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Martes 21 de Abril de 2015

Piden más frecuencia en los colectivos a Paraná

Representantes de la Federación Universitaria del Litoral (FUL) se reunirán con autoridades de Ersa SA para buscar una solución al problema que se profundizó en las últimas semanas

Con el inicio del cursado en la totalidad de las unidades académicas de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y de Entre Ríos (Uner) se profundizó el problema del traslado de los estudiantes que, todos los días, cruzan de una provincia a otra. Esta semana, representantes de la Federación Universitaria del Litoral (FUL) se reunirán con autoridades de Ersa SA para encontrar alguna solución al inconveniente. Por otro lado, en Paraná, la decana de la Facultad de Ciencias de la Educación se reunió con el defensor del Pueblo por ese tema.
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Francisco Guibert, integrante de la FUL, explicó que esta semana tendrán una reunión con los representantes de Ersa SA, una de las empresas que brinda el servicio de transporte entre Santa Fe y Paraná y la que, según destacó, han tenido mejor predisposición y respuesta.
“Tenemos un problema importante con la frecuencia que no es suficiente”, indicó y agregó: “Ya nos juntamos a principio de año y antes de que arranque el cursado pero ahora tenemos que hacerlo nuevamente. Esta semana me junto sí o sí con ellos”.
Al respecto, marcó que ha mejorado la frecuencia de los rondines –colectivos que toman y bajan pasajeros en la esquina de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL, en lugar de en las terminales– pero no es suficiente. “No sabemos si el problema es la cantidad de coches o qué pero los chicos siguen haciendo largas colas y deben esperar muchísimo”, resaltó el referente estudiantil.
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Además, dijo que esa situación genera que los alumnos que viajan frecuentemente deban salir mucho tiempo antes de sus hogares para tener margen horario para llegar a las clases o bien resignarse a que pueden llegar tarde.
Cabe recordar que el problema surgió hace dos años cuando la Comisión Nacional de Regulación de Transporte comenzó a controlar que no viajaran personas paradas en los colectivos y definió que los mismos solo pudieran tomar y dejar pasaje en las terminales de ambas capitales.
Esa determinación no estuvo acompañada por políticas que permitieran cubrir la demanda existente por lo que generó graves inconvenientes. A partir de las gestiones de los estudiantes con Ersa SA se logró implementar el sistema de rondines que dio una solución parcial al tema.

“Queremos transmitir tranquilidad porque esto, como el año pasado, se va a ir acomodando de manera progresiva. Acá el problema no es la empresa sino la Secretaría de Transporte nacional que pone muchísimas trabas a la compañía para brindar el servicio que quisiera”, detalló Guibert y añadió que los horarios más conflictivos son a la mañana temprano y por la noche.
Impacto en la matrícula
Del otro lado del túnel la situación también genera preocupación y acciones. El defensor del Pueblo adjunto de Paraná, Pablo Donadío, se reunió con la decana de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Entre Ríos (Uner), Gabriela Bergomás, para abordar en forma conjunta la situación generada a partir de problemas en la prestación del servicio.
El defensor y la decana coincidieron en la necesidad de trabajar en una mesa que reúna a representantes de sectores involucrados, como centros de estudiantes, otras facultades de la Uner y de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader), concejales y funcionarios municipales y provinciales de las áreas de Transporte, entre otros. La primera reunión será convocada para el martes 28 de abril, a las 9.30, en la sede de la Facultad de Ciencias de la Educación, en Alameda de la Federación 106 de Paraná. 
“El inconveniente en el servicio recrudeció en marzo, con el inicio de las actividades en universidades de ambas provincias, y se manifiesta en determinados horarios, cuando se forman largas colas de usuarios que pugnan por subir al colectivo. En esas ocasiones, las esperas en las terminales suelen ser prolongadas, convirtiéndose en un contratiempo y obstáculo para el cumplimiento de horarios de clases y de ingreso al trabajo”, marcaron en un comunicado. 
Además, la decana dijo que la imposibilidad de viajar en tiempo y forma ha tenido repercusión hasta en la matrícula de la Facultad y que los reclamos de los estudiantes se multiplican.

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