La provincia
Sábado 23 de Julio de 2016

Profundizarán los controles de velocidad sobre rutas de Santa Fe

En la provincia hay 48 cinemómetros, 38 de ellos son fijos. A través de las unidades móviles, buscan incrementar la vigilancia sobre las "travesías urbanas", donde las rutas cruzan las localidades

En Santa Fe existen 48 cinemómetros que controlan las velocidades máximas de los automovilistas sobre rutas nacionales y provinciales. De ese total, 21 se encuentran en zonas urbanas y su control dependen de comunas y municipios que, previo al cumplimiento de una serie de condiciones, la Agencia Provincial de Seguridad Vial permite su instalación. El resto (27) se encuentran bajo la gestión provincial. Existen 17 cinemómetros fijos y 10 unidades móviles.
Desde el órgano encargado de llevar adelante este tipo de vigilancia se propone profundizar los controles de velocidad sobre las rutas, fundamentalmente en ejidos urbanos donde se concentra más del 60% de los accidentes viales. En este sentido, desde la APSV planean aumentar las intervenciones en las "travesías de ruta", a partir del trabajo coordinado con municipios y comunas.
Para tal fin, los equipos móviles realizarán los controles sobre diferentes trayectos, en zonas fundamentalmente urbanas. Podrán tener un carácter "sorpresivo", aunque deberán contar con una cartelería específica y obligatoria que indique la reducción de velocidad.
Desde Seguridad Vial de la Provincial apuntan a provocar un "cambio de hábito". Para cumplir el objetivo, entienden como fundamental que los controles sean sostenidos en el tiempo y que las sanciones, en el caso de infringir una norma, efectivamente tengan consecuencias.
Desde la colocación de los "radares" sobre la autopista Santa Fe-Rosario, se pudo comprobar una reducción en la siniestralidad vial. Si bien obedece a diferentes aspectos vinculados con la seguridad, entre los que se encuentran los cinemómetros, en 2015 los accidentes se redujeron en un 50 por ciento con relación al año 2014. En esta vía, funcionan actualmente seis controladores de velocidad fijos y dos unidades móviles.
Embed

En diálogo con Diario UNO, el director de Gestión de Sistemas Técnicos y Administrativos de la Agencia Provincial de Seguridad Vial de Santa Fe, Hernán Matich, hizo referencia a la decisión de profundizar este tipo de inspecciones en zonas urbanas, donde la máxima velocidad permitida en ruta, al cruzar por pueblos y ciudades, es de 60 kilómetros por hora. "Son zonas donde se confunde un poco el tránsito de la ruta con el tránsito urbano. Bueno, en esos ejidos urbanos se dan la mayoría de los siniestros de la provincia. Ahí es donde nosotros, dentro de la competencia que tenemos (sobre las rutas), vamos a profundizar los controles. Los móviles de la provincia están recorriendo las rutas pero ya se van a empezar a ver dentro de las travesías urbanas de ruta, para controlar la velocidad", manifestó.
El funcionario dijo que "la idea es seguir incorporando equipamiento para este tipo de controles" y agregó: "El exceso de velocidad tiene una incidencia importante en la configuración de siniestros viales. En la mayoría de ellos, el componente de la velocidad está incluido, sobre todo en los casos donde hay víctimas fatales o heridos graves".
Matich comentó que siempre existieron pedidos por parte de intendentes y presidentes comunales para la colocación de radares. "Ahora va a ser la provincia quién identifique los tramos donde privilegiar el control", aseguró. En este sentido, señaló que la atención estará centrada en rutas donde existen "travesías continuas" y explicó: "Por ejemplo donde hay un entramado de varias comunas y localidades. Ahí vamos a diseñar un plan. La idea es que una unidad móvil se vaya trasladando y así todos los días ir rotando de localidad. Está previsto hacerlo en la ruta provincial 21, en la ruta nacional 11 y en la ruta nacional 9 (tramo viejo)".

Por un cambio de hábito
El referente de la APSV sostuvo que los controles son una herramienta para provocar cambios en las conductas de las personas. Al mismo tiempo, precisó que las faltas cometidas deben tener sus consecuencias. "Nosotros lo que buscamos es generar un cambio de hábito. De poco sirve tener uno o dos cinemómetros o controles esporádicos. Deben ser sostenidos, de esta forma la gente y el conductor se acostumbra a la velocidad reglamentaria. Además, tiene que ver muchas veces con aplicar las sanciones y que se sepa que la misma tiene consecuencias".
En este último punto, aclaró que las faltas comenzarán a tener impactos, por ejemplo, sobre la licencia de conducir. "Con el registro unificado de antecedentes va a impactar en la licencia de conducir y en los trámites del registro automotor. Estos cambios se van a lograr sostenidamente", subrayó Matich, quien recordó que los países que han avanzado en los controles de velocidad han reducido la siniestralidad.



Comentarios