Policiales
Sábado 09 de Julio de 2016

El final de la banda que cayó con tres toneladas de droga en Sauce Viejo

Un tribunal federal de Capital Federal condenó con penas de hasta 13 años de prisión a "Los Reyes de la Marihuana", el grupo que lideraban los hermanos Cubilla. Habían sido detenidos en 2014, en la autopista Santa Fe Rosario con más de 3.000 kilos de marihuana.

La causa por el camión con más de tres toneladas de marihuana que en junio de 2014 fue interceptado en la autopista Santa Fe Rosario, a la altura de Sauce Viejo, tuvo un cierre esta semana con un fallo del Tribunal Oral Federal Nº 2 de la ciudad de Buenos Aires que condenó a ocho personas a penas de hasta 13 años de prisión.
La investigación logró determinar que la banda, conocida como Los Reyes de la Marihuana ingresan la droga desde localidad paraguaya de San Pedro del Paraná y que utilizaban aeródromos no controlados para distribuirla en el país. Los líderes de esa estructura eran los hermanos Arnaldo (26) y Lorenzo Cubilla González (33), ambos de nacionalidad paraguaya y a quienes se los conocía como "Los Mellis". Los dos habían llegado al país en medio de la crisis del 2001 pero tuvieron un rápido ascenso en el mundo narco, vendiendo drogas en las villas 21-24 y Zavaleta, ubicadas en los límites de Barracas y Parque Patricios, en Buenos Aires.
Sin embargo, un testigo de identidad reservada los delató a Investigaciones Criminales de la Policía Metropolitana en 2013. Así comenzó una pesquisa que incluyó escuchas telefónicas que debieron ser traducidas del guaraní, y que terminó con la caída de la banda, el 7 de junio de 2014, cuando les interceptaron el camión en el que habían cargado 3.113 kilos de marihuana, distribuidos en 3.570 ladrillos. Para evitar los controles, en el parabrisas habían pegado un cartel con firmas y sellos que indicaban que era un vehículo del Ministerio de Desarrollo Social.

"Esfuerzos de logística"
El martes pasado, los jueces Jorge Alberto Tassara, Rodrigo Giménez Uriburu y Jorge Gorini impusieron las condenas -por el delito de transporte de estupefaciente agravado por ser cometido por más de tres personas y en forma organizada- que alcanzaron a Lorenzo Cubilla González (13 años); Armando Cubilla González (12 años); Atilio Ernesto Acuña (11 años); Antonio Benítez (10 años), y Leonardo Villalba Zargosa, Javier Villanueva, Marcelo Cabrera y Claudio Maldonado (8 años).
En su alegato, la fiscal general Gabriela Baigún marcó como agravante de las penas la cantidad de estupefaciente incautado -3.113 kilogramos de marihuana-, la cantidad de personas involucradas y la modalidad en que se llevaron adelante los hechos, lo cual requirió de un "esfuerzo de logística, autos de apoyo y una red de personas conectadas".
En su exposición, la fiscalía tuvo por acreditado que por lo menos desde abril de 2014, los imputados Lorenzo Cubilla, su hermano -Armando Cubilla- y Atilio Acuña organizaron el diagrama delictivo necesario para lograr el transporte de marihuana desde la provincia de Misiones y con destino final, para parte de la misma, un aeroclub ubicado en la localidad de Salto, en la provincia de Buenos Aires.
La Fiscalía explicó que el transporte de marihuana se efectivizó entre junio de ese año, pero no pudo arribar al citado aeroclub debido a la intervención de personal de la Policía Metropolitana que, por disposición del Juzgado Federal Nº 9, interceptó en la autopista Rosario-Santa Fe un camión que trasladaba en su interior tres toneladas de marihuana, acondicionada en 3.570 "panes".

Encerrados en el peaje
El operativo, que estuvo a cargo de la Policía Metropolitana y contó con la colaboración de Unidades Especiales de Santa Fe, había comenzado a seguir el cargamento desde el ingreso al país, su paso por Misiones, Corrientes y Entre Ríos, antes de ser encerrados en Sauce Viejo.
La idea de los investigadores era realizar un seguimiento de la banda, para ver hasta dónde iban a llevar la droga. Sin embargo, a las 6.30 del 7 de junio de 2014, la detención se precipitó cuando los integrantes de la banda que viajaban en el auto que iba custodiando el cargamento se dieron cuenta de que los estaban siguiendo. De lo que no estaban seguros era si se trataba de la policía o de otra banda que los quería "mejicanear" o robar el cargamento. La primera reacción que tuvieron fue llamar por teléfono al jefe de la banda para que fueran hasta el peaje a respaldarlos, pero nunca llegaron.
En un último intento por no caer detenidos, los cuatro que viajaban en el auto de apoyo, una Volskwagen Surán protagonizaron un intenso tiroteo con la policía. Fue en el kilómetro 141 de esa autopista, en jurisdicción de Sauce Viejo, donde los agentes simularon un control de rutina al camión.
En forma simultánea a las detenciones, se realizaron varios allanamientos en la Villa Zavaleta, en el barrio porteño de Parque Patricios, donde resultaron detenidos otros dos acusados de integrar la banda. En uno de esos operativos, cayeron los cabecillas. Los Mellis estaban escondidos en una vivienda ubicada en Maza y Don Bosco, del barrio porteño de Boedo.

Aeródromos sin controles
La fiscalía, al iniciar los alegatos reveló algunas cifras que arrojó la investigación. Entre ellas, remarcó que se logró el secuestro de 3.113 kilogramos de marihuana, más de un kilo de cocaína, más de 23.000 dólares, 5 automotores, 60 teléfonos celulares y chips. Del mismo modo y a través de un mapa reconstruyó el trayecto realizado por el camión que transportaba la droga y el auto que le daba apoyo.
Al final de la exposición de su alegato, la fiscal general advirtió: "No podemos creer que se luche en forma efectiva contra el narcotráfico si no existen controles sobre los aviones que despegan y aterrizan en aeroclubes privados". En ese sentido, le manifestó al tribunal la complejidad que implica no "saber de dónde y hacia dónde vuelan aquellos aviones que no van a Ezeiza y Jorge Newbery", en tanto hay cientos de aeródromos que no cuentan con control y que "solo llevan un registro de vuelos los pilotos".
De acuerdo con voceros del caso, uno de los hermanos tenía un campo en Paraguay donde se cosechaba la droga, en tanto que el otro estaba a cargo de su distribución en la Capital Federal, junto con un argentino, que también fue detenido en el lugar.