Ovación
Domingo 03 de Abril de 2016

Patronato puede reclamar por la patria potestad

Le ganó a River Plate en un Grella repleto por 2 a 1. En el historial también quedó arriba el elenco entrerriano.

Edgardo Comar/Ovación
ecomar@uno.com.ar

Para Patronato era un partido importante; decisivo era para River, que debía ganar para no tener una despedida anticipada del certamen. Un estadio repleto reflejaba la expectativa que generaba la confrontación. Después de un trámite intenso, el Rojinegro le ganó al Millonario por 2 a 1. Sebastián Bértoli de penal y Mauricio Carrasco convirtieron para el conjunto entrerriano; Rodrigo Mora había empatado transitoriamente. Fue en el marco de la novena fecha del Torneo de Transición de Primera A. El Negro, que en la próxima presentación visitará a Colón, quedó arriba en el historial que registra tres duelos oficiales en el profesionalismo.
El partido fue vertiginoso en el arranque, en el que predominaron las imprecisiones. La intención Santa fue quitarle espacios de movimientos al rival. Con un par de pelotas cruzadas desnudó alguna falencia en el fondo riverplatense que Jonathan Ferrari casi capitaliza antes de los 5’. De allí en más con Ponzio recuperando y marcando el lugar de la presión, con D’ Alessandro haciendo jugar al resto, el Millo se adueñó de la pelota y se transformó en un dominador que encontró profundidad a los 13’, cuando Mora desbordó por derecha y sirvió un centro perfecto que Nacho Fernández mandó a las nubes.
El paso de los minutos fue definiendo las posturas. El visitante cargó con la responsabilidad del protagonismo, mientras que Patrón buscaba sorprender con alguna salida rápida. Ninguno lograba prevalecer en las cercanías del área. La muestra no contagiaba a la multitud, que seguía expectante el trámite anodino. Un buen anticipo de Garré derivó en una buena asistencia de Garrido para Quiroga, que intentó definir de emboquillada pero Álvarez Balanta evitó la conquista cerca de la línea de sentencia.
A los 28’ cuando Ferrari y Balanta peleaban un balón sobre la línea de fondo, Vigliano vio un agarrón de Mercado sobre Furios y sancionó un protestado penal por la Banda que Bértoli transformó en el 1 a 0.
Se desesperó el Millo y creció Patringa, que cuando empezaba a justificar la diferencia mínima se durmió en la salida de un córner que D’Alessandro puso al alcance de Mora, descuidado por Guzmán, que no tuvo más que empujarla al uno a uno. Los tantos abrieron en encuentro. Aparecieron los espacios y ganando repetidamente las espaldas de Vangioni, el Negro estuvo a punto de recuperar la ventaja con una habilitación magistral de Telechea que Carrasco definió al cuerpo de Batalla y en una tijera de Garrido que pasó muy cerca del arco.
Segundo tiempo
Con los mismos nombres intérpretes, se dio la reanudación. La primera posibilidad clara para marcar el desequilibrio la tuvo River. Fue las 4’, cuando Masuero perdió la posición de Alario que intentó ceder para Mercado, pero la lectura anticipada de la jugada de Bértoli impidió que el ex-Estudiantes anotara desde el área chica.
Cuando Gallardo cambiaba el conductor con el ingreso de Pisculichi, y a pesar de que el Santo no disfrutaba del mejor momento, volvió a romper la endeble resistencia defensiva Millonaria, que no supo resolver una pelota llovida que Quiroga bajó en el segundo palo y Carrasco con suspenso hizo filtrar el balón entre las manos enjabonadas de Batalla.
La desventaja acrecentó las dificultades del conjunto de Gallardo para hilvanar opciones de ataque. El Muñeco movió el banco, mandó a Alonso por Alario y Lucho González por Domingo, pero no incrementó las variables ofensivas. De contra el Negro lo pudo liquidar cuando Carrasco después de correr 15 metros sin marcas perdió en el mano a mano con Batalla. O también en una escalada de Guzmán por el sector derecho que nadie pudo defender por el medio.
Forestello -que dirigió desde un palco- trabó el trámite en la mitad de la cancha con la inclusión de Minetti por Carrasco y buscó oxigenación con Geminiani por Guzmán y el chileno Donosso por Telechea.
Desde que volvió a estar abajo en lo numérico, River fue una muestra permanente de impotencia. La posibilidad de alcanzar la paridad pasó a depender de un acto fortuito o de alguna inspiración individual.
Más allá de las precauciones que implicaban las modificaciones dispuestas por Forestello, Patronato tuvo la virtud de aguantar a un timorato rival lejos del arco de Bértoli. De haber sido más efectivo pudo tener un final más aliviado. Sufrió por los pergaminos del que estaba enfrente, pero lo superó con justicia en los 90’ y también en el historial. Hasta tanto se vuelvan a enfrentar puede reclamar la patria potestad.

Las claves
*Fue más
En el partido en el que prevaleció la entrega por sobre la lucidez, Patronato fue más práctico y generó más juego de ataque que su rival y terminó justificando la victoria ante un rival sin profundidad.
*Poco y nada
Lo de River rozó la pobreza en el Presbítero Grella. Cuenta con un plantel con muchos nombres, pero colectivamente falto de fútbol. En ataque no mostró jamás cuál era su idea.
*Supo cerrarlo
Cuando Carrasco desperdició una chance para el 3 a 1, Forestello creyó conveniente bajar la persiana. Plantó un 4-4-2 que defendió lejos de su arco. Sufrió solo por la estrechez del marcador.





 

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