#NiUnaMenos
Lunes 10 de Agosto de 2015

Dolor e indignación en Rufino por el fallo en el caso de Chiara Páez

Repercusiones tras la decisión del juez que dejó en libertad a los padres del joven autor confeso del homicidio de la joven. La hermana afirmó que la resolución "los descolocó".

Dolor, indignación y bronca es el escenario que predomina en Rufino tras la decisión del juez Fernando Vidal de dejar en libertad a la madre y al padrastro del principal sospechoso de haber perpetrado el crimen de Chiara Páez. La marcha del viernes congregó a un millar de personas que clamaban Justicia y que culminó con destrozos en la casa de los sospechosos. No se descartan nuevas manifestaciones y hasta se sugirió cortar las rutas 33 y 7 en señal de protesta.

Chiara, la adolescente de 14 años, fue asesinada el 10 de mayo y enterrada en la casa de su novio, autor confeso del homicidio y único detenido, quien convivía con su madre, su padrastro y sus abuelos. Esa misma casa, en la que fue asesinada Chiara, fue la que intentaron destrozar algunos manifestantes que hasta allí se dirigieron luego de la masiva concentración.

La marcha del viernes había sido convocada a través de las redes sociales. Allí se escucharon expresiones de Fabio Páez, el padre de la joven; del fiscal, Mauricio Clavero; de la querella a través de Natalia Ferrero y otras voces. Fue llamativa la cantidad de gente presente ya que en anteriores marchas habían mermado los asistentes.

Un importante grupo de personas se concentró en la plaza Sarmiento de Rufino, para manifestar su descontento con la liberación de la madre y el padrastro de Manuel V., el novio de Chiara, y pedir justicia. Tras marchar alrededor de esa manzana, un grupo se trasladó a la casa de San Martín al 800, trepó los tapiales, ingresó y provocó rotura de vidrios y mobiliario.

Una de las hermanas de Chiara, Tania Páez, dijo que "con la resolución de Vidal todos estamos muy dolidos porque no lo esperamos en esta instancia. Con todas las pruebas que hay en la causa, es increíble que estas dos personas estén en libertad, más allá de que no significa que estén alejados de la causa ni mucho menos".

Los comentarios en la ciudad más sureña de la provincia son coincidentes y le atribuyen distintas responsabilidades a la madre y al padrastro. Para la mayoría, la progenitora del joven es más responsable de la muerte de Chiara.

"Respecto de la marcha, estuvieron bastantes habitantes de Rufino, la gente está muy indignada por lo que sucedió", dijo Tania a este diario, y agregó: "Ahora nos tenemos que tratar de que estos asesinos vuelvan a la cárcel".

Tania consideró luego que "no tuve ocasión de hablar con mi papá tranquila, debido a que todo nos descolocó. Vidal dio la resolución el viernes, a las 17, cuando ya Tribunales y todo estaba cerrado. Por lo menos podría haber esperado hasta el lunes, pero al miedoso no le da la cara para hacerlo en una audiencia y frente a nosotros y lo tuvo que hacer por escrito".

Querella. Para la querellante Ferrero, "los padres de Chiara hablaron de su desconcierto e indignación ante la resolución de Vidal, mencionando las pruebas que omitió, su disconformidad con el trato que han recibido del Poder Judicial en toda la investigación. La gente los escuchó, los comprendió y también expresó su indignación cuando la marcha se dirigió a la casa de los asesinos".

Remarcó que "esta es una resolución que le causa mucho daño a la comunidad, que está amenazada ante la posibilidad de tener que volver a convivir con esta gente, porque así lo dispuso la Justicia. La gente siente que el Poder Judicial se burla de su dolor y la deja indefensa. Eso es lo que se respira en Rufino. Una suerte de desconfianza generalizada hacia la Justicia santafesina".

"Quienes asistieron a la marcha y protagonizaron la protesta en la casa, son ciudadanos comunes, pacíficos, conocidos en la comunidad. No hubo oportunistas ni infiltrados de ningún sector con intereses particulares. No hubo representantes del resto de los poderes, llamativamente. Es decir, fue algo espontáneo de los ciudadanos", resaltó Ferrero.