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Martes 04 de Agosto de 2015

Una sudestada complicó el operativo para guiar a la ballena hacia aguas abiertas

El fenómeno en el Río de La Plata complicó los trabajos para guiar al cetáceo hacia aguas abiertas. La ballena continúa bajo la custodia de especialistas en la zona de la Terminal Internacional de cargas.
Una sudestada registrada en las últimas horas en el Río de La Plata complicó el operativo para acompañar hacia aguas abiertas a la ballena que apareció ayer en Puerto Madero, que continúa bajo la custodia de especialistas en la zona de la Terminal Internacional de cargas, a la altura del barrio porteño de Retiro.
Personal de la Secretaria de Ambiente, de Prefectura y expertos de la fundación Cethus intentan desde ayer acompañar a la ballena jorobada en su salida a río abierto, aunque el cetáceo permanece en las inmediaciones de la Terminal de Carga 4 del puerto, en la zona costera de Comodoro Py, detrás del edificio de la Armada, informó la Secretaría de Ambiente en un comunicado.
La ballena había logrado llegar a la dársena norte este martes por la mañana, orientada por el equipo que trabajaba desde dos embarcaciones y dos motos de agua.
Se trata de un ejemplar juvenil que tiene entre uno y dos años, mide unos seis metros y está desnutrido y lastimado, ya que al ser un cetáceo de agua salada no puede alimentarse en el río.
Además, el agua dulce anula su visión y le lastima la piel, indicó Ambiente.
El objetivo del operativo es “conducirla en su salida al río para que llegue al mar. En esta tarea, el tiempo apremia porque el animal sufre el agua dulce que deteriora su piel y sus ojos además de que carece de alimento”, advirtió la Secretaría.
El operativo continuará durante la noche con una guardia, y en las primeras horas de la mañana el equipo de técnicos y expertos retomará sus tareas para guiar al cetáceo hacia aguas abiertas.
Los especialistas estiman que se separó del grupo con el que migraba desde la zona Antártica, donde se alimentan en verano, hacia las aguas de Brasil, donde la especie de reproduce.
La ballena jorobada migra en otoño, puede recorrer hasta 8.000 kilómetros hacia el Archipiélago de Abrohlos, uno de los lugares de reproducción.
Los técnicos y efectivos que trabajan en el lugar calculan que le llevaría toda la noche llegar al mar, dado que es una especie que en buenas condiciones nada a unos 30 kilómetros por hora.
En el hemisferio sur, su principal alimento es el krill, aunque también pueden alimentarse de plancton y pequeños peces que forman cardúmenes.
Se estima que la ballena jorobada vive entre 50 y 70 años y alcanza su madurez sexual entre los cuatro y los siete años, cuando supera los 12 metros de longitud.
Los profesionales a cargo del operativo consultaron ambientalistas de Mundo Marino y de diversas ONG, quienes coincidieron en que los protocolos para estos casos son los que se han seguido en el operativo: proteger al animal y acompañarlo para que por sus propios medios nade hacia el mar, asegura la Secretaría de Ambiente en un comunicado.
Fuente: Télam