Policiales
Viernes 28 de Agosto de 2015

Crimen de Josefina: “Yo la maté”, le confesó El Víbora a su concubina

En su declaración testimonial, Nelly Gómez comprometió seriamente al exboxeador Juan Carlos Acuña, presunto autor material del crimen de la joven entrerriana de la localidad de Concordia. Seguirá detenido y la Fiscalía solicitará la prisión preventiva. Hubo otra marcha 

“Yo la maté”, palabras más, palabras menos, esa fue la frase que Nelly Gómez, tía de Josefina, le escuchó decir a Juan Carlos Acuña cuando el acusado permanecía en la sede de la Jefatura Departamental de Concordia. También se trató de la parte más sustancial de la declaración indagatoria de la mujer de Juan Carlos Acuña, realizada en el mediodía de este jueves en la Unidad Fiscal de Concordia. 
Aunque la pareja de El Víbora también contó que en ese momento, después de haber sido detenido y mientras le acercaba ropa al imputado, estaba escuchando la conversación el jefe departamental de Concordia, Gustavo Schierloh, según señalaron fuentes de la investigación a UNO. Justamente el jefe policial también brindó su versión de los hechos y de lo que había pasado ese día en la sede policial, ratificando todo lo expuesto por la mujer. 
Así la pesquisa incorpora un elemento fundamental y que incrimina directamente al principal sospechoso, involucrado también en el crimen por los mensajes que había intercambiado vía Facebook con la víctima.
De esta manera se confirma el trascendido de una presunta confesión de Acuña en relación a la autoría material del hecho. Con la declaración de su mujer esto cobra valor, sumado a que la charla fue escuchada por un tercero.
El día de la confesión a Acuña se le había secuestrado la ropa que llevaba puesta, con el objetivo de incorporarla como material probatorio, se informó a este medio.
La tía de la chica asesinada agregó algunos detalles de lo que sucedió durante la noche en la casa que compartía con El Víbora: recuerda que ella se durmió y que él seguía despierto. Para los investigadores esta información no se consideró relevante.

No habló
Juan Carlos Acuña concurrió a los Tribunales de Concordia a las 19.30 de ayer y se abstuvo de declarar. El fiscal de la causa, Fabio Zabaleta, le leyó los cargos que se le imputan, se le detallaron las pruebas y la calificación legal del hecho, aunque finalmente optó por callar. El acusado estuvo acompañado por el defensor oficial, Sebastián Tito, en una audiencia que duró alrededor de media hora. 

En cuanto a la situación procesal de Acuña, se precisó que seguirá detenido en la Alcaidía y el fiscal Zabaleta tendrá 24 horas para solicitar la audiencia de prisión preventiva. Si bien el imputado tiene la posibilidad de ampliar la declaración indagatoria, se prevé que en esta jornada no se produzcan mayores novedades.

Armando rompecabezas
Así se arma el rompecabezas de un crimen sanguinario y que refuerza con el relato de Gómez que el ataque se habría consumado el mismo día de su desaparición. Josefina López estuvo 27 días desaparecida y su cadáver fue encontrado mutilado en varias partes: primero apareció el torso y luego el cráneo y las extremidades superiores, en una zona como conocida como El Naranjal de Pereda. En lo inmediato se debe aguardar el resultado de los análisis pedidos a laboratorios de Paraná, con los que se pretende develar la forma en que se cometió el femicidio y si de ello surgen nuevos indicios para un caso que conmocionó a todo el país.

Las pistas que aportó el celular
Los investigadores del caso Josefina hablaron sobre la importancia de haber accedido al historial de comunicaciones registradas en el teléfono celular de la muchacha. Si bien el aparato nunca fue encontrado, desde la Fiscalía de Concordia puntualizaron que se hizo la clonación de la tarjeta de memoria en base al trabajo de técnicos forenses y de Inteligencia que lograron hacerlo.
Destacaron que se hicieron otras operaciones más con ese teléfono y hay mucho material que se ha borrado.
Asimismo se manifestó que se está trabajando sobre la firme hipótesis de que Josefina fue ultimada en el mismo lugar donde fueron hallados sus restos (Naranjal de Pereda). Allí, una piedra con rastros de sangre y cabello pertenecerían a la menor asesinada, publica Diario Río Uruguay.
Acerca de los rumores del hallazgo de un arma blanca relacionada con el hecho, la Fiscalía solo se limitó a acotar que hubo un secuestro en otros procedimientos que se hicieron, pero no en ese lugar. Aquí las dudas se centran en la manera en la que el cadáver fue descuartizado. El macabro hecho se habría perpetrado con un arma blanca.
Fuente: UNO Entre Ríos.