Policiales
Martes 09 de Febrero de 2016

Maia Martínez permanece internada en terapia intensiva

La niña de tres años baleada el pasado 31 de enero en barrio Cabal, lucha por su vida en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños Orlando Alassia. 

La niña de tres años baleada el pasado 31 de enero en barrio Cabal, Maia Martínez, lucha por su vida en la Sala de Cuidados Intensivos del Hospital de Niños Orlando Alassia. La joven fue impactada por una bala que le ingresó por la zona del Frontal y salió por la zona del Occipital cuando el padre de la misma fue embestido por dos sujetos que pasaron en motocicleta por la intersección de las calles Ayacucho y Pavón en el oeste de la ciudad y le dispararon. Por tal motivo, la nena debió ser trasladada hacia el hospital de Niños para ser atendida en Cuidados Intensivos. Una semana después, su cuadro todavía no es favorable ya que la bala causó la rotura de tejidos en la zona cerebral. 
Ante tal situación, el titular del nosocomio provincial, Osvaldo Carrillo, dijo a Diario UNO una frase que llamó la atención ante los reiterados ingresos de niños heridos por arma de fuego. “Asesinan a los chicos y de esa forma se vengan de sus padres”, sostuvo un día después de ocurrir el hecho.
Vale recordar, que la balacera contra el padre de la niña se dio cuando este se encontraba en plena juntada de pastizal para los caballos, ya que se dedica diariamente al cirujeo. Según los familiares de la menor, los que habrían realizado el aberrante hecho, serían los mismos que estuvieron involucrados en la balacera que causó la muerte de otro niño en el barrio Las Lomas -Iván Elías Albarengo muerto por el impacto de una bala en la zona del cráneo el pasado 22 de enero-. 

Una patología social
La situación de menores que han ingresado al hospital de Niños, heridos con arma de fuego causa alarma en la sociedad. Según datos oficiales, desde el año 2010 al 2015 fueron 254 los pacientes heridos con arma de fuego que recibió la institución. Dicha suma da un promedio anual de 42 chicos que sufrieron lesiones o fallecieron a causa de un proyectil que impactó en su cuerpo. 
Cabe señalar, que la etapa donde mayormente se atendieron niños con un impacto de bala fue en el 2014, el cual también fue uno de los años con mayor violencia en la capital santafesina ya que cerró con 126 homicidios, mientras que en el departamento La Capital se informaron 27, sumando así un total de 153 asesinatos. De estas muertes, 23 fueron de menores de edad: 21 varones y dos mujeres.