Política
Lunes 04 de Septiembre de 2017

Alfonsín: "Nunca vi una conducción tan alejada de los ideales del radicalismo"

El hijo del ex-Presidente visitó la ciudad de Santa Fe, participó de una reunión con el gabinete de Miguel Lifschitz, se reunió con militantes de la UCR y lanzó duras críticas a la conducción partidaria.

El diputado nacional Ricardo Alfonsín –hijo del ex-Presidente Raúl Alfonsín– visitó la ciudad de Santa Fe para reunirse y apoyar a los candidatos del Frente Progresista Cívico y Social, para dialogar con militantes de la Unión Cívica Radical y participar como invitado de una reunión de Gabinete del gobernador Miguel Lifschitz.

Además, en un diálogo con UNO Santa Fe y otros medios locales, uno de los referentes nacionales de la UCR lanzó duras críticas hacia la conducción del partido asegurando que está vacío de debate, que no cumplió con el objetivo para el que decidió participar de Cambiemos y que nunca vio al partido tan alejado de sus ideales.

"El compromiso que se había asumido era que en lugar de no ganar las Paso (en 2015) íbamos a hacer uso de todos los recursos políticos institucionales partidarios para evitar que se cometan errores, no avalar lo que creyéramos que no hay que avalar. Nada de eso se hizo y no sé por qué razón ni en qué instancia formal decidieron actuar como si coincidiéramos en todo ocultando las diferencias. Esa no es la mejor manera de colaborar con el gobierno ni con la gente", sostuvo y agregó: "Lo que se necesita cada vez más es radicalizar Cambiemos. Se necesita una influencia mayor de la Unión Cívica Radical".

El diputado Nacional aseguró que en Cambiemos hay "algo que se llama déficit democrático" y que cada vez son más importantes las diferencias en el seno de la UCR a partir de las decisiones que tomó la conducción en el último año y medio. "Lo natural es que compitan entre sí las fuerzas que piensan distinto. Por eso digo que Cambiemos solo se explica a partir de amenazas graves que justifican que fuerzas que no piensan parecido se hayan juntado. Y lo natural, también, es que fuerzas que piensan igual no compitan y que vayan juntos", aseguró.

Si bien reconoció que no están dadas las condiciones para que la UCR tenga una conducción que piense distinto a la actual que lidera José Corral, sí abogó por un debate profundo en el partido para hacerse cargo de lo que ocurrió después de celebrar el acuerdo de Gualeguaychú, en 2015, sino "para discutir por qué razones se llegó a ese acuerdo; qué fue lo que ocurrió para que el anterior acuerdo (Frente Amplio Progresista- Unen) termine destruyéndose. También se tendrá que discutir si las amenazas a la República, que fueron las que justificaron la existencia de este frente, aún hoy subsisten", añadió.

Al ser consultado por los resultados del Frente Progresista en las últimas Paso, Alfonsín dijo: "Creo que se nacionalizó y que la polarización terminó jugando a favor de quienes aparecían como competidores por el triunfo a nivel nacional. Habrá que hacer un esfuerzo porque la sociedad pueda saber en la campaña qué es lo que está en juego". En ese punto pidió que los candidatos expongan sus ideas sobre la reforma laboral, la jubilatoria, discutir la matriz productiva del país, qué tipo de relaciones económicas se van a tener con el resto del mundo, entre otros temas.

Sobre el radicalismo santafesino dijo que espera que se impongan los sectores que comparten la idea de que es necesario que la UCR cuando llega al gobierno o al Congreso mantenga posiciones que tengan que ver con su identidad. "Nosotros somos un partido que está asociado a la defensa de la República y los valores democráticos. y eso es cierto, somos el partido del imperio de la ley y del Estado de derecho. Nacimos haciendo revoluciones porque se incumplía la Constitución Nacional. Pero somos tanto o más que el justicialismo en cuanto a justicia social, y eso no se logra solo permitiendo que funcione con absoluta libertad los sectores privados de la economía o el mercado".

"Para eso –aclaró– se necesita la política y la política con mayúsculas. Por supuesto hay que intervenir con inteligencia, en nombre del interés general y no de los amigos; en el marco del Estado de derecho, con transparencia. Hay que saber cómo, cuándo y dónde intervenir, porque no se trata de intervenir por intervenir".

—¿Corral no está reflejando esos ideales radicales?
—Yo nunca vi, y lo digo con todo respeto y cariño por el presidente del partido, una conducción tan alejada de las ideas que identifican a la Unión Cívica Radical y a la razón de ser y el significado de la UCR. Probablemente creerá que alejar al partido de esas ideas es lo mejor para los argentinos. Pero tendría que explicarlo porque no lo entiendo.

—¿No se reunió nunca con él?
—Sí, me he reunido. Pero tendría que explicar porqué hacemos algo distinto de lo que dijimos que íbamos a hacer. Creo que hay muchas razones y ninguna tiene que ver con que crean que así es mejor. Que me digan cuándo cambiamos de parecer respecto a las políticas de la megaminería. Es muy mala socialmente, económicamente, impositivamente y ambientalmente. Nosotros fuimos a las marchas contra la megaminería y el exministro de Defensa fue baleado en esas marchas. Que me digan cuándo cambiaron; cuándo cambiaron la visión que tenían sobre el dólar futuro, que nosotros denunciamos por ilegítima y en marzo de 2016 se les paga 75.000 millones de pesos a los beneficiarios. Cuándo cambiamos de parecer, que yo sepa no hubo ninguna instancia formal del partido que haya modificado su posición. Además, si la hubo yo me hubiese opuesto.

—¿Está vacío de debate el partido?
—Sí. El partido no funciona. El partido tiene dos órganos de conducción: uno es el Comité, que es el Ejecutivo; el otro, es la Convención, que debería ser el cerebro del partido. Esa no se reunió nunca durante el 2015 y el 2016 (cuando era por presidida por la santafesina, Lilia Puig de Stubrin). Ahora está conducida por Jorge Sapia, un abogado laboralista de Córdoba que tiene una visión muy distinta de cómo debe ser el rol de la UCR dentro de Cambiemos. Reclama que se haga cargo de las diferencias, que trate de influir en las diferencias, y lo hace de manera constructiva y responsable, como lo hace (Elias) Carrió. Nadie la cuestiona porque señala diferencias en términos de República o respecto de las instituciones. Nosotros podemos hacer lo mismo, también de manera responsable y constructiva, en términos económicos y sociales. Porque no pensamos igual. Estamos en Cambiemos pero no somos el PRO, somos la Unión Cívica Radical. Y esa era la riqueza de Cambiemos, que era un frente plural. Ahora parece que la unanimidad y la sumisión forzada son los activos. Entonces antes no decíamos la verdad.

—¿Usted está criticando a Lilia Puig de Stubrin?
—Sí, claramente. No se reunió nunca la convención, y no es cierto que haya habido un acuerdo programático. Pero eso se podría haber sorteado creando un mecanismo a partir del cual cada una de las fuerzas pueda expresar su opinión sobre todos los temas antes de tomar las decisiones, y nadie lo reclamó. Por supuesto que no se lo reclamo al PRO, porque si se lo hubiesen reclamado el PRO no hubiese dicho que no, y no por convicción sino porque no le convenía por el costo político que eso significaría. Esto no lo hizo el partido y hay que preguntar por qué. Eso no lo entiendo y nunca me lo explicaron.

—A partir de lo que está ocurriendo en los últimos días, ¿usted cree que hay quienes quieren que Macri no termine su mandato?
—Creo que como en los 90 son grupos minoritarios. Me parece que es simplificar decir que los gobiernos que no son peronistas no pueden terminar un mandato. Hay que tener en cuenta los contextos y las herencias. Por ejemplo, la inflación heredada por Alfonsín de la dictadura era del 600 por ciento; El déficit fiscal, que ahora es del 6%, era del 16% del PBI; las reservas eran de 250 millones de dólares y las tasas de interés en el mundo eran del 15% y ahora como cara están al 5 o 6%; los productos primarios no valían nada, incluso comparado con lo que valen hoy. Y De la Rúa también tuvo un contexto dificilísimo. De la Rúa heredó una deuda externa altísima y la bomba de la convertibilidad que yo creo que se hubiera llevado puesto a cualquier partido en el gobierno.

—Ahora que la economía parece empezar a recuperarse, a Macri se le abren frentes políticos y graves.
—Siempre cuando uno está en el gobierno se abren frentes políticos. Cuando se está en el gobierno hay que resolver los problemas, aunque sea injusto porque a veces la sociedad responsabiliza a los gobiernos injustamente. Pero eso es lo trágico de un gobierno que se tiene que hacer cargo de hasta lo que no puede controlar. Y dependerá de lo que haga el gobierno y no de la oposición.