Policiales
Martes 23 de Febrero de 2016

Hay muchas dudas por los homicidios ocurridos el lunes

Las muertes de Juan Silva y Mario Frutos en Santa Rosa de Lima todavía no pudieron ser esclarecidas

La muerte de Juan Ramón Silva de 36 años y la del suboficial Mario Manuel Frutos de 38, ocurrida el lunes por la noche en el barrio Santa Rosa de Lima, sigue siendo un misterio. Por el momento no hubo ningún testigo que se haya presentado en la Fiscalía de homicidios del Ministerio Público de la Acusación, tampoco en sede policial. Esta situación imposibilitó la reconstrucción del hecho, ya que en un principio trascendió que las dos personas muertas habían fallecido producto de un enfrentamiento, pero ello nunca pudo ser confirmado ante la falta de testigos que aporten información sobre el suceso que sacudió al Pasaje Nº 4 y La Rioja en el oeste santafesino. Los dos fallecidos fueron encontrados en lugares diferentes, lo cual genera confusión aún más sobre cómo fue el hecho que causó la muerte.
Vale recordar que Silva murió como consecuencia de haber sido alcanzado con cuatro balazos que impactaron en su cuerpo: dos en el tórax, uno en el abdomen y otro en el rostro. En cuanto a Frutos, falleció en el Cullen a causa de un paro cardiorrespiratorio luego de ser intervenido quirúrgicamente tras ingresar al nosocomio con un impacto de bala en la zona de la espalda.
Por otro lado, tampoco se halló el arma reglamentaria de Frutos, la cual todavía sigue siendo una incógnita en la investigación. De todas maneras, el personal de la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró de la zona del lugar, vainas de pistola calibre 9 milímetros, las cuales servirán para la investigación del crimen.
¿Posible vínculo?
El suboficial Mario Manuel Frutos era el tío de Pablo Nicolás Frutos, el joven de 17 años que fue baleado el pasado 3 de enero en la esquina de La Rioja y Pasaje Braille de barrio Santa Rosa de Lima y que 20 veinte días después murió en la sala de terapia intensiva del hospital José María Cullen. Los disparos que impactaron en el cuerpo del adolescente, le destrozaron la zona pulmonar, mientras que también se deterioró la zona de los intestinos. Por tal motivo, permaneció desde que fue trasladado hacia el nosocomio provincial hasta el día de su muerte, en aquella sala.
Aquel hecho tampoco pudo ser esclarecido por el personal policial debido a que tampoco hubo testigos de la balacera pero una de las versiones que circula en torno a los dos homicidios ocurridos el pasado lunes, se basa en que el origen de dicho conflicto podría haberse tratado de un ajuste de cuentas por la muerte del joven de 17 años.