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Martes 22 de Diciembre de 2015

Por el alcohol en las fiestas, las muertes en moto subieron un 30%

Así lo confirmaron desde una entidad abocada a la prevención. Aconsejan no transitar en estos vehículos en Navidad

En una época marcada por los festejos y el consumo de alcohol, desde Ovilam, una empresa dedicada a la investigación y desarrollo de todo tipo de actividades referidas a las personas, vehículos y entorno en materia de seguridad vial, brindaron una serie de recomendaciones a tener en cuenta al momento de posicionarse sobre el volante del auto o el manubrio de las motocicletas.
 
Desde la entidad que se aboca al análisis y asesoramiento sostuvieron que en los últimos años en la época de Navidad y Año Nuevo se incrementaron los siniestros fatales con los motociclistas.

Ante este panorama, desde la entidad aconsejan no trasladarse en motovehículos. “Ya que hay mucha gente borracha que donde se topa con la moto, lo mata”, adelantó el ingeniero Fabián Pons, presidente de Ovilam.
 
 
En ese sentido, el titular de la empresa confirmó que los accidentes fatales que tienen como protagonistas a los usuarios de motos registraron un incremento del 30% a nivel nacional. “Lo que vemos es que recrudeció dentro del total de incremento de siniestros, los más perjudicados y donde más aumento es con los motociclistas”, reiteró Pons, quien agregó que se evidencia una cuestión psicológica en cuanto a la permisibilidad del consumo de alcohol durante las fiestas.

“Lo que sí vemos es que donde más recrudeció es en el tema motos. Hay muchos chicos jóvenes, muchos sin registro de conducir que consumen alcohol y salen a andar en moto, hacen cualquier pavada”, sostuvo el titular de Ovilam.
 
Los mitos sobre el consumo
En caso de que una persona llegue al límite permitido de alcohol en sangre, el cual es de 0,5 gramos, aconsejaron que para poder volver a cero lo ideal es esperar entre tres y cuatro horas para sentarse frente al volante.
 
En lo vinculado a los efectos que tiene el consumo de bebidas alcohólicas, Pons sostuvo que este se asimila de diferente manera, esto dependerá de una importante serie de factores como el sexo, edad o peso. “Dos hombres de ochenta kilos de 30 años pueden tener una aceptación del alcohol completamente distinta”, aseguró el entrevistado. 
 
En segundo lugar, también dependerá del tipo de bebida que se consuma, ya que no será lo mismo un vaso de cerveza que de vodka. Como tercera y última medida, el referente de Ovilam aclaró que realizar un paralelo, es confundir a las personas, ya que no todos los organismos se comportan igual, no solo en el proceso de consumo sino también en el de desintoxicación. “Eso es importante, porque la gente siempre tiene en cuenta cuánto tiene que tomar para llegar al límite y el tiempo que hay que esperar para volver a estar en cero”, explicó el representante de la entidad abocada a la prevención. 
 
Al momento de evaluar el nivel de concientización de los ciudadanos en temas vinculados con el manejo y consumo de alcohol, Pons no dudó en confirmar que si bien este es mayor, esto no implica que llegado el momento, la persona deje de tomar alcohol. “Si bien hay conciencia de que esto está mal, no quiere decir que no lo haga. Falta mucho por hacer en tema de educación y de control”, reiteró el presidente de la empresa.
 
Faltan controles efectivos
En este contexto, el referente de Ovilam aseveró que es necesario implementar controles que sean eficientes. En esa línea puso como ejemplo el sistema que se implementó en la ciudad de Buenos Aires, el cual generó buenos resultados. Este consiste en la distribución de los controles de alcoholemia en lugares donde se sabe que hay altos niveles de consumo. “Por ejemplo, en Palermo o en Las Cañitas, se ubica una importante cantidad de móviles y en caso de que una persona quiera evadir por un lado, se lo intercepta por otro. De hecho ha dado muy buenos resultados”, relató Pons.

En materia de prevención aseguró que las actividades que se plantean a nivel estatal son deficientes en contraposición con los privados. “La verdad que los controles brillan por su ausencia, se declama mucho sobre el tema de seguridad vial y se hace poco”, sostuvo y puso como ejemplo el caso de Salta o de Rosario, donde se habla de alcoholemia 0, sin embargo no hay controles o estos son muy pocos. “Hay que trabajar en la concientización y en la educación, pero también en todo lo que tiene que ver con los controles”, finalizó el entrevistado.

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