Policiales
Viernes 01 de Enero de 2016

“Soy policía las 24 horas del día y voy actuar siempre con firmeza”

Eso dijo el suboficial Héctor Fernández de 31 años, que frustró el asalto a un local comercial, al que fue como cliente

En las últimas horas de 2015, en la habitación de un sanatorio privado, Diario UNO dialogó con el suboficial Héctor Daniel Fernández de 31 años, quien frustró un asalto al identificarse como policía y tirotearse con dos violentos delincuentes que entraron a robar en la fiambrería Ilusión que está ubicada en Francia y Santiago del Estero en barrio Constituyentes.
La secuencia de los hechos 
El suboficial Héctor Daniel Fernández dijo que estaba como un cliente más haciendo compras en el comercio nombrado, cuando se produjo un corte de luz; en ese instante entraron dos hombres, y uno de ellos sacó un arma y apuntó a todo el mundo, gritando que se trataba de un asalto, y obligó a los presentes, dueños, empleados y clientes a tirarse al piso. 
El suboficial admitió que eran condiciones más que adversas para evitar el asalto, así que buscó la oportunidad y cuando encontró el momento, se identificó en su condición de agente del orden público, con el clásico: “¡alto policía!”. Inmediatamente y como toda respuesta escuchó varios disparos y dos de ellos lo impactaron a él, uno en el hombro izquierdo y el restante en la rodilla de la pierna derecha, este sin orificio de salida.
Aún así, Fernández se las ingenió para cargar su pistola reglamentaria y repelió la agresión a balazos hacia el sector del que le habían disparado los sujetos, ignorando si alcanzó a herir a alguno de ellos. 
El deber
Luego fue trasladado al Hospital Cullen, adonde recibió curaciones, y desde el viernes sigue internado en un sanatorio privado. 
Al finalizar su relato dijo que volvería a hacer lo mismo todas las veces que fuera necesario, porque es y será policía las 24 horas, durante los 30 años de servicio que dura la carrera policial.
Los dueños del local, agradecidos
La dueña de la fiambrería, Sandra Melgarejo, se refirió particularmente al suceso dentro de su local comercial, además de destacar y de agradecer la actuación del uniformado que fue como cliente pero que logró frustrar el asalto, se enfrentó a tiros con los dos delincuentes, y arriesgó su propia vida. 
“Pasó todo muy rápido, estábamos atendiendo a nuestros últimos clientes, porque ya eran más de las 21. De pronto se cortó la luz, luego supimos que fue parte de un corte generalizado que afectó a gran parte de la ciudad de Santa Fe”. 
“Quedaban varios clientes dentro del negocio. Estábamos a oscuras. Y de repente sentimos los gritos de los ladrones, que dijeron «esto es un asalto», luego iluminaron con un celular o algo así y nos apuntaron con armas de fuego. Sacaron dinero de la caja registradora. Y, luego supimos que uno de los clientes era un policía, que fue herido y se enfrentó a balazos con ellos”, finalizó la comerciante.