Policiales
Miércoles 15 de Junio de 2016

Autorizan un careo al exsubjefe de la DGPyCA de Reconquista

El fiscal quiere contrastar el relato de Cesar Ibáñez, procesado por tenencia de cocaína, con el de los prefectos que lo apresaron en Santa Fe  

El exsubjefe de la Sección Inteligencia Zona Norte de la Dirección General de Prevención y Control de Adicciones de la provincia César Ariel Ibáñez, procesado por tenencia de estupefacientes, podría ser sometido a un careo en las próximas semanas con los dos gendarmes que encontraron en el shopping La Ribera su mochila cargada con un arma  reglamentaria, un chaleco antibalas con la inscripción “DGPyCA”, 81 CD  y ocho casetes con escuchas telefónicas correspondientes a oficios librados por el juzgado federal de Reconquista, y 98 gramos de cocaína. 
La medida probatoria tuvo el visto bueno de la Cámara de Apelaciones de Rosario que aprobó el pedido que había realizado el fiscal federal Walter Rodríguez para que se produzca el careo y que había sido denegado por el juez Reinaldo Rodríguez. 
“La Cámara lo resolvió la semana pasada y ahora tenemos que esperar que el juzgado ordene cuándo y de qué manera se va a realizar el careo. Ibáñez aún no decidió si va a participar”, aclaró Claudio Torres del Sel, el abogado del policía. 

La cadena de custodia 
Además, el defensor adelantó que antes de que se cierre la instrucción de la causa, va a pedir la nulidad de todo el procedimiento: “Las grabaciones de las filmaciones de las cámaras de seguridad fueron editadas. Nosotros consideramos que no son una prueba válida para demostrar cuál fue la cadena de custodia que tuvo la mochila durante las horas en las que quedó en mano de los gendarmes”. 
Ibáñez fue detenido en el Puerto de Santa Fe el 10 de septiembre de 2014, cuando volvió a un negocio del shopping La Ribera a buscar una mochila que se había olvidado y se descubrió que transportaba la droga, información sobre causas que estaba investigando, el arma reglamentaria y un chaleco antibalas.  Casi 20 días después,  fue procesado por tenencia de estupefacientes y a fines de octubre de ese mismo año, tras el pago de una fianza, fue liberado. 
El abogado del policía no solo apeló el procesamiento que le dictaron sino que además, dijo que va a pedir la nulidad de la incorporación de las declaraciones testimoniales como pruebas en el expediente ya que la detención de Ibáñez fue “absolutamente arbitraria” y  focalizó la investigación en quienes quedaron al resguardo de la mochila en el shopping.
En este sentido, pidió  que el shopping enviara los crudos de las filmaciones de las cámaras de seguridad para poder determinar si alguien más tocó la mochila que el exoficial había olvidado al lado del mostrador de uno de los comercios. 
La línea argumental de la defensa es que la droga habría sido plantada. 

Para despejar dudas
En paralelo, desde la acusación, y para despejar dudas que surgieron entre los testimonios que obran en el expediente, el fiscal Rodríguez solicitó al juez federal Reinaldo Rodríguez que disponga un careo entre el imputado y los testigos J. L. B. y N. A. P. ya que existirían contradicciones entre la declaración de Ibáñez y la de los prefectos, quienes declararon que el imputado les confesó que la droga era para “asegurarse el resultado positivo” en procedimientos que encabezaba. 
Otro de los prefectos explicó al declarar que Ibáñez admitió no tener autorización para llevar la droga y que le repitió que ese material “suele ser usado en procedimientos en donde los reactivos no den positivo, indicando que de ser introducidas las sustancias que tenía en su poder el resultado daría positivo”. Por su parte, la defensa de Ibáñez desacreditó los testimonios de los prefectos. 
“El procedimiento en el que fue detenido Ibáñez evidencia muchas irregularidades. Esa mochila se paseó por todo el shopping durante horas. Seguramente ha llegado también a Prefectura y recién después volvió al local de ropa”, sostuvo Torres del Sel.