Política
Lunes 19 de Junio de 2017

Renunció Olivera a la presidencia del PJ a días del cierre de las listas de diputados

El exsenador de San Justo y exdiputado provincial hacía un año y un mes que conducía el PJ santafesino. Había logrado algunos pasos para la unidad del partido, pero abruptamente dejó el cargo partidario.

Esta mañana Ricardo Olivera presentó su renuncia como presidente del Partido Justicialista ante el comité ejecutivo provincial del PJ. La decisión llegó a días de haber cerrado la presentación de listas a intendentes, concejales y presidentes comunales y a cinco días del cierre de listas para las elecciones a diputados nacionales. Ahora el partido será presidido por el senador por Las Colonias, Rubén Pirola.

Quien fuera tres veces senador por San Justo y también ocupara una banca en la Cámara de Diputados había llegado en abril del año pasado a conducir los destinos del partido. Con la idea de rearmar un Justicialismo que luego de perder la gobernación en 2007 no pudo encontrar el rumbo para volver al poder, Olivera fue tejiendo la red como un experimentado pescador para juntar a todos los peces; o al menos a su gran mayoría.


En sus primeros meses de gestión había conseguido dar algunos pasos importantes como la unificación del peronismo en la ciudad de Santa Fe. Eso le permitió la PJ, en diciembre del año pasado, quedarse con la presidencia del Concejo Municipal. También había salido bien parado del congreso provincial partidario que se hizo el 24 de mayo donde la decisión fue armar que todos los sectores del peronismo compitieran entre sí, pero todos unidos en un gran frente.


Luego llegó el turno del armado de las listas para disputar las nueve bancas de diputados nacionales que se renuevan este año. Ahí, los peces que empezaron a tironear de la red eran más grandes y la tarea de Olivera se complicó. Allí están anotados en la carrera hacia el Congreso Agustín Rossi (desde hace tiempo), la ex jueza de Rosario, Alejandra Rodenas que presentó su precandidatura la semana pasada; y el triunviro de la CGT, Juan Carlos Schmid, que fue el último en anotarse.

Como siempre sucede –en todos los espacios políticos– los momentos del armado preelectoral suelen ser de mucha tensión. Y tal vez el momento del peronismo santafesino que carece de un liderazgo natural, sea un entorno favorable para que esas tensiones sean difíciles de controlar. Todas esas tensiones terminaban en las manos de Olivera, que se empezó a cansar.

Dimisión y silencio
Olivera renunció y apagó el teléfono. No hay una versión oficial sobre los motivos de la renuncia y algunos dirigentes consultados por UNO aseguran que no hubo un motivo específico. Por otra parte están quienes aseguran que el renunciante tenía problemas de salud; y también están quienes cuentan que el presidente del Justicialismo recibía presiones de todos lados y se hartó de la situación. Sutilmente el diputado provincial Leandro Busatto lo refirió en Twitter con un par de mensajes. "La unidad en la diversidad fue un sello de la gestión de Ricardo en el PJ, y si no logramos entender que el Peronismo es amplio y de todos (...) va a costar llenar de contenido una estructura que corre riesgo de ser un significante vacío carente de sueños y expectativas para Santa Fe", tuiteó y luego, entre otros posteos, agregó: "Espero, por el bien del PJ, que las mezquindades (propias de todos nosotros) no orienten nuestras reflexiones ni gobiernen nuestras acciones".

En el justicialismo aseguran que al asumir la nueva comisión que encabezaba Olivera había una regla no escrita y era que la sede del PJ en la capital provincial se iba a ceder a cualquier espacio partidario que la quisiera para realizar un acto. Schmid le solicitó la semana pasada a Olivera la sede santafesina para lanzar su precandidatura esta semana y aseguran que algunos referentes que acompañan a Rodenas pusieron el grito en el cielo, o mejor dicho, en los oídos de Olivera. Desde el sector de los senadores lo desmintieron.

Schmid llegó para disputar los votos del peronismo que no es afin al kirchnerismo y que representa Rossi. Eso socava –o al menos disminuye– las posibilidades de los dirigentes que le querían ganar al exministro de Defensa de Cristina Fernández la interna. Si ese pedido de Schimid y la reacción de algunos dirigentes del sector de Rodenas fue o no el detonante de la renuncia, por ahora solo lo sabe Olivera. El pescador que tejió la malla durante un año y un mes abandonó la canoa del PJ a días de llegar al cierre de listas. Eso solo puede pasar si la red en algún lugar se rompe.