Policiales
Viernes 29 de Enero de 2016

Quedó preso por robar hasta el perro en una casa

Le dicen Jony y fue imputado por despojar a una familia, de pasaje Santiago 1289 en Granadero Baigorria, de una moto, electrodomésticos y un pitbull. Le endilgan varios delitos con armas.

Un joven de 22 años oriundo de Granadero Baigorria fue imputado como autor en tres causas penales por delitos varios como abuso de armas, extorsión, y un robo calificado cometido junto a un cómplice en una casa de esa localidad en la que, además de llevarse objetos de valor, se apropiaron de un perro de raza pitbull. El muchacho fue detenido el martes por la Policía de Investigaciones (PDI), registra una condena previa a cuatro años de cárcel y era buscado por una seguidilla de ataques cometidos entre abril y la segunda semana de enero. En todos esos casos las víctimas apuntaban a "Jony", que quedó en prisión preventiva sin plazo.

Se trata de Jonatan Damián S., un muchacho nacido en Granadero Baigorria, desocupado, que no terminó la secundaria y que dijo no recordar su domicilio cuando le preguntaron sus datos personales en la audiencia imputativa. La medida judicial se realizó el miércoles ante el juez Juan Carlos Curto. En esa instancia la fiscal de Investigación y Juicio Georgina Pairola relató uno por uno los hechos violentos en los que está mencionado Jony.

La saga. El primero ocurrió el 21 de abril de 2015. Según la fiscal, ese día Jony se peleó con su ex pareja y le pegó un tiro en las piernas en Remanso Valerio, donde vivían. El hermano de la chica corrió a Jony y le quitó el arma. Pero al día siguiente fueron un par de muchachos a su casa y, bajo amenazas, exigieron la devolución del arma. En este caso fue imputado de abuso de armas.

Ocho meses después, el 21 de diciembre, Jony se presentó alrededor de las 21 en la casa de una mujer y le preguntó por su yerno, Rafael R. Como la dueña de casa le dijo que su yerno no estaba, Jony le reprochó que ese joven le había robado dos armas. Y le dijo que si no juntaba 5 mil pesos para la noche "se pudría todo". Volvió un rato más tarde. La mujer apenas pudo juntar mil pesos, que le entregó junto con un celular. Así y todo, antes de retirarse el joven la golpeó en la cabeza. En este caso le achacaron el delito de extorsión.

Los otros dos hechos se sucedieron con tres días de diferencia. Según el reproche fiscal, el 3 de enero pasado, con un cómplice y con armas de fuego robó en una vivienda de pasaje Santiago 1289 de Granadero Baigorria. Mediante amenazas de muerte asaltaron a tres personas colombianas que viven allí.

Se llevaron una moto Honda, un televisor de plasma, un estéreo, un secador de pelo, una tablet, dos teléfonos, valijas, un perro raza pitbull, 25 dólares y 20 pesos. Una de las víctimas —una mujer— reconoció a uno de los intrusos como un muchacho al que le dicen "Bebe", que es "rubiecito y chiquito" y viviría en barrio Industrial. En este legajo judicial la acusación fue por robo calificado y lesiones.

El último incidente ocurrió el 6 de enero pasado en jurisdicción de la seccional 24ª de Granadero Baigorria, cuando a Jony lo detuvieron en un control de rutina a bordo de una moto Honda de 150 centímetros cúbicos. Los efectivos advirtieron que se llevaba las manos a la cintura, como en un gesto de estar armado. Lo requisaron y le encontraron un cámara de fotos y un proyectil calibre 38.

El joven brindó un domicilio falso de Rosario y no pareció tolerar bien su arresto: cuando lo llevaron a la comisaría invocó a su abogado y les dijo a los policías, a los gritos: "Los voy a hacer cagar a todos". La fiscalía pidió que fuera acusado por los delitos de amenazas simples y adulteración de guarismos, aunque no prosperó porque el juez no sostuvo la imputación.

De mascota. La mañana del martes, a las 7.15, una dotación de la PDI detuvo a Jony y allanó su domicilio. Allí le incautaron dos de las valijas robadas, un estéreo. También conservaba el perro pitbull. Los efectivos unificaron los cuatro legajos judiciales al determinar que se trataba de la misma persona.

La causa quedó en manos de Pairola, que acusó a Jonatan en base a testimonios que lo señalaron claramente: hubo tres ruedas de reconocimiento positivas. Además, las víctimas del robo identificaron los objetos —y el perro— como propios. El muchacho tiene una condena a 4 años de prisión por robo calificado y gozaba de libertad condicional. La fiscal aludió al peligro de fuga para solicitar que siga preso.

El imputado se abstuvo de declarar, mientras que la defensora pública Nancy Zulli rechazó la acusación, pidió la libertad o una prisión domiciliaria. El juez Curto le dictó la prisión preventiva por el plazo máximo por robo calificado, extorsión y abuso de armas. "Son claros los señalamientos y hay una amplia evidencia, además de los objetos robados secuestrados en su poder", dijo el magistrado.

 

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