Policiales
Martes 17 de Mayo de 2016

Las negociaciones de los juicios abreviados, con más limitaciones

El procurador de la Corte, Jorge Barraguirre, redactó un instructivo con cambios claves que deberán seguir los fiscales al momento de acordar las penas. 

En un intento por homogeneizar y ordenar cómo se acuerdan los juicios abreviados de las causas que están en el viejo sistema penal  –y  en sintonía con los cambios que proponen desde el Poder Ejecutivo para las del nuevo sistema– el procurador de la Corte, Jorge Barraguirre, lanzó un instructivo que deberán seguir los fiscales antes de poner la firma en una pena acordada con el imputado.
Las especificaciones quedaron plasmadas en la Instrucción General Nº 2, que detalla –en 11 puntos–  aspectos claves de la mecánica de la negociación entre las partes para que se llegue a una condena con premura  pero sin que queden rastros de sensación de impunidad.
En este sentido, una de las aclaraciones que realiza el procurador es que el fiscal podrá negociar el monto de la pena pero  no el delito por el cual se acusó al imputado en la indagatoria. Este punto tuvo como antecedente concreto el caso de Guille Cantero, el líder de Los Monos que había sido indagado por homicidio y luego, en el juicio abreviado, acordó una acusación de partícipe secundario que derivó en una pena muchísimo menor. 
Además, Barraguirre le da un lugar de importancia a las víctimas, a quienes ahora se les deberá informar de manera detallada los términos del acuerdo. En la misma línea, y para otorgar transparencia, dispone que los acuerdos abreviados deben ser homologados en audiencia pública y en la Instrucción General Nº 3, el procurador  instruyó a las fiscalías de Cámaras que le remitan copia de todos los juicios abreviados que se realicen y les ordenó que, cuando traten sobre casos de relevancia social o institucional, los manden a la Secretaría de Gobierno de la Corte Suprema de Justicia para que sean publicados en una página web del Poder Judicial.
Entre los lineamientos que ordena Barraguirre también hay aspectos de forma. Por ejemplo, el acuerdo puede ser propuesto por cualquiera de las partes, incluido el imputado, quien sí o sí deberá ser indagado antes de que se cierre la negociación.

La investigación no se frena 
Asimismo, cada entrevista que se realice entre las partes durante la negociación del acuerdo debe quedar asentada y siempre que se llegue a un acuerdo, debe ser correctamente fundamentado por el fiscal. 
Otro de los puntos que establece Barraguirre es que de ninguna manera los fiscales deben dejar de investigar mientras avanzan las tratativas para el acuerdo de la condena, y que  la pena propuesta deberá estar en consonancia con las condenas que en promedio hayan establecido los Tribunales provinciales de Segunda Instancia para casos análogos que tramitaron por juicio ordinario.
Respecto de las víctimas, el procurador estableció que si bien sus manifestaciones u opiniones no son vinculantes, sí deberán ser tomadas en cuenta, en especial si se trata de fijar restricciones en su favor, que se fijarán como reglas de conducta del imputado.
“En aquellos casos en los cuales no se haya constituido querellante, la víctima o sus familiares deberán recibir información adecuada en tiempo oportuno tanto en relación al proceso como al acuerdo al que se arribare, explicándoles en términos claros, exhaustivos y sencillos las razones por las que se lo propicia, dejando debida constancia de ambas entrevistas (como mínimo) en el acta respectiva, como así también  del consentimiento o desacuerdo expresado”, indica la Instrucción General.  Además, el escrito establece que se les hará saber que tienen derecho a constituirse como querellantes y en los casos en los que sí lo sean deberán ser notificados del acuerdo y se les deberá entregar una copia para su análisis.
El artículo 10 de la resolución de Barraguirre establece que los fiscales de Cámara supervisarán todas las causas en las que se arribe a un acuerdo abreviado. Antes, solo debían revisar las que tenían una pena superior a ocho años de prisión.
Por Gabriela Albanesi - galbanesi@uno.com.ar / De la Redacción de UNO Santa Fe