Política
Martes 28 de Abril de 2015

Lifschitz confía en la unidad del Frente para competir en las generales

Estrategia. El candidato a gobernador ya mantuvo conversaciones con José Corral y dijo que esta semana se junta con Mario Barletta. “Ya tenemos el equipo armado”, afirmó

Con el escrutinio definitivo de las Paso aún en marcha, Miguel Lifschitz –como el resto de los candidatos– ya empezó a trabajar pensando en las elecciones generales del 14 de junio. El candidato a gobernador del Frente Progresista Cívico y Social estuvo ayer en Diario UNO para hablar de la campaña y de la renuncia del secretario de Tecnologías para la Gestión, Javier Echaniz, entre otros temas.
—Hoy hay un escenario de paridad entre el Frente Progresista y el PRO. Sin embargo, a nivel individual usted arranca detrás de Miguel Del Sel, ¿cómo piensa revertir esa situación?
—Esta es otra campaña. Ahora se elige de verdad un gobernador o un intendente, en el caso de la ciudad. Creo que la gente también se para frente a ese proceso electoral de otra manera. En principio, vamos a intentar retener todo el voto al Frente Progresista. Independientemente de los candidatos, tanto el mío como el de Mario Barletta, es un voto de gente que apostó al Frente. Si hubiesen querido votar a Del Sel ya lo hubiesen hecho en la primaria. Más allá de las conversaciones que venimos manteniendo con los dirigentes que encabezaron esas propuestas, como el intendente José Corral, Leo Simoniello y otros integrantes del equipo.
—¿Con Mario Barletta habló?
—Mario me mandó un mensajito felicitándome y yo le devolví la llamada y estuvimos hablando un rato. Quedamos que después de unos días íbamos a volver a juntarnos y probablemente lo hagamos esta semana. Creo que el Frente Progresista conformó sus listas de acuerdo a los resultados de las primarias y en algunas categorías nos tocó el triunfo a Adelante Santa Fe y en otros fue para Firmeza para Avanzar. Pero ya tenemos el equipo armado después del proceso electoral con la lista de diputados y los senadores. La idea es arrancar todos juntos esta campaña con el desafío de mantener los votos pero también de crecer. Creemos que eso es factible.
—¿Cómo piensa crecer?
—En el interior de la provincia todos coinciden en que vamos a crecer, tal como ocurrió en 2011, entre las primarias y la general. Hay una distancia grande entre los votos que sacó el Frente a gobernador, en la suma de mi candidatura y la de Mario, y la que sacaron muchos senadores o intendentes de nuestras listas. Esa distancia se va a achicar. Por otro lado, probablemente vamos a tener una recuperación de votos importante en Rosario, lo que va a ser mi apuesta personal.
—¿Cómo piensa lograr que la gente que no votó al Frente en las primarias lo haga en las generales?
—Creo que hay un escenario de polarización y la gente va a tener que elegir entre dos proyectos bien distintos en términos políticos, de trayectorias, de propuestas, de experiencia de cada uno de los candidatos. Creo que en esa opción mucha gente que en las primarias votó por otros candidatos que no quedaron en competencia, los que votaron en blanco que fueron muchos y los anulados, que pueden ser errores de votación más que una intención; es una masa muy importante de electores que en un escenario de polarización van a terminar inclinando la balanza hacia un lado o hacia el otro. Creemos que la propuesta del Frente es un cambio hacia adelante, con seguridad, con certeza, con propuestas. La del PRO es un gran signo de interrogación y puede representar un cambio hacia atrás y perder muchas de las cosas que se consiguieron estos años. Por eso creo que la mayoría de los santafesinos nos van a terminar acompañando.
—¿Qué análisis hace de la renuncia del secretario de Tecnologías para la Gestión, Javier Echaniz?
—Es una decisión personal y del gobernador al aceptarla. Yo nunca hice mención a su nombre. Tengo una relación de aprecio y de respeto por su capacidad técnica y por su trabajo. En ningún momento me referí personalmente (a Echaniz) porque, además, no sé quién cometió la tontería de poner una cifra por otra. Siempre en la política alguien tiene que hacerse cargo de, tal vez, el error de otro. Pero finalmente hay algún responsable político de la macana y en este caso obviamente fue así. Pero esto es un caso cerrado y espero que mañana (por hoy) se tengan los resultados definitivos que van a demostrar lo que dijimos desde el principio, que no hubo mala intención ni especulación para perjudicar a nadie y que los resultados finales no van a tener diferencia con el resultado provisorio.
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—¿Pero no cree que sus declaraciones de la semana pasada (cuando llamó imbécil e inepto al técnico que cargó los datos) precipitaron la salida de Echaniz?
—La verdad que no sé cuáles fueron los motivos por los que él toma la decisión. Mi afirmación no hace más que decir lo que realmente pasó. Decimos que no hubo fraude ni siquiera intención de modificar algún dato. Pero sí hay que reconocer que alguien, quizás involuntariamente, sin pensarlo y sin ninguna intención específica dejó de poner lo que había que poner y aclarar que había ciento por ciento de mesas informadas, pero que había un 90 o 91% de mesas escrutadas. Con esa aclaración era suficiente.
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—¿Esa aclaración la tenía que hacer un técnico o esa mirada sobre la información correspondía a un político?
—Supongo que a las 3 de la mañana, cuando se termina el escrutinio, no creo que hubiera un funcionario político revisando el escrutinio. Se supone esas cosas el que las hace, las hace bien. Por otro lado, me decían que así ocurrió en elecciones anteriores y nadie lo percató y tal vez por esa misma rutina se repitió ahora.
—La noche del 14 de junio usted va a ser uno de los principales interesados en saber si va a ser el próximo gobernador o no. ¿El gobierno puede garantizar que el escrutinio provisorio no fallará y que se conocerán los resultados?
—Sí, absolutamente. El escrutinio funcionó perfectamente, no hubo ningún tipo de problemas. Simplemente hay que cambiar un criterio de cómo expresar las cifras.
—Pero ante un escenario de paridad, ¿cree que habrá que esperar al escrutinio definitivo?
—Si las elecciones son muy parejas, siempre hay que esperar al escrutinio definitivo, porque siempre puede haber alguna ligera variación, eso es natural que suceda. Esperemos que no. Nosotros vamos a hacer todo el esfuerzo para ganar por una diferencia más grande que no deje dudas. De todas formas, el propio gobierno tomó la iniciativa de invitar algunos veedores externos y seguramente otros partidos también lo harán, por lo que habrá muchos ojos mirando el escrutinio. Pero Santa Fe tiene una larga tradición, de por lo menos los últimos 10 años, de transparencia. Es más, creo que es la provincia mejor vista desde el punto de vista de la transparencia electoral a partir de la ley de internas abiertas, de boleta única, de financiamiento público de campañas. Siempre ha sido muy transparente y estoy seguro de que va a seguir siendo así.
Hipólito Ruiz / hruiz@uno.com.ar