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Sábado 20 de Febrero de 2016

Más que reforma política, solo una reforma al sistema electoral

Encuentro con expertos. Ese es el parecer de dos de los especialistas convocados por el gobierno nacional en representación de Santa Fe a las rondas de consulta sobre las modificaciones que impulsa

Con la intención de realizar una reforma política y electoral, el gobierno nacional encaró hace un tiempo una serie de rondas de consultas. En esa línea ya fueron convocados representantes de los gobiernos provinciales y autoridades de los distintos partidos políticos, y el jueves 18 de febrero fue el turno de académicos, especialistas y expertos en derecho constitucional.
Al encuentro, presidido por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y por el secretario de Asuntos Políticos, Adrián Pérez, estuvieron invitados en representación de la provincia de Santa Fe, Oscar Blando, director provincial de Reforma Política y Constitucional y docente de la UNR; Roberto Vicente, exsecretario de Justicia y representante por la UNL, y Domingo Rondina, reconocido constitucionalista santafesino.
Durante el cónclave, el gobierno nacional planteó la consulta sobre tres ejes: la unificación de las fechas de elecciones, la modificación de los órganos electorales, y el cambio en el sistema de votación, con un fuerte impulso hacia la boleta única electrónica que se utilizó en los últimos comicios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. 
Consultados por Diario UNO sobre las conclusiones de la reunión, tanto Rondina, como Blando coincidieron en que, por los temas tratados en el encuentro, más que una reforma política, lo que pretende el Ejecutivo presidido por Macri es una reforma electoral. 
“La reforma política es algo mucho más complejo que implica ley de partidos, participación popular, mecanismos de democracia semidirecta, restricciones a las campañas, a los gastos de los partidos, a la participación interna, etcétera”, expresó Rondina.
En la misma línea, Blando resaltó: “En una reforma merece una discusión el tema de los partidos políticos, en términos de su representatividad, en el sentido de reforzarlos. Me parece que hay que discutir el financiamiento de la política y de los partidos, y hay que agregar como una cuestión importante el tema de género y la paridad de cuotas. Me parece que son temas que si no es ahora, quizás será más adelante, pero que son necesarios de incorporar al debate, sobre todo en un año no electoral”.

¿Todos el mismo día?
En este punto hubo un claro consenso de los presentes: no se puede hablar de unificación de fecha de elecciones porque las provincias no delegaron ese poder a la Nación, y conservan la potestad de fijar su propio calendario. Además, algunas constituciones provinciales expresamente impiden hacerlo con las elecciones nacionales. En consecuencia, el planteo del director de Reforma Política es que “no se puede hablar de unificación, sino de simplificación”. Es decir, que Nación solamente podría acordar políticamente con las provincias tiempos comunes.
“Esto no hay que dejarlo de lado –advirtió Blando–, porque las innovaciones en el sistema de votación, justamente han provenido de las provincias, no de Nación. Si se habla de las experiencias exitosas de Santa Fe y Córdoba con boleta única en papel, o incluso las de CABA y las de Salta con boletas electrónicas, es porque han sido las provincias las que avanzaron positivamente. Por lo tanto, hay que respetar y en todo caso, Nación debe acompañar los avances e innovaciones en el ámbito electoral”.
En tanto, para Rondina, la unificación de las fechas de las elecciones conlleva dos inconvenientes, uno ideológico y el otro técnico. Desde lo ideológico, opinó que si “cuando se elige presidente, también se elige gobernador e intendente, la elección nacional opaca la discusión local y se termina hablando de los temas nacionales porque tienen más incidencia, sin hablar de los provinciales o municipales”. 
Además, reflejó que desde el punto de vista técnico también existen problemas, ya que las constituciones de muchas provincias tienen restringidos los plazos para realizar la elección y no siempre coinciden con el que fija la Nación.

Hacia la boleta electrónica
Aquí también hubo consenso, pero esta vez en la línea del gobierno: en su mayoría, y con observaciones puntuales, los especialistas presentes coincidieron en que el sistema de boletas partidarias con opciones preimpresas, es algo obsoleto y que debe ser modificado. 
En ese sentido, el gobierno nacional planteó claramente que el mecanismo hacia el que hay que encaminar las votaciones es el de boleta única electrónica que se puso en práctica en las últimas elecciones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y para ello, a través de un sistema de estímulos propone a las provincias a que se sumen mediante el financiamiento de parte de la implementación del sistema. 
Al respecto, Rondina reflejó que está a favor del uso de esta tecnología en los comicios y opinó que fue una buena experiencia la de los porteños, aunque fue muy crítico con otras medidas del gobierno de Macri, y también con la boleta única santafesina.
“Creo que fue muy mala la experiencia santafesina porque destruyó y atomizó a los partidos, y unida a las Paso generó una distorsión enorme del voto. Entonces, hay que avanzar hacia la boleta única electrónica, no obstante creo que la reforma política es mucho más que esto, y no quiero que me hablen de reforma, si al mismo tiempo plantean proyectos de restricción a la libertad de expresión y a la libertad de manifestación. Porque la ciudadanía no se ejerce solamente en las urnas, se ejerce todos los días, con una ciudadanía que se informa, que protesta y que critica, y eso es lo que no hay que perjudicar”, subrayó.
Por su parte, Blando también se pronunció a favor de abandonar las boletas partidarias o múltiples, recordó que la provincia de Santa Fe las dejó de lado desde 2011 cuando se entró en vigencia la boleta única en papel, y resaltó que en Santa Fe hay un proyecto del diputado Eduardo Di Pollina para la implementación de la boleta electrónica.

No hay reforma sin reforma
El funcionario provincial también se manifestó a favor de una reforma política, pero planteó que es imposible pensar en hacer cambios en la política, sin antes modificar la carta magna provincial que es la que, en definitiva establece muchas de las cuestiones electorales a modificar.
En ese orden de cosas, en virtud de una reforma política más profunda que tenga en cuenta otros aspectos, Blando remarcó que no se puede avanzar en la modernización de un sistema de votación, cuando “a nivel país existen prácticas políticas, legislación y constituciones que permiten cuestiones que confunden al electorado como las listas colectoras, las listas espejos, las candidaturas testimoniales, la ley de lemas o las alianzas cruzadas”. 
Es decir, son todas cuestiones que no tienen estrictamente que ver con el sistema electoral, sino con el sistema de los partidos, y los diseños electorales que son también los que hay que cambiar. 
“Nosotros hemos señalado en el caso de Santa Fe, la necesidad de acompañar las reformas electorales, con una reforma constitucional. Yo he sostenido la tesis de que no hay reforma política sin reforma constitucional. En este punto, más allá de todos los puntos en donde la constitución merece reformarse, no hay dudas porque el sistema electoral está en la constitución provincial. Por lo tanto, estas cuestiones no van a ser modificadas porque utilicemos la boleta única. Me parece que se necesita un debate sobre estas reformas más profundas”, expresó. 

Órgano electoral
Por último, sobre la modificación de los organismos electorales, tanto Rondina como Blando fueron escépticos en que sea un cambio que se pueda dar de inmediato ya que en el sistema constitucional de Estado federal que rige en el país, cada provincia es dueña de sus elecciones. Sin embargo, los especialistas resaltaron necesaria la modificación y también el debate pertinente al respecto. 
“¿Quién administra, organiza, gestiona, y a su vez, resuelve las controversias de los procesos electorales?”, preguntó Blando al respecto y manifestó que en el tema hay modelos a estudiar en el mundo, y también en Latinoamérica.
En esa dirección comentó que durante la ronda de consulta, algunos especialistas sostuvieron que a nivel nacional sería más conveniente darle un poco más de autonomía o autarquía a la Dirección Nacional Electoral y que se tenga una Cámara Nacional Electoral como instancia última y con una mayor cantidad de competencias, pero deslindando la organización y administración de la elección de lo que es la resolución jurisdiccional de las controversias.
“A mi juicio no es bueno que las decisiones administrativas y de gestión estén en la mano del poder que va a juzgar las controversias. Por lo tanto, me parece que no debe ser juez y parte”, finalizó. 
Sí a la boleta electrónica, pero ojo con el software 
En virtud de la intención del gobierno nacional de avanzar hacia la implementación de la boleta única electrónica para todos los comicios que se realicen en el país, el modelo a seguir parece ser el implementado en Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En este sentido, antes y después de los comicios en los que debutó el sistema, las discusiones en torno al mismo estuvieron a la orden del día, y también las opiniones dividas en torno a la seguridad y transparencia que puede aportar la tecnología. 
Al respecto, hay quienes sostienen que si bien agiliza el proceso, la seguridad del software que se utiliza es un tema no menor a tener en cuenta. Bajo este argumento, varios Estados dejaron de lado la boleta electrónica.
Consultado por Diario UNO, el constitucionalista Domingo Rondina, quién participó como invitado de la última ronda de consultas que impulsa el gobierno de Macri en torno a la pretendida reforma constitucional y política, se mostró a favor de la implementación del sistema usado en Buenos Aires, aunque planteó también diferencias con respecto a cómo debería ser implementado a nivel nacional. Sobre todo, teniendo en cuenta que en capital fue una empresa privada la que proveyó el software utilizado y que este tema fue producto de airadas discusiones.
En el proyecto del diputado provincial Eduardo Di Pollina, para la implementación de la boleta electrónica en Santa Fe, se plantea expresamente que el software utilizado debe ser estatal y desarrollado por programadores locales. 
“Es decir, no que se privatice ese servicio, sino que se organice, más allá de que haya que licitar alguna parte, como en las actuales elecciones que se licita la impresión, pero que el software especialmente que es lo más delicado sea estatal, público y controlado por distintos partidos”, resaltó Rondina.
Coqui Toum / jorge.toum@uno.com.ar