Policiales
Jueves 07 de Julio de 2016

Patrullajes y restricción horaria en el centro de salud de barrio Las Vegas

Así se resolvió luego de la reunión del equipo interdisciplinario del efector de Santo Tomé con funcionarios provinciales. Luego del tiroteo del miércoles frente al establecimiento, un móvil policial vigilará la zona. Reducen dos horas la atención y desde el lunes será de 8 a 14

El tiroteo ocurrido frente al centro de salud de barrio Las Vegas de Santo Tomé el pasado miércoles encendió la alarma. El nivel de violencia despertó la preocupación de vecinos y alteró la cotidianidad. Desde el lunes se realizarán patrullajes policiales en las adyacencias del efector, como así también en todo el barrio.
Por otro lado, los nueve trabajadores que se desempeñan en el establecimiento se reunirán en el Samco de Santo Tomé para luego ser trasladados en una unidad del Ministerio de Salud a su lugar de trabajo. Además, van a restringir el horario de atención del centro de salud con el objetivo de que ningún trabajador pueda sentirse desprotegido al quedarse solo en el centro de salud. De esta manera, el nuevo horario de atención será de 8 a 14.
Las medidas fueron comunicadas luego de la reunión entre funcionarios de los ministerios de Salud, de Seguridad y representantes de los gremios Siprus, UPCN y ATE.
En diálogo con Diario UNO, Natalia Anaya, directora del Nodo de Salud Santa Fe, explico: "El centro de salud no va a tener un efectivo parado. Las agresiones no fueron directamente hacia el equipo de salud sino que tiene que ver con la situación del barrio. Es una medida para garantizar no solamente la seguridad de los trabajadores, que para nosotros es prioritario, sino también la de los vecinos que viven en el barrio".
Con respecto a la modalidad de ingreso al barrio y al lugar de trabajo, señaló: "La idea es que todo el equipo se junte en un punto, que es el hospital local de Santo Tomé. De ahí son trasladados por una unidad móvil oficial, que no sería un móvil policial, sino del Ministerio de Salud".
La funcionaria dijo a Diario UNO que las medidas fueron consensuadas con los trabajadores y autoridades locales. "Seguramente durante la semana que viene iremos monitoreando esta situación e iremos redireccionando la estrategia, corrigiendo o enmendando lo que sea necesario", añadió.
Con respecto a la situación que vive el barrio Las Vegas, Anaya admitió que los niveles de violencia alteraron la normal atención de pacientes. "En estos días se resintió la atención, no porque el equipo no estuviera, sino que en función de este clima social no se podía sostener la cotidianidad. Esperemos que la atención se regularice, es un efector que trabaja mucho. Las Vegas es una comunidad que requiere mucha presencia del Estado, esperamos que con estas medidas podamos seguir sosteniendo, por lo menos lo que es la atención en salud".

Los comedores, cercados
Liliana Arias, voluntaria en el comedor de Cáritas Santo Tomé instalado en barrio Las Vegas, confirmó la situación de violencia y abandono de la cual son prisioneros todos los vecinos.
En diálogo con Diario UNO, Arias aseguró que si bien la inseguridad es moneda corriente, en los últimos meses los hechos aumentaron en cantidad y ferocidad.
"Estamos peor, tanto para entrar como salir del barrio", relató la mujer que presta servicio de forma voluntaria en el comedor que está a cargo de la parroquia Luján. Esta semana y como consecuencia de los reiterados tiroteos que se dan en plena calle luego de que oscurece, los 120 chicos que a diario acudían a tomar la copa de leche en horario de la tarde se vieron privados de este beneficio, ya que desde la parroquia se tomó la decisión de suspenderla.
"No podemos estar así, pedimos patrulleros pero no los mandan", manifestó Arias, cuyos familiares sufrieron el robo de sus pertenencias en su propia vivienda. "No tenemos nada, la inseguridad es total", agregó la mujer.
Los asaltos en la vía pública, entraderas y tiroteos entre bandas antagónicas son comunes para las personas que viven en el populoso barrio, ubicado en el oeste de la ciudad de Santo Tomé, el cual está delimitado por la avenida Luján, la autopista y la ruta Nº 19.
A estos factores se debe sumar la falta de iluminación, que colabora a que los hechos de inseguridad se repitan con regularidad. "Es una situación fea, estamos abandonados desde la política; de la salud no nos podemos quejar", valoró.
En una zona donde la mayoría de los vecinos tiene una condición sumamente humilde y todo se gana a raíz de sacrificio, el accionar de los delincuentes indigna y genera mucha bronca entre los que sufren las consecuencias.
"La policía sabe dónde están las guaridas, y esa es la bronca que los vecinos tenemos porque no se hace nada", reclamó la mujer con tono de indignación, al mismo tiempo que señaló la zona de las vías como un punto estratégico para delinquir.
Arias aseguró que a pesar de los constantes enfrentamientos que se dan en el barrio, los profesionales que trabajan en el centro de salud nunca tuvieron problemas. "No hubo ataques a ellos ni adentro", afirmó la mujer que desde hace años vive en Las Vegas.
Pero el temor de los trabajadores del centro de salud Lisandro de la Torre se disparó a raíz de los interminables y sorpresivos tiroteos que se dan. Sin ir muy lejos, en la jornada de este jueves el dispensario permaneció cerrado. "Si le pasa algo a algún chico no tenemos a nadie", se quejó Arias, quien puso sobre la mesa la imposibilidad de salir en caso de urgencias o de que una ambulancia o patrullero atienda sus llamados.