Política
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Para definir la fecha de las elecciones la UCR pide consultas a todas las fuerzas

El titular del radicalismo santafesino, Julián Galdeano, reconoció que la decisión es del gobernador, pero pidió que todos los partidos sean escuchados. Se mostró a favor de desdoblar los comicios de 2017 y volvió a reclamar mayor diálogo dentro del Frente Progresista.

El presidente del radicalismo santafesino, el diputado provincial Julián Galdeano, se refirió al debate que comienza a darse sobre la unificación o el desdoblamiento de las elecciones provinciales con las nacionales.
Sobre este tema, el presidente del radicalismo santafesino, Julián Galdeano, le dijo a Diario UNO: "Nosotros entendemos mucho más lógico, y políticamente correcto si se quiere, que el debate sobre la cuestión nacional tenga su propia entidad y su propia elección y momento. Mientras que la discusión o las propuestas locales que tienen que ver con presidentes comunales o concejos municipales sea en otro momento, porque mezclar dos debates tan diferentes y tan claramente distintos puede ser un error y confundir a la ciudadanía".
"A nosotros eso no nos perjudica", dijo en referencia a la unificación de los comicios y agregó: "Sí entendemos y fue una política histórica del radicalismo la de no mezclar las elecciones nacionales con las locales, desde siempre".
Galdeano también dijo que esa es la postura mayoritaria en el radicalismo y argumentó que eso "favorece al municipalismo" y evita experiencias anteriores de "elecciones conjuntas donde por arrastre han triunfado expresiones políticas que no tenían todo el consenso de una comunidad, pero como hay un sello, una marca o un candidato que tiene todo un arrastre hacia abajo termina explicando cómo fulano de tal es concejal en una localidad o hasta presidente comunal".
"Pero esa es una decisión del gobernador, nosotros entendíamos que era un tema que ya se había conversado inclusive porque ya se había consultado a otras fuerzas políticas que no son del Frente Progresista, como el PRO y el peronismo y en general la mayoría de los partidos habíamos opinado en este sentido. Si ahora hay cambios también esperaremos que el propio gobierno nos consulte y a partir de allí brindar una posición que sea unívoca en el radicalismo", expresó.
Luego insistió sobre la idea de que se debe "consultar a los partidos políticos" y "no solo a los del Frente Progresista" ya que "después sobre la base de cuál es la opinión de cada uno el gobernador construirá su decisión".

El presupuesto, la punta del iceberg
El presidente del radicalismo dejó en claro que su partido tiene la "intención de seguir participando del Frente Progresista" aunque también reclamó que les "gustaría tener una mayor participación" en algunos temas importantes, como el del presupuesto.
En ese tema, Galdeano explicó que se le solicitó una reunión al gobierno "para conversar y sobre todo aclarar algunos puntos donde tenemos algunas dudas". Allí enumeró un reclamo de los intendentes que quieren que se mejoren los ingresos por coparticipación –en la Cámara de Diputados hay un proyecto para rediscutir la coparticipación a municipios y comunas.
Además, desde la UCR sostienen que no están calculados algunos recursos en el presupuesto y eso disminuye el monto del fondo de obras menores y también quieren conocer por qué y cómo se llegó a los números del actual presupuesto y cuáles son los criterios que se adoptaron para que algunas áreas tengan un incremento importante y otras no. "Todavía no tuvimos ocasión de conversarlo", se quejó.
Sin embargo, detrás del reclamo por discutir el presupuesto se cuelan otros más de fondo y que tienen que ver sobre la (falta de) comunicación dentro del FPCyS. "Si bien hemos crecido dentro del Frente Progresista con un nivel mayor de actuación del radicalismo, al mismo tiempo hay decisiones que son trascendentes y los mecanismos de consulta no funcionan adecuadamente. Marcamos esa diferencia en la última reunión que tuvimos en el radicalismo desde la conducción partidaria junto a los legisladores haciendo foco en el tema del presupuesto, pero también sobre el propio funcionamiento del Frente Progresista hacia atrás, sobre todo de cara al futuro", concluyó.

Una decisión que puede ser más que una elección / Por Hipólito Ruiz
La definición de la fecha de las elecciones locales para 2017 empezó a tomar una importancia que excede largamente a la realización de unos comicios de medio término donde solo se eligen concejales y presidentes comunales. Resulta que la decisión que debe tomar el gobernador puede tener consecuencias directas sobre el futuro del Frente Progresista Cívico y Social. Si Miguel Lifschitz decide desdoblar los comicios, la UCR no tendrá inconvenientes en seguir jugando para sus dos equipos: el FPCyS, en la provincia; y Cambiemos, a nivel nacional.
Pero si Lifschitz decide unificar las elecciones locales con las de diputados nacionales, el radicalismo tendría que adelantar una decisión que esperaba tomar en 2019.
Hasta hace unos meses la unificación de los comicios parecía una opción casi descartada. Pero la dinámica de la política hizo cambiar las cosas. Desde el socialismo aseguran que tener cuatro elecciones en un año es demasiado, tanto por la situación económica como por cómo caería para el humor social.
Pero el tema se instaló luego de los reclamos del radicalismo que se sintió excluido del armado del presupuesto provincial. El exministro de Gobierno y actual diputado provincial del PS, Rubén Galassi, anticipó hace días su postura personal sobre el tema y dijo que las elecciones en 2017 deberían ser unificadas.
Según los plazos legales y constitucionales, Lifschitz tiene tiempo hasta mediados de enero para anunciar elecciones desdobladas. Mientras que si se unifican se toma el calendario nacional.
Es un escenario complejo, tanto para el socialismo como para el radicalismo. Ninguna decisión es fácil de tomar. Ni para Lifschitz es sencillo determinar que se unifican los comicios; ni para el radicalismo es tan simple dejar el FPCyS. Todo tendría sus consecuencias.
El gobernador pondría en juego su apuesta más ambiciosa: la reforma de la Constitución. Ese proyecto ya parece complicado con el radicalismo como socio; sin ese aliado es casi impensable. Pero también es cierto que el Partido Socialista no puede esperar hasta 2019 para saber qué hará el radicalismo. Construir una opción política no es algo que se haga de la noche a la mañana. Tal vez el ejemplo del Frente Progresista, que ya tiene más de 20 años pero apenas nueve en el poder, es el mejor ejemplo.
Si el radicalismo se decide por Cambiemos, el PS deberá repensar su armado provincial porque se le va gran parte de la estructura territorial que aporta la UCR al Frente Progresista. Y aguardar a la próxima elección a gobernador para hacerlo es quedarse con la bomba de tiempo en las manos.
Por su parte, la UCR ocupa hoy seis ministerios (Obras Públicas, Trabajo, Seguridad, Medio Ambiente, Desarrollo Social y Ciencia y Tecnología) en el gobierno santafesino. En agosto pasado el propio vicegobernador, el radical Carlos Fascendini, les había advertido en muy duros términos a José Corral y a Mario Barletta que si pegaban el salto a Cambiemos "su banda" iba a tener que dejar los cargos que ocupaban en el gobierno provincial. Es muy difícil pensar que todas esas sillas pueden quedar vacías en cuestión de meses.
Pero también hay muchos dirigentes radicales que no se sienten cómodos al imaginarse trabajando con el PRO, una fuerza que contiene a muchos dirigentes justicialistas que históricamente estuvieron enfrentados al radicalismo. Tampoco se sienten con garantías de ocupar espacios de poder en una coalición con el partido del presidente Mauricio Macri. Eso no sucedió a nivel nacional y nada garantiza que suceda en la provincia.
Todos estos elementos y 20 años de construcción política parecen conspirar contra un escenario de ruptura en el Frente. Incluso algunos dirigentes consultados se animan a decir que si las elecciones se unifican también encontrarán la manera de no romper la sociedad que los llevó a gobernar la capital provincial, la provincia (la ciudad de Rosario ya estaba en manos del socialismo) y muchísimas localidades a lo largo y ancho de la provincia.
La política es dinámica constante. En el Frente Progresista siempre existieron tensiones, a veces más otras menos, pero siempre las hubo. Las decisiones de sus dirigentes y el tiempo dirán cuánta vida le queda.

Comentarios