Policiales
Martes 25 de Julio de 2017

Narcotráfico: "Pola" y "Puchinga" Almirón llegan a juicio al Tribunal Oral Federal

Ambos fueron sindicados de liderar una red dedicaba a proveer y vender drogas en Bº Loyola Sur y el norte provincial. Sus contactos llegaban hasta Bolivia y habían sido establecidos por un hombre vinculado a Los Monos.

"Pola" y "Puchinga" Almirón, los sindicados narcos que durante años operaron en los barrios Loyola Sur y Yapeyú, a través de una organización abocada a la venta de drogas, llegan este miércoles a juicio en el Tribunal Oral Federal de Santa Fe. Ambos con el mismo nombre: Víctor Esteban.

Los mismos, padre e hijo, se encuentran detenidos desde el 2015 luego de una investigación llevada a cabo por pesquisas de la Sección Inteligencia de la Dirección de Drogas. Fueron acusados de haber liderado una red de la cual proveían a vendedores barriales del cordón noroeste y también en localidades más pequeñas del norte provincial.

Mañana, a partir de las 8.30, los dos serán juzgados con defensas particulares. Por un lado, "Pola" tendrá a Claudio Torres Del Sel como defensor, mientras que "Puchinga" será representado por el letrado paranaense Marcos Rodríguez Allende. Por su parte, el fiscal será Martín Suárez Faisal, mientras que el tribunal de jueces estará compuesto por José María Escobar Cello, María Ivón Vella y Luciano Homero Lauría.


Según indicaron voceros del tribunal a UNO Santa Fe, hay 66 testigos citados a prestar declaración en torno al caso.

Una organización con soldaditos

"Pola" y "Puchinga" están señalados por la Justicia federal de haber efectuado una serie de fuertes transacciones de cocaína proveniente de Bolivia y marihuana de Paraguay. Ese material estupefaciente era trasladado hacia Santa Fe y distintas zonas de influencia. Inclusive, según develó la investigación, el contacto con el proveedor boliviano fue aportado por un hombre vinculado a la banda de Los Monos en Rosario que reside en la localidad de Sa Pereira, en el departamento Las Colonias.

Los Almirón, junto a parte de su banda, abastecían a distintos vendedores barriales del norte de la ciudad, en su mayoría en Loyola Sur y Yapeyú, zonas candentes por hechos de inseguridad y donde mayormente se registran homicidios en la capital provincial.

A su vez, los dos fueron individualizados como quienes abastecían a una red que operó en el centro norte provincial y que tenía asiento en la localidad de Videla (departamento San Justo), donde el propietario de un stud, Duilio Repetto –causa que tiene a doce personas a la espera del juicio oral– concentraba el material estupefaciente para luego repartirlo en Vera, Reconquista, San Justo y Romang.


Resonaba la Eco Siete

Los dos sindicados narcos residían en dos viviendas diferentes de Hugo Wast al 6700, en cercanías al Camino Viejo a Esperanza. Allí, según denota la investigación, efectuaban la venta del material estupefaciente a la vista de todo el vecindario.

En este aspecto, una de las escuchas telefónicas que figura en la causa, revela que el clan familiar utilizaba una frecuencia radial policial, ya que los investigadores lograron detectar que de fondo, en dicha escucha, sonaba una persona que decía "Río 11 Eco Siete", en alusión a la Comisaría Séptima, encargada de la seguridad en esa jurisdicción de la ciudad.

Detenidos

La detención del padre e hijo se dio por separado. Primero fue "Pola" el 30 de junio del 2015, cuando agentes antinarcóticos allanaron la vivienda de Hugo Wast al 6700 por orden del juez federal de instrucción Francisco Miño. De la vivienda, los pesquisas secuestraron 1.151 envoltorios de marihuana y una bolsa con marihuana con un pesaje de 3 kilos y medio.

Por su parte, la caída de "Puchinga" iba a hacerse esperar. Es que cuando fueron a allanar su vivienda de Hugo Wast, también al 6700, no fue hallado en junio. Pero su detención estaba latente en ese entonces.

El 30 de septiembre del mismo año, "Puchinga" volvió a arribar a su casa de Loyola Sur y cuando salió de su vivienda, en una motocicleta de alta cilindrada, terminó siendo detenido por agentes de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE). Lo habían estado esperando.

Dos años después, padre e hijo, con el mismo nombre, se medirán en las esferas del Tribunal Oral Federal de Santa Fe.