Policiales
Lunes 01 de Febrero de 2016

Imputaron al prefecto involucrado en un robo y él dijo ser inocente

La fiscal Tolosa cree que Raúl H. fue cómplice del ilícito cometido en una casa de ropa deportiva en 4 de Enero al 3000

En la sala Nº 1 de tribunales, la fiscal del Ministerio Público de la Acusación, Yanina Tolosa, imputó este lunes al Marinero de la Prefectura Naval Argentina que estuvo involucrado en el robo perpetuado el día sábado en un comercio de ropa deportiva ubicado en 4 de Enero 3056. Se trata de Raúl H. de 22 años, quien fue arrestado en el barrio Alto Verde luego de una persecución policial realizada por el Cuerpo de Infantería de la Unidad Regional I, el sábado pasado que tuvo a cinco personas más aprehendidas, entre ellas tres menores de edad. 
 
El delito que se le imputa es por “Robo calificado por empleo de uso de arma de fuego agravado por la participación de menores y por ser empleado público”. De esta manera, la fiscal de la causa pedirá, el próximo miércoles, la prisión preventiva para el acusado, el cual hasta hace cinco meses atrás prestaba servicio en la Prefectura con sede en la ciudad de San Lorenzo a 20 kilómetros de la ciudad de Rosario.
 
Se excusó 
En la audiencia imputativa celebrada este lunes, Raúl H., pidió la palabra y aclaró que es empleado de Prefectura Naval Argentina pero que desde hace cinco meses está suspendido en la fuerza. Dicha suspensión fue determinada a raíz de que al sujeto se le haya abierto una causa por infracción a la ley N° 23.737 luego de que personal de Gendarmería le encontró tres cigarrillos con canabbis sativa en un operativo. Esta situación habría sido determinante para el ahora imputado ya que en su declaración al Juez Nicolás Falkenberg confesó que, tras no tener trabajo, decidió hacer servicios de traslados de personas en su auto Chevrolet Classic color gris: es decir, oficiar como “taxi trucho”. 
 
 
En cuanto al delito que se le imputó este lunes, el acusado dijo que el día sábado 30 de enero, cinco jóvenes le pidieron un viaje a la zona centro, por lo que él aceptó, desconociendo lo que iban a hacer sus transportados. Los llevó al lugar y debió aguardar en adyacencias del negocio de ropa ya que le habían pedido que los espere. Un tiempo después, vio que los cinco sujetos, que habían viajado en el auto, venían corriendo con varias bolsas. En un lapso de unos segundos, se subieron al auto y lo amenazaron, con un revólver calibre 32 corto. 
 
Posteriormente lo obligaron a dirigirse hasta el barrio Alto Verde -de donde eran oriundos- y allí fue aprehendido junto a los demás integrantes por el personal de Infantería en una persecución cinematográfica. 
 
Por último, aclaró que solo conoce a uno de los otros implicados en el robo a la casa de ropa deportiva, con lo cual reiteró su inocencia respecto del hecho que se le imputó.
Ignacio Mendoza / ignaciomendoza@uno.com.ar / De la Redacción de Uno