Policiales
Martes 12 de Julio de 2016

Dos policías en la mira de la Justicia por abandono de persona

Se trata de dos agentes que fueron pasados a disponibilidad en septiembre del año pasado, tras el crimen del suboficial Diego Castaño ocurrido en la plaza de Rincón. Los padres de la víctima quieren ser querellantes y dicen que su hijo fue asesinado "como un animal"

Los padres del suboficial Diego Raúl Castaño (28), asesinado el 20 de septiembre del año pasado en la plaza central de San José del Rincón, pidieron constituirse como querellantes en la investigación abierta contra otros dos agentes de policía que presenciaron el crimen pero que no intervinieron para frenarlo.
En la audiencia, que se desarrolló el jueves pasado, los familiares de Castaño pidieron poder ser parte de la causa –como particulares damnificados– por la omisión de los policías que están imputados por incumplimientos de deberes de funcionario público y buscan poder ampliar esa acusación al delito de abandono de persona.
El pedido fue realizado por Norma y Paulo, los padres del policía de Acción Táctica fallecido y tuvo el visto bueno de la fiscal interviniente, Gabriela Arri (que actuó en reemplazo del fiscal Jorge Alvira) pero la oposición del abogado defensor de los policías, que fueron pasados a disponibilidad por no haber intervenido para frenar el crimen.

Fuera de servicio
El letrado particular, Romeo Díaz Duarte, alegó que los padres de la víctima no reunían los requisitos para constituirse como querellantes.
"Mis clientes nunca incumplieron con su rol. En la noche del crimen ellos no estaban de servicio. Ni siquiera tenían su arma reglamentaria. Estaban de civil, en una plaza, llena de gente. Incluso, cuando se produce el crimen, si ellos intervenían también podían correr riesgos sus vidas. Mis clientes colaboraron con lo que pudieron, dieron aviso al 911 y eso está probado", manifestó Díaz Duarte.
Y agregó que "más allá de esos fundamentos de defensa, su opinión es que los familiares de la víctima deberían constituirse como querellantes en la causa que investiga el homicidio y no en esta que es un desprendimiento de la principal".
La decisión de separar ambas investigaciones la tomó la Unidad Fiscal de Homicidios el año pasado. Los fiscales Cristina Ferraro y Jorge Nessier, a cargo de determinar quién mató a Castaño, consideraron que la pesquisa sobre cómo actuaron los otros policías que estaban en el lugar escapaba a sus funciones específicas. Entonces, se comenzaron a tramitar en forma paralela. Sin embargo, aclararon que ambas investigaciones pueden nutrirse del cúmulo probatorio que generen.

Imputaciones ampliadas
Ahora, se espera que tras la feria judicial, el juez Héctor Candioti resuelva si hace lugar al planteo de los familiares de Castaño y los deja participar de la investigación como parte activa, o si desestima su pedido. Si la resolución va en favor de los familiares de la víctima, Díaz Duarte adelantó que va a apelar el fallo.
"El planteo del defensor es sobre una cuestión técnica. Él considera que en última instancia, los damnificados por el delito de la omisión de deberes de funcionarios públicos serían los santafesinos en su conjunto, no los padres de la víctima, porque se trataría de un delito contra el orden público. Nosotros creemos que es una mirada demasiado restringida, sobre todo porque aún existe la posibilidad de ampliar la acusación y que se los impute por el delito de encubrimiento o abandono de persona", aclaró la fiscala Gabriela Arri.

Con su arma reglamentaria
A Diego Castaño lo mataron en la madrugada del 21 de septiembre del año pasado. En medio de una discusión, que se produjo en la plaza de la ciudad de San José del Rincón, sobre calle Santa Rosa de la plaza Brigadier López, le pegaron en la cabeza con la culata de su propia arma reglamentaria y lo dejaron tirado, malherido.
El violento hecho tuvo varios testigos, algunos vecinos de la zona y dos policías oriundos de ese distrito costero. Uno de ellos, era compañeros de la víctima en la Policía de Acción Táctica.
Según se pudo reconstruir en la investigación, Castaño recibió golpes de puño y patadas y, cuando cayó al suelo, le quitaron su pistola 9 milímetros y le asestaron varios culatazos que le provocaron la muerte.
En la búsqueda del homicida, intervino personal de la comisaría de San José del Rincón y de la Policía de Investigaciones (PDI), ambas pertenecientes a la Unidad Regional I y poco más de dos horas después del crimen, ya habían apresado al principal sospechoso. Se trataba de S.H.M., de 35 años, quien se escondía en el paraje conocido como El Eucaliptal, en el camping de Arroyo Leyes. Allí, el sospechoso intentó resistirse, hasta que lo aprendieron y le secuestraron una escopeta calibre 16 recortada con cuatro cartuchos intactos en una bolsa.
Finalmente, fue trasladado a la División de Investigaciones Especializadas del Área de Homicidios de la PDI, en Obispo Gelabert al 2800, adonde también funcionan las oficinas de la Fiscalía Regional del Ministerio Público de la Acusación. Ese mismo día, en horas de la tarde, los fiscales de la Unidad Especial de Homicidios lo imputaron formalmente por los delitos de homicidio agravado, resistencia a la autoridad y tenencia de arma de fuego durante su arresto, en una audiencia que se realizó en el subsuelo de los tribunales santafesinos.

La bala que no salió
Entre las principales pruebas en su contra, hay una filmación que muestra la brutal secuencia registrada en una de las cámaras de videovigilancia ubicada sobre un poste de unos ocho metros de alto y a unos 30 metros del lugar donde se produjo el ataque a Castaño. La filmación muestra el momento en el que Castaño es agredido y cómo, tras la golpiza, varias personas se suben a sus autos y motos y desaparecen dejando al agente tirado en el piso y sin asistencia de ningún tipo.
"A mi hijo lo mataron como un animal", dijo Norma, la madre de Castaño. Y agregó: "Los testigos dicen que otro muchacho le pegó dos trompadas, lo hace caer de la moto y le pegó una patada. Y que cuando mi hijo estaba desmayado boca abajo lo golpeó con la pistola. Primero intentaron dispararle pero como no salieron los disparos, lo golpea en la nuca".