Policiales
Sábado 16 de Julio de 2016

Tres horas de tensión por un policía que amenazaba con quitarse la vida

El agente Pablo Cejas se atrincheró en un bar de la Costanera. Tras un tiempo de negociación se entregó a sus colegas. Lo llevaron al Mira y López. Dice que es un perseguido de narcos y denuncia de connivencia de la fuerza. El año pasado lo habían baleado en Recreo.

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Durante tres horas y media, el barrio Guadalupe Este se vio conmocionado en la noche de ayer luego de que el efectivo policial de la provincia, Pablo Cejas, sacara su arma reglamentaria -9 mm- en un comedor de Javier de la Rosa y Almirante Brown y efectuara una serie de disparos al aire. Con amenazas de querer suicidarse pidió hablar con la prensa y manifestar su descontento con el accionar de la Policía en el tema narcotráfico. En 2015 Cejas había sido baleado y denunció que fueron sicarios enviados por narcos.

Disparos y caos en una noche fría
Corrían las 18.30 cuando en el restaurante Orfilia el efectivo policial sacó un arma de fuego dentro del salón y causó un gran revuelo, por lo que la mayoría de los clientes y empleados del local se marcharon corriendo.
La central del 911 recibió el llamado de alerta y de inmediato el personal del Comando Radioeléctrico se hizo presente en el lugar. Al ver la complejidad del asunto se dio aviso a las distintas reparticiones policiales de la zona y se desplegó un operativo policial que dejó inhabilitado el paso de las calles Almirante Brown y Pasaje Padre Genesio y la intersección de las calles Javier de la Rosa y Riobamba. Posteriormente llegaron al lugar los efectivos del Grupo de Operaciones Especiales, Tropa de Operaciones Especiales de la Policía de Acción Táctica y de la Agrupación Cuerpos.
La esposa de Cejas también arribó al lugar e intentó en varias oportunidades dirigirse hasta el restaurante donde se encuentra el efectivo policial efectuando disparos pero ello le fue denegado para cuidar su integridad física. Vale señalar que efectivos policiales intentaron acercarse al lugar varias veces, pero cuando buscaron hacerlo Cejas disparó.

Pidió prensa y la tuvo
Mientras la fuerza planificaba ingresar al lugar y reducir a Cejas, una serie de personas -entre familiares y allegados de la fuerza- se ofrecieron como negociadores pero no tuvieron la respuesta positiva de los encargados al frente del operativo.
Para ese entonces, el hombre de 44 años habló por la emisora Aire de Santa Fe y comenzó a denunciar a la fuerza policial y su accionar en las politicas contra el narcotrafico. "Yo ya perdí todo, esposa, hijo, no me queda nada", dijo en el dialogo radial. Seguidamente amenazó con quitarse la vida en varias oportunidades "lo único que me queda es una pistola que la tengo en este momento en la garganta. Que mi sangre caiga derramada", señaló .

Irrupción y detención
La tensión en el lugar no dejaba de estar presente. Los disparos que Cejas efectuaba causaban temor y las horas pasaban.
Para las 9.30, los fiscales de MPA, Roberto Apullán y Omar De Pedro llegaron y fue allí cuando el Grupo de Operaciones Especiales se dirigió hasta el restaurante. Ingresaron y lograron reducir a Cejas, el cual se habría encontrado alcoholizado, según las fuentes consultadas.
Media hora después, escoltado por personal policial una ambulancia del SIES lo trasladó hacia el hospital Mira y Lopez donde quedó alojado.
Para los próximos días la Justicia evaluará qué delito que se le imputará. De todos modos, fuentes judiciales dejaron trascender que por el momento se ordenará un analisis psiquiátrico para determinar si Cejas está apto para continuar prestando servicio en la Policía de la Provincia de Santa Fe, a la cual denunció en más de una oportunidad.
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El operativo policial, instalado en calle Ríobamba y Javier de la Rosa.
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