Policiales
Martes 09 de Agosto de 2016

Para evadir un alcohotest atropelló a policía, chocó y pasó semáforos en rojo

El raid terminó con el arresto del conductor, que ahora podría quedar inhabilitado hasta un año y afrontará una causa penal.

Para evadir un control de alcoholemia en Ovidio Lagos y Santa Fe, en Rosario, un joven de 19 años embistió a un policía, chocó contra dos autos y un colectivo, pasó cinco semáforos en rojo y circuló unos 200 metros a contramano. El demencial raíd terminó con el conductor del coche —un Volkswagen New Beetle amarillo, patente DRD 629— y sus dos acompañantes detenidos. Ahora el muchacho enfrentará una causa penal y un proceso administrativo que le podrá costar arriba de 20 mil pesos y una inhabilitación para conducir de hasta por un año, "dada la suma de faltas graves que cometió", indicó la directora del Tribunal Municipal de Faltas, Estela Splendiani. Es más, el titular de Tránsito, Gustavo Adda, adelantó que, una vez vencida esa suspensión, al joven se le pedirá una "revaluación" antes de reintegrarle el carné, lo que en los hechos significa que deberá rendir el examen como si nunca antes hubiera tenido licencia.
Todo ocurrió el domingo a las 5.40 de la madrugada. Según datos de la Unidad Regional II, por Santa Fe venía conduciendo su VW Marcos Gabriel M., acompañado por dos amigos, Carla y Leandro M.
En la esquina con Ovidio Lagos la Dirección de Tránsito había dispuesto un operativo de control de alcoholemia, al que como es de rigor se habían sumado efectivos de la policía.
Aparentemente, el conductor del New Beetle venía con algunas copas de más, pero no pudo eludir el punto fijo de Tránsito. Por eso no tuvo mejor idea que acelerar, haciendo caso omiso de la señales de "pare" que se le efectuaron, y tratar de pasar el control de largo.
Embestida. Sin embargo, en su intento por seguir se le cruzaron varios "obstáculos", a los que embistió: nada menos que un agente policial, que terminó atendido por el Sies por un politraumatismo antes de ser derivado al sanatorio Laprida, así como otros dos autos y el interno 462 de la línea 102, que esperaba el verde del semáforo.
Luego simplemente intentó darse a la fuga. La huida se prolongó a lo largo de varias cuadras, durante las cuales pasó cinco semáforos en rojo y hasta manejó doscientos metros a contramano. Cuando la policía logró finalmente detenerlo, en Vera Mujica y Santa Fe, corroboró además que el joven carecía de la tarjeta verde que acredita la propiedad del auto y de un seguro al día.
Como corolario, todos —los tres ocupantes del automóvil y el propio rodado— terminaron en la comisaría 7ª. Y pese a negarse a la prueba de alcoholemia, la ficha médica que se le abrió al joven, señaló Adda, sindicó un "aparente estado de intoxicación".
Por dos. Las sanciones que le cabrán al conductor vendrán seguramente por una doble vía: penal y administrativa. Todo hace suponer que ninguna será leve.
En principio, la titular del Tribunal de Faltas (al que hasta ayer no habían llegado aún las actuaciones correspondientes) señaló que "negarse a un control de alcoholemia, sumado al resto de las infracciones que cometió el conductor, trae aparejadas una inhabilitación y una sanción pecuniaria de hasta 500 unidades fijas".
Teniendo en cuenta la cantidad de faltas que cometió, eso podría implicar un desembolso de más de 20 mil pesos y una suspensión para conducir de hasta 365 días. "Pero será el juez el que lo evalúe, considerando además los antecedentes del conductor (ver aparte)", advirtió Splendiani.
La funcionaria reveló que casos como este, al que definió como "bastante especial", no son frecuentes. Aun así, recordó otra situación similar en la que el conductor dijo no poder explicar su propia conducta.
Reciba la sanción que reciba, Adda ya adelantó que tras vencerse la inhabilitación al conductor no se le restituirá la licencia sin más, sino que deberá volver a pasar por todos los filtros: un examen de "salud mental", psicofísico, psicométrico y uno de conocimientos teóricos. "Como si sacara la licencia por primera vez", graficó.

Antecedente
Según el sitio de consulta de multas de tránsito por vehículo que ofrece la Municipalidad de Rosario en su página oficial on line, el 23 de diciembre del año pasado, poco antes de la medianoche, el mismo Volkswagen New Beetle, que anteayer cometió esa saga de infracciones temerarias, ya había cruzado un semáforo en rojo. En esa oportunidad, el conductor al mando del moderno vehículo de la marca alemana transgredió la detención obligatoria en la intersección de avenida Sabin y Vélez Sarsfield, en la zona norte de la ciudad. Y otra recientemente por estacionar en un lugar prohibido.



Fuente: La Capital