Política
Sábado 04 de Febrero de 2017

"Corral suma en cualquier posición, en la que quiera jugar"

El diputado nacional santafesino y candidato a renovar su banca dijo que se buscará una lista de unidad dentro de Cambiemos en la provincia

En 2014, Miguel del Sel dejó su banca en la Cámara baja para ser candidato a gobernador de la provincia. Desde entonces, Luciano Laspina es diputado nacional y como licenciado en Economía, se convirtió dentro del Congreso en una pieza clave para el gobierno en materia de políticas económicas. Es, además, una de las apuestas políticas de Mauricio Macri en la provincia y la carta fuerte que jugará el PRO dentro del Frente Cambiemos en las elecciones legislativas de este año.
El jueves, Laspina acompañó al presidente en la recorrida por las viviendas para inundados que se construyen en el barrio Nueva Esperanza, y luego dialogó con Diario UNO sobre su candidatura y la intención de lograr una lista de consenso con el radicalismo. En esa línea, dijo que sería una buena opción tenerlo a Corral acompañándolo, aunque aclaró que es una decisión que tiene que tomar el actual intendente de Santa Fe.
Habló además del rumbo de la economía, de la pauta de inflación prevista y las negociaciones paritarias, y reconoció una caída del salario real, pero afirmó que "mucho se compensó con la suba de las asignaciones familiares y la reducción del impuesto a las ganancias".
—¿Cómo decidió la candidatura?
—El equipo del presidente me ha pedido que yo renueve, así que tengo que estar, porque me he convertido sin quererlo, en una pieza importante dentro del funcionamiento del gobierno, y de la cadena de transmisión de las decisiones de la política económica que van a la Congreso de la Nación. Así que voy a estar trabajando en el lugar que me toque, si es que Macri me renueva la confianza, para crear una oferta electoral competitiva.
—Se habló en la semana de una mesa de Cambiemos para definir la estrategia electoral. ¿Cuáles son los lineamientos que se fijaron?
—Lo que se acordó en principio es libertad de acción en las listas en aquellas provincias que tienen gobernadores de Cambiemos, y el objetivo de intentar conformar listas de unidad en el resto de las jurisdicciones. La verdad que es importante ese diálogo electoral para consolidar una alianza parlamentaria que es la que permitió este año tener tantos logros en materia de funcionamiento del Congreso. Porque la verdad es que hoy está un poco desequilibrado, en el sentido de las representaciones. Nosotros tenemos apenas un tercio de los diputados nacionales, y un quinto de los senadores. A mi juicio, la gente va a intentar poner un poco más de equilibrio para que esa balanza que hoy está muy inclinada a favor de la oposición, gradualmente se equilibre. No vamos a ir nunca a una mayoría, no lo vamos a lograr ni con las mejores elecciones imaginables, pero sí por lo menos poner más equilibrio. El año pasado fue de un intenso diálogo y consenso, pero también es cierto que muchas veces las cosas se demoran más de lo que quiere el Presidente, que es imprimirle mucha más agilidad al gobierno y a las políticas que tenemos que desplegar. Entonces, creo que este año es una oportunidad de buscar ese equilibrio, y creo que la gente tiene esperanzas, nos va a dar una oportunidad y le va a dar una oportunidad al Presidente. Eso es bueno para la democracia, pero también es bueno que el gobierno que conduce la Nación tenga las herramientas y el peso legislativo necesario para sentarse en una mesa de negociación de igual a igual. Nos ha costado mucho el año pasado, este año lo vamos a volver a hacer, y creo que el Presidente se merece poder contar con esas herramientas a nivel legislativo.
—¿Se va a lograr la lista de unidad en la provincia?
—Vamos a trabajar para eso. Soy el primero que quiere evitar cualquier tipo de desgaste en internas innecesarias.
—¿Le molestaría ser segundo? ¿Es importante el lugar en la lista?
—No, mi prioridad es el proyecto que encarna Macri. La estrategia electoral, y la combinación más potente posible, la va a definir seguramente el Presidente, en diálogo por supuesto con nuestros socios políticos, y estamos dispuestos a acompañar esas decisiones más allá de los personalismos. Esto lo digo con absoluta sinceridad, creo que tenemos que dejar de lado los problemas de cartel, y conformar una lista que represente lo mejor posible esta voluntad de cambio que los argentinos quieren apoyar. Esa es una definición que va a tener como actor central al Presidente.
—¿Sería importante para esa lista que Corral sea candidato?
—Corral es un dirigente importantísimo a nivel provincial, pero también tiene relevancia por ser el presidente del radicalismo y suma en cualquier posición, en la que quiera jugar. Así que él tendrá que tomar su decisión a nivel personal de si seguir enfocado en la gestión en Santa Fe, o quizás dar un paso al costado, pero es algo que no puedo definir yo. Hay que poner todo sobre la balanza y ver qué alternativa tenemos y tratar en este equipo que conformamos que cada uno juegue en la posición que mejor le hace falta al equipo. Si esa posición es quizás para el proyecto que Corral siga en Santa Fe, bueno creo que lo tendrá que poner en la balanza, o si necesita jugar a nivel nacional, también.
—Pero para usted, ¿sería una buena opción que Corral participe?
—Siempre es una buena opción tenerlo a Corral acompañando, e insisto, me parece que va a depender mucho de la estrategia que defina Macri para conformar una lista que pueda representar esta voluntad de cambio.
—¿Está de acuerdo en que las elecciones sean unificadas en Santa Fe?
—Sí, me parece que sí, pero lo digo por una sencilla razón. Porque le simplificamos la vida a la gente, no por otro motivo de especulación política. No sé si eso le complica la vida a los dirigentes o no, lo que me parece es que le simplifica la vida a la gente, simplemente eso.
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—Desde algunos sectores del Frente Progresista se le piden definiciones al radicalismo por su participación en Cambiemos. ¿Se le exige lo mismo desde Cambiemos? Lo digo por las críticas que se hacen desde el PRO al gobierno provincial, del que también participa la UCR.
—Creo que hay que darle tiempo al radicalismo de que procese los cambios que han habido en la política del partido a partir de la conformación de Cambiemos, y debemos ser respetuosos de los procesos internos. Nuestra prioridad es consolidar Cambiemos a nivel nacional. Ese es el nudo de nuestra visión de cambio, que creo también se debe expresar en la provincia. Santa Fe viene de un largo proceso que se inició primero con el justicialismo, no fueron los buenos resultados en algunos casos, y en otros hubo gobernaciones más exitosas, pero ahora viene de muchos años de socialismo, donde se vio en las últimas elecciones que dos tercios de los santafesinos votaron por alternativas distintas al partido socialista. Han expresado una voluntad de cambio, bueno creo que esa voluntad la tiene que expresar un nuevo frente, y que ese nuevo frente es Cambiemos, y que ojalá tenga la mayor cantidad de dirigentes radicales adentro.
—¿No piensa como Corral en invitar al socialismo a Cambiemos?
—Creo que hay que fortalecer la marca Cambiemos, y bienvenido sea si hay dirigentes del socialismo, o el propio socialismo, aunque lo veo difícil, que se sumen a este frente de cambio y que compartan nuestros valores. Eso incluye también a dirigentes del justicialismo. Pero siempre dentro del frente Cambiemos y nunca diluido en otros espacios.
—Mauricio Macri se puso un ocho en la gestión. ¿Que puntaje le pone?
—Creo que hay un análisis contrafáctico que hacer, y que es cierto que la gente no lo hace y no le corresponde ni interesa hacerlo, pero la verdad es que Argentina iba caminando hacia un desfiladero muy complicado en materia macroeconómica. El país ha tenido en cada cambio de régimen político y económico, una crisis mayúscula que ha llevado a un salto tremendo de la tasa de pobreza, y Macri ha tomado un camino distinto, y ha tratado de evitar esos golpes que generan tanta pobreza en Argentina, y creo que lo ha logrado, en un 2016 que fue muy duro y que los argentinos no la han pasado bien. Sabiendo que se hizo con el menor costo social posible, dados los problemas que teníamos y que tenemos por delante un 2017 que no hay ningún analista, ni los más críticos, que no coincidan en que la Argentina va a empezar a crecer y que la gente lo va a empezar a sentir en su bolsillo. Habrá una mejora que se va a sentir a partir de las negociaciones paritarias, del aumento de la movilidad jubilatoria y de los planes sociales, de la recuperación de la obra pública, y del boom que vamos a tener en la cosecha, a pesar de los infortunios climáticos del inicio de año.
—El tema es cuándo se produce la reactivación, antes o después de las elecciones. ¿Eso les preocupa?
—No, para nada. Los números fríos de la economía ya muestran una recuperación a partir de noviembre y diciembre, y la gente lo va a empezar a sentir en el bolsillo a partir de abril, o marzo, donde está el núcleo de las negociaciones salariales y donde el efecto de la cosecha que probablemente sea excelente, empiece a impactar en el transporte, comercio y construcción. No nos preocupa cuando se sienta en materia electoral porque nuestro gobierno ha hablado siempre con la verdad y tenemos un enorme apoyo de la gente a pesar de que 2016 fue muy duro, porque entienden que estamos yendo por el camino correcto y que el gobierno está tomando las medidas que se necesitan y está empezando a trabajar y hacer las obras que nunca se terminaron. Creo que en ese camino la gente nos va a acompañar, más allá de que lo sienta o no en el bolsillo, porque ya le han mentido mucho.
—En ese sentido, la CGT ha planteado una medida de fuerza para marzo, y hay disconformidad de los gremios por 17% que se habla para las paritarias. ¿Ve un escenario conflictivo o piensa que se va a desactivar?
—El conflicto es parte de la democracia, y parte de la negociación entre trabajadores y empresas. Enhorabuena que haya conflicto por recuperar salarios, y no por defender empleo, como ha pasado durante tanto tiempo en Argentina. Dicho esto, lo que el gobierno dijo es que las paritarias son libres, no hay ni piso ni techo, pero sí advierte que hay una inflación en descenso y que este año nuestro objetivo es alcanzar ese 17% y lo que estamos planteando a los sindicatos y a los empresarios es que hagan una negociación salarial en el marco de esa inflación. Podemos discutir si después es un punto más o un punto menos, pero no mirar por el espejo retrovisor, porque ahí vemos una tasa de inflación que no se va a repetir en el año, y estamos ahora en niveles de inflación del 1,5% mensual, y hay que enmarcar una discusión salarial que esté en torno a ese 17% previsto para el año. Porque sino pasa otra cosa, enormes recomposiciones salariales, recuerdo la 2011 y 2013, que después siguieron de fuertes caídas del salario real a partir de devaluación o fogonazos inflacionarios.
—Ahora, pero también hay estudios que marcan que la pérdida del poder adquisitivo dependiendo de los sectores está entre un 8% y hasta 14%.
—Ha habido caída del salario real, eso es cierto. Mucho se compensó con la suba de las asignaciones familiares y la reducción del impuesto a las ganancias, y ese es el esfuerzo que hizo el gobierno para tratar de compensar las pérdidas. Dicho esto, tenemos que ir hacia una recomposición salarial, la discusión es a qué velocidad lo hacemos de forma tal que no se desvanezca a los pocos meses. En la carrera entre salario e inflación siempre terminan perdiendo los salarios, por eso nosotros estamos trabajando para bajar la inflación. En ese marco, la discusión paritaria tiene que ir amoldándose a esas pautas de inflación que el gobierno está tratando de alcanzar. Más vale ir con una recuperación gradual y sostenida en el tiempo, que con un salto que después se lo devore la inflación, y eso es lo que pasa cuando se fija una discusión salarial fuera de los esquemas generales de inflación.