Policiales
Viernes, 14 de septiembre de 2012Robo al Macro: “El ruido de los golpes en las paredes era infernal”
Lo dijo Jesús Lalli, quien durante la madrugada del robo pegaba carteles en la peatonal. “Presentí que estaban adentro, pero no lo podía creer”, aseguró.
Hobby. La colocación de alarmas ha sido el hobby de Lalli durante años: “No estaban funcionando bien”, aseguró.
Lejos de la mística que rodea su discurso, Jesús Lalli (54) asegura que el domingo a la madrugada, pasó por la puerta de la sede del Banco Macro que fue asaltada y que escuchó el ruido “ensordecedor” de un martilleo en el interior del banco. “Los ruidos eran muy claros, yo presentí que estaban adentro pero nunca me imaginé que podrían haber evitado que se activaran los sistemas de seguridad, me pareció imposible que pudieran estar robando el banco”, expresó el hombre que si bien no es santafesino, hace más de 18 años que vive en la ciudad.
Lalli dejó acentada su declaración en Asuntos Internos, pero además se acercó a Diario UNO para contar su testimonio, porque “quiere ayudar a la gente que en este robo perdió también parte de su vida”.
Por una promesa
El relato de Lalli se basa en una promesa. En agradecimiento a un favor recibido, Lalli prometió pegar imágenes de Jesús, en la zona del centro santafesino. En la madrugada del domingo estaba cumpliendo esa ofrenda cuando pasó por la puerta del banco, ubicado sobre la peatonal San Martín, entre Tucumán y Primera Junta.
“Empecé a caminar por calle Salta y doblé en San Jerónimo. A la altura del 2.700 vi un patrullero. Después tomé calle Crespo y luego ingresé a calle San Martín. Lo único que estaba abierto a esa hora era un restorán que tenía un show en vivo. Luego, el resto de las calles estaban vacías”, recordó Lalli y aseguró que el contraste de luces entre la zona de San Martín Norte, recientemente inaugurada y el resto de la peatonal era “enorme”.
Ruidos de martilleo
“En comparación, el tramo más antiguo de la peatonal parecía oscuro. Y las luces de todos los bancos estaban apagadas. No crucé ningún otro patrullero o policía. Sin embargo, cuando llegué a la esquina de calle Tucumán ya se escuchaban los ruidos de martilleo, era realmente ensordecedor. Me fui acercando y el ruido era más intenso todavía. Me llamó también poderosamente la atención que había muy poca luz en esa cuadra. Pegué uno de los volantes que tenía en una columna de cemento que está ubicada frente al banco y luego me fui hasta la puerta del banco a ver qué pasaba. Me aproximé al vidrio, y estaba todo iluminado, excepto la escalera que estaba semioscura. Daba la impresión como si hubieran estado limpiando. Pero que yo sepa, los sábados a la noche no trabajan las empresas de limpieza”, agregó Lalli.
“No es lógico”
—¿Qué hizo después?
—Miré unos minutos y luego seguí mi camino. Seguí pegando carteles hasta calle Juan de Garay y luego pegué la vuelta e hice el camino inverso.
—Cuando volvió a pasar por el banco, ¿aún se escuchaban los ruidos?
—No presté tanta atención. Me pareció imposible que pudieran estar robando, lo digo sinceramente.
—¿Por qué no avisó a la policía?
—En primer lugar porque yo había hecho una promesa y tenía que cumplirla. Dios está ante todo, tenía que seguir caminando. Después porque tampoco vi un patrullero por la zona. Pero, además, porque realmente no pensé que podían estar robando. Es que no es lo lógico. Con el conocimiento que yo tengo en alarmas, porque la instalación de alarmas ha sido un hobby mío desde hace muchísimos años, me pareció imposible.
El sábado último, ocho asaltantes encapuchados escalaron la pared del fondo de un estacionamiento, traspasaron una casa abandonada e irrumpieron, a través de una ventana sin rejas, en el segundo piso de la sede del Macro en Santa Fe, ubicada en la peatonal San Martín al 2.400.
Los ladrones sorprendieron a dos guardias y, más tarde, a dos fleteros que, a las 23.30, habían ido a retirar cartones y papeles, un trabajo que se hace por las noches de los días hábiles en todas las sucursales del Macro de Santa Fe. Luego, violentaron 77 cajas de seguridad, de las cuales vaciaron 67, debido a que las otras no estaban alquiladas.
-
“Debemos seguir mejorando”
-
Bernardello: “La prioridad la tiene Colón”
-
La novela de Franzoia
-
“Una sola persona no puede ejecutar semejante estafa”
-
Dieron positivo para influenza 38 de los pacientes en vigilancia
-
Asesinaron a un comerciante en el corazón del barrio Candioti
-
“Cada vez confirmo más que mi marido es un perejil”, dijo la esposa del encargado
-
El Gobierno dijo que "respetará el fallo" de la Corte sobre la inconstitucionalidad de la reforma de la Magistratura


