Ovación
Sábado 05 de Noviembre de 2016

Por el camino correcto

Colón derrotó a Arsenal por 1-0, de esta manera sumó su segundo triunfo consecutivo y alcanzó los 17 puntos. El gol del Sabalero lo marcó Pablo Ledesma desde los 12 pasos tras una infracción que le cometieron a Gerónimo Poblete. El equipo jugó el mejor partido del certamen.

Transcurridas nueve fechas, sin dudas que el balance es más que positivo por el lado de Colón. Los números le sonríen y de a poco comienza a mirar de lejos la zona caliente de los promedios. Suma 17 puntos sobre 27 en juego, con una eficacia del 62,9% y se ubica en los primeros puestos de la tabla, incluso por encima de River que también jugó ayer, y de Boca, San Lorenzo e Independiente que deben hacerlo hoy, y a un punto del escolta del torneo que es Newell's (perdió ante Racing). En consecuencia, ni el más optimista de los hinchas hubiese imaginado este presente cuando se terminó de conformar un plantel en el que no abundaban nombres importantes.
Allí radica la virtud de Paolo Montero y sus colaboradores para adaptarse y sacar lo mejor de sus futbolistas. En algún momento como ante Vélez pareció que el técnico comenzaba a errar en el diagnóstico, pero supo corregir a tiempo. Colón mejoró ante Patronato pese a perder y luego encadenó dos triunfos ante Atlético de Rafaela y Arsenal, en donde no solo ganó sino que lo hizo de manera justificada algo que no venía logrando en los primeros encuentros aún cuando obtenía buenos resultados.
El primer tiempo que jugó ayer el Sabalero fue lo mejor que se le observó a lo largo de estas nueve fechas, marcando reales diferencias respecto a su rival y mereciendo más que un gol. Hizo todos los méritos como para definir el pleito en esos primeros 45' pero no ligó ya que Tomás Sandoval estrelló dos disparos en el caño derecho del arco defendido por Fernando Pellegrino.
Presionando a los volantes de Arsenal y abriendo la cancha por los costados, Colón desbordó a su oponente para generarle varias chances de gol. Pero además fue sólido en defensa y muy equilibrado en la zona media donde Pablo Ledesma fue el abanderado pero tuvo colaboración de todos los otros mediocampistas, dado que el Polaco Bastía se complementó muy bien con el ex-Boca y por las bandas Gerónimo Poblete y principalmente Nicolás Silva tuvieron un recorrido muy importante.
Enfrente Arsenal prácticamente no opuso resistencia, por virtud de Colón pero también por sus propias limitaciones. El gol desde los 12 pasos que convirtió Ledesma tras una buena ejecución, previa falta cometida a Poblete dentro del área, generó tranquilidad en el equipo que siguió buscando pese a estar arriba en el marcador. No retrocedió nunca y continuó con la presión alta para intentar sentenciar la historia.
No lo logró desde el resultado, pero en el juego fue infinitamente superior al elenco conducido por Sergio Rondina. Sin dudas que este 4-4-2 que por segundo partido implementó Montero le sienta bien al equipo y a la mayoría de los protagonistas, y quizás el caso más emblemático sea el de Ledesma, que ante la Crema había jugado un buen partido desempeñándose por momentos como volante central y ayer lo ratificó siendo la figura del equipo como mediocampista al lado de Bastía.
En los primeros partidos cuando Montero lo ubicaba como una especie de media punta detrás de Ismael Blanco le costaba participar del juego y terminaba diluyéndose sin pisar el área, tampoco lograba asociarse con sus compañeros. En cambio en esta posición en la que ya jugó anteriormente en Colón tiene mejor panorama arrancando desde más atrás y por otra parte es una rueda de auxilio para Bastía en la marca. Esa posición lo hace un jugador más completo y eso indudable que termina beneficiando al equipo como se observó ayer.
Mientras que jugar con dos delanteros de área como Sandoval y Blanco le permiten tener mayor poder de fuego e inquietar a las defensas rivales. Con el anterior esquema el Sungui estaba demasiado aislado y el equipo carecía de potencia en los últimos metros. Antes del partido con Atlético de Rafaela Montero manifestó que el 4-4-2 los rioplatenses lo llevan en la sangre y es cierto que se trata del sistema más simple de interpretar y en donde cada jugador sabe perfectamente lo que debe hacer dentro de la cancha y eso implica tranquilidad para los protagonistas.
Obviamente que el 4-4-2 no es la panacea ni el éxito asegurado, pero en determinados planteles que no tienen un enganche o un conector como sucede en Colón, parece el dibujo táctico más adecuado. Está claro que se podrá ganar, empatar o perder con este sistema, pero achica el margen de error si se toma en cuenta el experimento que probó Montero de marcar con línea de tres y que resultó fallido.
El presente le sonríe a Colón y si bien hay cosas por corregir, resulta demasiado pretencioso pedir que se combine la eficacia con la estética, eso podría ser para los equipos más grandes que cuentan con un presupuesto enorme y que hasta aquí no marcaron diferencias. El primer objetivo de Colón es sumar y lo viene haciendo, por lo cual sería hora de comenzar a reconocer los méritos que tiene este equipo.
Es verdad que Arsenal es el último de la tabla, pero hace una semana le empató a River 2-2 luego de ir perdiendo por dos goles. Y ayer Colón le marcó enormes diferencias, como debe ser. También habrá que decir que el elenco rojinegro es el que menos goles recibió en el torneo con apenas tres. Y en siete de los nueve partidos mantuvo el arco en cero, aún cambiando al arquero.
Puede ser cierto que no brille y que muchos no se encandilen con su rendimiento, pero en el fútbol hay una vieja discusión respecto a lo que es jugar bien y jugar lindo. Obviamente que Colón no juega lindo, pero por momentos lo hace bien, sino de ninguna manera podría haber sumado 17 puntos. A veces se llevó más de lo que mereció, pero desde Vélez para acá mejoró y mucho. No será el Barcelona ni tampoco el Real Madrid pero en casi un tercio del torneo, se codea con los más grandes y eso a esta altura es una virtud muy grande que no debe ocultarse.


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