Policiales
Jueves 10 de Marzo de 2016

Delincuentes, sin receta para lentes

Dos ladrones atracaron una óptica ubicada en avenida General Paz al 5.700, de la cual se llevaron mercadería y dinero en efectivo. Encerraron en el baño a sus dueños y salieron del local como "Pancho por su casa".

Este miércoles por la tarde, a plena luz del día, dos delincuentes ingresaron en una óptica ubicada en avenida General Paz al 5.700. Fingiendo ser clientes, se llevaron mercadería y dinero en efectivo de la caja. Finalmente encerraron en el baño del local a los dos comerciantes y se fueron con total impunidad. 
El episodio delictivo se registró minutos después de las 17 cuando Horacio Díaz y Estella Paulucci (marido y mujer y propietarios del comercio) hacía minutos habían abierto las puertas de la óptica.

Fue en ese momento que los primeros supuestos clientes de la tarde se hicieron presentes. "Eran dos jóvenes de aproximadamente 25 años. Comenzaron a preguntar por una marca de lentes y se los notaba muy nerviosos", comenzó contando Horacio. Fue allí cuando comenzó la odisea para Horacio y Estella. 
"Observé actitudes raras de los chicos y cuando me quise dirigir hacía la puerta, uno de ellos la cerró, me agarró del cuello y me llevó hasta la caja registradora. El otro, en todo momento le apuntaba y amenazaba a mi marido con un arma que supuestamente tenía dentro de una campera", recordó la mujer. 
Según relataron los dueños del comercio, que hace más de seis años trabajan en el local en avenida General Paz al 5.700, los delincuentes en todo momento los agredieron verbalmente. 
"Les pedí por favor que no nos latimen y que se lleven todo lo que quieran. Además les gritaba que no le hagan daño a mi marido porque está operado del corazón y tenía miedo que se descomponga", continuó narrando Paulucci.
Finalmente, los ladrones encerraron a los propietarios en el baño del comercio, se llevaron el efectivo de la caja, algunos anteojos y se retiraron sin levantar sospecha alguna, como "Pancho por su casa", a plena luz del día, frente a un intenso tránsito vehicular en la zona y practicamente "saludando" a los vecinos de la cuadra. 
"Gracias a Dios no nos lastimaron", se consolaron Horacio y Estella relatando el suceso a Diario UNO detrás del mostrador de la óptica.
Un dato: en sus más de 35 años de experiencia en el rubro y atendiendo al público, nunca habían sufrido un hecho delictivo. ¡Bienvenidos al club de la inseguridad! 
Matías De Philippis / UNO Santa Fe.