Policiales
Domingo 23 de Agosto de 2015

Capturaron a la mujer condenada por explotación que había sido liberada por personal policial

Se trata de Bárbara Guadalupe Trento, capturada este domingo. Ya había sido detenida el sábado 15 de agosto en San Javier tras permanecer prófuga desde su condena, pero seis horas más tarde la policía local le dio la libertad. Dos agentes de la Unidad Regional XIV fueron pasado a disponibilidad.

En el mediodía de este domingo fuentes policiales confirmaron la captura de Bárbara Guadalupe Trento, una proxeneta de la zona de la costa que estaba prófuga tras recibir una condena en 2013 a la pena de 5 años de prisión. El pasado sábado 15 de agosto, en horas de la madrugada, efectivos de la Tropa de Operaciones Especiales la capturaron en San Javier, pero seis horas más tarde el personal de la comisaría 1º de esa localidad le concedió la libertad.
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"Barbi" fue detenida por segunda vez hoy en la garita ubicada en la intersección de la Ruta Provincial Nº 39 y la Nº 1.

La dejaron libre
La liberación de la condenada Trento, tras su primer captura la semana pasada, fue una decisión que tomaron los vigilantes de la Comisaría 1° de San Javier, y que involucra directamente a la cúpula policial de la Unidad Regional XIV del departamento San Javier, Región 3°. Por esto, dos agentes de ese destacamento fueron pasados a disponibilidad mientras continúa la investigación. Tras conocerse esta noticia, el secretario de  Control de Fuerzas de Seguridad de la provincia, Ignacio del Vecchio refirió al grave hecho y dijo que "no es habitual que ocurran este tipo de hechos en absoluto". Asimismo destacó: "Lo que pasó es grave, por acción, por omisión, por culpa o por dolo. Ordenar algo sin la directiva del juez o del fiscal debe ser penalizado".  
El caso 
En septiembre del 2011, Aldo Monzón, un periodista de la ciudad de San Javier, denunció que hacía semanas que no podía contactarse con su hija. La chica le dijo que se le habían roto sus dos teléfonos, y esa fue la última comunicación que tuvo con ella. Dos semanas antes, la joven de 19 años había conocido a “Paco”, Gustavo Ojeda en un boliche de la zona, se hicieron amigos y enseguida se fue a vivir con él. 
Como todos en San Javier, Monzón sabía que “Paco” era uno de los propietarios de la whiskería Oasis, un negocio familiar que funcionaba en las afueras de localidad de San Javier, habilitado como bar pero, con el avance de la investigación, se supo que era un prostíbulo donde había mujeres sometidas al turismo sexual. 
La reconstrucción del hecho demostró que “Paco” era el encargado de elegir a las víctimas, seducirlas y de llevarlas a vivir con él, hasta que las alejaba definitivamente de todos sus contactos y las insertaba en el circuito de explotación sexual local. Pero había un paso previo, y ahí entraba Bárbara, que se hacía amiga de las posibles víctimas, les contaba que tenía un cuñado soltero y hacía la presentación.