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Jueves 13 de Agosto de 2015

Por las inundaciones, una familia debió pasar la noche en un cementerio

La fuerte crecida del río Luján, que registró su máximo pico en la tarde del martes cuando llegó a la altura de 5,43 metros, dejó tras de sí unas circunstancias pésimas paras los habitantes de la localidad. Las malas condiciones climáticas obligaron a una familia entera a pasar la noche en el cementerio y muchos otros afectados debieron hacerlo en los techos de sus viviendas.
A pesar de que los fuerte vientos del sudeste que se registraron no afectaron la bajante del río, la disminución de las temperaturas contribuyó a empeorar todavía más la situación de los evacuados. Los bomberos detallaron que "durante la noche hizo mucho frío y los que más sufrieron las bajas temperaturas fueron las personas que están en los techos de sus casas o la familia (de siete integrantes) que pasó la noche refugiada en el cementerio". 
Los evacuados debieron dirigirse a la noche a once centros de alojamiento, entre ellos escuelas, una universidad, sociedades de fomento y centro de jubilados. Además, se dispuso reforzar la seguridad en todas las zonas anegadas y en la terminal de ómnibus, porque no había luz y se temía una nueva ola de saqueos.