Policiales
Jueves 30 de Junio de 2016

Gonzalo Basualdo es el nuevo juez de la causa Monzón

Este viernes por la mañana, el juez Ireneo Berzano presentó su renuncia al caso del cura imputado por abuso. Fue luego de que la Cámara hiciera lugar al pedido de apartamiento que hizo la querella. El nuevo magistrado fue elegido por sorteo

La investigación por abuso sexual agravado que tiene como imputado al cura de Reconquista, Néstor Monzón, cambió de juez. Este viernes por la mañana, el magistrado Ireneo Berzano, que intervino en el caso desde sus inicios en abril, cuando el párroco fue detenido, dio un paso al costado luego de que la Cámara de Apelaciones hiciera lugar al reclamo de la querella, que había pedido su apartamiento.
Ahora, la compleja carpeta judicial quedó a cargo del juez Gonzalo Basualdo, quien fue designado por sorteo. Se estima que para el próximo lunes, cuando se termine de notificar a todas las partes, ya estaría oficializada su designación.
"Pedimos el apartamiento de Berzano porque hay una orden de la Cámara de Apelaciones que dice que en todas las causas en las que yo intervenga como querellante o defensor, él debe apartarse", expresó este viernes el abogado Ándres Ramseyer, que representa a la familia de la víctima.

La orden de la Cámara

En este sentido, y para hacer pública su renuncia a la investigación al cura, el juez Berzano emitió un comunicado de prensa: "Por los fundamentos expuestos en el tribunal, y lo allí ordenado, por ser de superior jerarquía y no habiendo modificaciones que justifiquen un tratamiento distinto, corresponde disponer mi inhibición del presente caso, debiendo pasar la causa a quien corresponda como representante legal", se justificó Berzano.
Por su parte, fuentes del caso confirmaron que los fiscales Alejandro Rodríguez y Rubén Martínez están expectantes de la nueva asunción. Según indicaron, una de las primeras presentaciones que harán los fiscales será pedir que Monzón vuelva a ser detenido, de manera urgente y en cárcel común.
Y hay algunos antecedentes de resoluciones de Basualdo que harían presumir que el pedido de los acusadores se podría efectivizar. Es que él fue el juez que resolvió confirmar la prisión preventiva de Manuel Díaz, el empleado judicial acusado de abusar de su hija menor en reiteradas oportunidades en la ciudad de Vera (quien tras recuperar la libertad fue denunciado por nuevos abusos contra la adolescente en la vía pública y luego por hacerla ingresar mediante engaños a la Alcaidía de Vera para que se retractara).

La abogada, imputada

El cambio de juez no fue la única novedad de la causa. Esta semana, y tras un primer intento fallido por problemas de salud de la mujer, los fiscales imputaron por encubrimiento agravado a la abogada del Arzobispado de Reconquista. Se trata de la abogada Gabriela Contepomi, asesora legal del Obispado de Reconquista, sobre quien pesan pruebas de escuchas telefónicas que revelan que intentó ayudar al cura a que borre pruebas del delito.
Como argumento de defensa, Contepomi alegó que ella actuó como defensora privada de Monzón. Sin embargo, está acreditado en la investigación que ese no era su rol. Por el contrario, la había designado el Obispado para que asesore a la fiscalía desde el derecho canónico.
El encubrimiento se agrava aún más porque, para los fiscales, la mujer utilizó la información que ellos habían comentado sobre la investigación en sus encuentros y se la proveyó al imputado.
"Esto va a afectar a la Iglesia (...) si lo citan, usted ponga cara de sorpresa", es uno de los fragmentos que pueden escucharse en el audio de la llamada. Según el fiscal actuante, Rubén Martínez, el sacerdote acusado, tenía su línea telefónica intervenida en el marco de la investigación. A través de ese número habría establecido comunicación con una persona cercana al Obispado, quien le recomendaba que borrara todas las comunicaciones que lo podían vincular a él, a sus allegados y familiares.