante diciembre, que afectaron con mayor intensidad al noreste de Argentina y sur de Brasil, también serían un efecto coherente con El Niño y habrían determinado que las reservas de agua en el suelo hayan aumentado hasta superar la capacidad de absorción, causando excesos hídricos en esta región”, dice el informe de la Facultad de Agronomía de la UBA.
Las precipitaciones, el aumento de caudal y los desbordes de los ríos, determinaron grandes inundaciones en Corrientes, noreste de Chaco, Formosa y norte de Entre Ríos, detalló el documento de la cátedra de Climatología y Fenología Agrícola de la Facultad de Agronomía de la UBA.
El informe precisó que la situación “se agravó en los últimos 10 días cuando las precipitaciones superaron holgadamente la capacidad de absorción de los suelos y se registraron importantes excesos, que por escurrimiento superficial o por drenaje, contribuyeron a alimentar el cauce de los ríos”.
El estudio de Agronomía de la UBA detalla además que las mayores lluvias en el transcurso de diciembre “se desarrollaron sobre la región noreste del país, abarcando gran parte de la provincia de Misiones, Corrientes, Entre Ríos y noreste de Chaco”.
“En muchas estaciones meteorológicas de esta región se superó el valor normal de la precipitación para este mes”, se indicó en el informe que citó como ejemplo las estaciones de Paso de los Libres y Concordia, donde hubo un exceso de 206 y 204 por ciento por encima de los valores normales. 
El estudio incorporó un mapeo de la región en términos de balance hídrico, donde se ve que “los aportes pluviales generaron importantes excesos”, expresaron las autoras, Liliana Spescha, María Elena Fernández Long y Adela Veliz.