Policiales
Martes 01 de Agosto de 2017

La Justicia condenó a los Almirón, un clan narco que operaba en La Tablada, Loyola y Yapeyú

El Tribunal Federal condenó a "Pola" y "Puchinga", ambos padre e hijo, por haber montado una organización criminal abocada a la venta y distribución de drogas en el norte de la ciudad.

"Pola" y "Puchinga" Almirón, dos narcotraficantes que operaban en el barrio de La Tablada en el noroeste de la capital santafesina fueron condenados por el Tribunal Oral Federal de Santa Fe tras ser declarados culpables en su carácter de organizadores de una banda abocada a la venta y distribución de drogas.

La sentencia fue dictada a las 15.30 del lunes y estuvo a cargo del tribunal de jueces compuesto por Luciano Homero Lauría, José María Escobar y María Ivón Vella, los cuales dictaron la pena de nueve años para Víctor Esteban "Pola" Almirón (55) y ocho para Víctor Esteban "Puchinga" Almirón. Padre e hijo, estaban encargados de la logística del material estupefacientes (cocaína y marihuana) que se distribuía en La Tablada, Yapeyú y Loyola Sur.

El dictamen del tribunal además ordenó el decomiso de los cuatro vehículos que se encontraban en poder de los Almirón y de una motocicleta en la que solían circular los encausados.



polaypuchinga.jpg

Por último, el tribunal de jueces condenó a un año de cumplimiento condicional a la actual pareja de "Pola", Mabel Victoria Monzón, la cual fue hallada en la vivienda cuando la Tropa de Operaciones Especiales y la Brigada de la DGPyCA allanó en 2015 la vivienda. Por ese hecho, se le declaró culpable del delito de tenencia simple de estupefacientes.



Las penas impuestas por el tribunal no fueron las que se habían solicitado desde la Fiscalía, el último viernes, cuando el fiscal general, Martín Suárez Faisal, pidió en su alegato de clausura la pena de 12 años para "Pola" y 10 para "Puchinga".

Lujos del crimen organizado

El desarrollo delictivo de "La Pola", como se lo conocía mayormente y su hijo "Puchinga", se dio en la zona de El Abasto, en calle Hugo Wast al 6700. Allí, por medio de soldaditos, los dos lideres de la organización controlaban la venta y distribución de estupefacientes que vendían a consumidores y a su vez distribuían a otras redes de narcomenudeo del norte provincial.

El negocio familiar emprendido por los dos condenados logró además un nivel de vida alto. Es que a lo largo de los años adquirieron automóviles de alta gama: una camioneta VW Amarok; un Renault Sandero Stepway; una camioneta Toyota Hillux 4x4; una Citroën Berlingo; y una moto Honda XR 250 centímetros cúbicos.



suarezfaisal.jpg



En tanto, según develó la pesquisa judicial, los Almirón utilizaban una radio con frecuencia policial para así conocer los movimientos de la fuerza. Ello se pudo corroborar en una de las escuchas interceptadas a los miembros de la organización donde se escuchó de fondo que una persona, por radio, decía "Río 11 Eco Siete", en clara alusión a la Comisaría Séptima del barrio Yapeyú.


Conexiones y relaciones

El clan narco familiar de los Almirón no solo operó en Santa Fe, sino que abastecía a un proveedor del norte provincial con asiento en la localidad de Videla (departamento San Justo), Duilio Ubaldo Repetto, el cual distribuía en Vera, Romang, San Javier y otras localidades del norte provincial.

El mismo Repetto, propietario de un stud en aquella localidad, terminó detenido en 2015. En ese entonces, cuando la Justicia Federal de Reconquista desplegó una serie de allanamientos, por la que fueron detenidas otras 11 personas, se intentó detener a "Pola" y "Puchinga", en sus domicilios pero los mismos no se encontraban.

En tanto, el contacto con otras estructuras del narcotráfico, demostró que los Almirón, presuntamente, eran abastecidos por una red proveniente de Bolivia, que también proveía, en parte, a la banda de Los Monos de la ciudad de Rosario.

Nexo con "Coco" Begallo

Si bien nunca se estableció si los Almirón tuvieron otros socios en la zona de barrio Yapeyú, se pudo saber que Cándida Sandoval, actualmente detenida en la causa que involucra al precandidato a concejal Luis "Coco" Bergallo, es la madre de "Puchinga" y a su vez la primera esposa de "Pola".

La misma Sandoval fue detenida, junto a su pareja, Roberto "Beto" Herrera, en su vivienda de calle Paredes entre Misiones y Chaco, del barrio San Agustín, el pasado 7 de julio en una serie de allanamientos desplegados por Prefectura Naval.