Policiales
Viernes 18 de Marzo de 2016

Se hizo justicia: prisión perpetua para Cristian “Gusano” Vera

El juez Cristian Fiz encontró culpable al imputado de haber asesinado a Griselda Correa el 20 de agosto del 2013 en Bº El Abasto

En medio de una sala de audiencias copada por medios de comunicación, familiares de la víctima y del propio imputado, sumado al público general, el juez de la Tercera Nominación, Cristian Fiz, condenó este viernes a prisión perpetua a Cristian Antonio Vera, de 29 años, alías “El Gusano”, imputado de haber acribillado con más de media docena de disparos de un arma 9 mm, a su propia pareja, Griselda Correa, una joven de 26 años. De esta manera, Vera continuará alojado en el pabellón 7 de la cárcel de Coronda, a 40 kilómetros de la capital provincial.
El juez determinó también que sea el Ministerio Público de la Acusación el organismo que investigue el delito de falso testimonio aportado por los testigos citados por abogados defensores de Vera, Luis Patiño y Rodolfo Aguirre, a lo largo del juicio oral y público que se inició el pasado 7 de marzo en la Sala VI del primer piso de tribunales. En tanto, el magistrado ordenó que se inicie la investigación en torno a la pérdida del documento nacional de identidad que dijo perder uno de los testigos, Juan Ignacio Figueroa, cuya identidad había sido utilizada por Vera mientras estuvo alojado en una cárcel de Córdoba, en momentos en los que se encontraba prófugo de la Justicia santafesina tras cometer el crimen.
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No obstante ello, pidió que se envíe a la División de Trata de Personas –del Ministerio de Seguridad– los números telefónicos que le había dado Correa a su madre, cuando Vera la obligaba a prostituirse en Santa Fe y también en la provincia de Córdoba. 

“Va a descansar en paz”
Tras la culminación de la sentencia que condenó a “Gusano” Vera a la prisión perpetua, la madre de la víctima, Susana Montes, se quebró en medio de la sala donde fue leída la sentencia. Minutos después, en los pasillos de tribunales y con una foto de su hija en la mano, señaló: “Se hizo justicia y mi hija va a descansar en paz”. 
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A su vez, explicó que durante los tres años que duró el proceso judicial para que se eleve a juicio la causa, tuvo muchos “ofrecimientos” para que acepte el juicio abreviado y así se determine una condena menor para el imputado del crimen ya que, según la mujer, a Vera lo “necesitaban” afuera del penal. “Me ofrecieron casas, motos y dinero, pero yo no quise, no acepté. No quiero que haya otra victima más como mi hija”, expresó. 

Con un gran dolor. La mamá de Correa fue una testigo clave en el juicio, ya que vio cómo el condenado acribilló a su hija. UNO de Santa Fe/Manuel Testi​

Satisfechos
Tanto la querella de la familia, a cargo de Zulema Rivera y Federico Lombardi, y la parte acusatoria con Estela López Bustos, destacaron que se fueron conformes por la sentencia dictada por el juez Fiz. Según la fiscala, se confirmó “la postura que se mantuvo desde el primer día”. 
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Por otro lado, la titular de la Fiscalía Nº 4 –dependiente del viejo sistema procesal– se refirió a los testimonios aportados por los testigos citados por la defensa, “amerita que se investigue, creo que el juez lo habría ordenado en caso de que nosotros no se lo hubiéramos hecho”, destacó López Bustos.

El crimen como parte final
El asesinato de Griselda Noemí Correa fue el desenlace de un claro caso de violencia de género, ya que “Gusano” Vera obligaba a la joven mujer a prostituirse en la ciudad de Santa Fe y también en un presunto prostíbulo de la provincia de Córdoba. 
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Cuatro días antes al homicidio, Vera había golpeado brutalmente a Correa, por lo cual ella decidió marcharse de la vivienda donde vivía. Fue así, que se dirigió hacia la ciudad de Santo Tome, donde vivía en aquel entonces su excuñada, la cual le dio alojamiento. Allí intentó denunciar a su pareja en la Comisaría Nº 15 un día antes del crimen pero no pudo porque fue derivada hacia la Comisaría de la Mujer. Unas horas después -20 de agosto, día del crimen- se dirigió hasta aquella dependencia y fue examinada por el médico. Esta situación enervó aún más a Vera, quien por medio de mensajes de texto, amenazaba a la mujer con que iba a matarla si no lo dejaba ver a la hija que habían tenido. Tras radicar la denuncia, Correa fue secuestrada por Vera en un automóvil –el cual no se pudo establecer si era un Corsa o un VW Bora– y la llevó hasta la vivienda donde vivía su madre, Susana Montes (Diez de Andino 6700). Allí Correa descendió del auto al grito de: “Mamá, mamá, me robó la bebé”, a lo que Montes le dijo a su hija que Vera el padre y que él se la iba a devolver. Minutos después “Gusano” ingresó hacia la vivienda con un arma 9 mm en la mano. Una vez adentro, disparó contra Correa en tres oportunidades y se retiró. La madre de la joven, en medio de la desesperación, trató de ayudar a su hija. Un instante después, Vera volvió a ingresar y apuntó a Montes pero disparó nuevamente contra Correa. Luego se retiró y dijo: “Que te la salve el doctor” y ejecutó dos disparos más en el patio delantero de la casa. Luego se fugó y estuvo evadido por siete meses, cuando fue descubierto que se encontraba alojado en una cárcel de Córdoba con una identidad falsa.
Ignacio Mendoza / ignaciomendoza@uno.com.ar / De la Redacción de UNO