Unión
Lunes 10 de Octubre de 2016

"Quería sentirme parte"

Franco Soldano, quien se recuperó de la rotura de ligamentos cruzados, sumó minutos de juego ante Cultural de Crespo y se ilusiona con ser parte del plantel para el partido ante Quilmes. "El técnico decidirá", se ilusionó

Franco Soldano estaba atravesando su mejor etapa en Unión cuando lo sorprendió una de las peores lesiones que puede sufrir un jugador de fútbol, ya que demanda en general cerca de medio año de recuperación como es la rotura de ligamentos cruzados. Fue el 4 de abril de este año, cuando el Tatengue cayó frente a Lanús (a la postre el campeón del torneo) por un categórico 4-0 en la Avenida. El sunchalense, que venía de marcar uno de los goles en el 3-0 frente a Colón, en el Brigadier López, debió retirarse a los 13 minutos del primer tiempo y días después fue sometido quirúrgicamente para comenzar con la rehabilitación.

Comenzó el nuevo torneo y se fueron Claudio Riaño y Julio César Rodríguez, los dos delanteros que peleaban con Soldano un lugar en el equipo. Llegaron para reemplazarlos Danilo Carando y Federico Anselmo, mientras que Leonardo Madelón promovió al juvenil Nicolás Andereggen. Sin embargo, ninguno de ellos pudo hasta ahora adueñarse del lugar de centrodelantero del equipo y con los tiempos cumplidos, tras una excelente recuperación, el exdelantero de Libertad (S) está listo para volver a las canchas.

Primero se informó que tendría chances de sumar minutos en la Reserva ante Quilmes, aunque luego el mismo Madelón reconoció fuera de micrófonos que si lo notaba bien física y futbolísticamente lo podría considerar para concentrar con el plantel de Primera. Es así que el pasado sábado jugó un rato frente a Cultural de Crespo por lo que su regreso a las canchas quedó mucho más cerca.

En diálogo con Ovación, el punta tatengue comenzó contando cómo se sintió en el amistoso ante los entrerrianos luego de seis meses alejado de las canchas y arrancó: "Bien y contento, ya que era lo que estaba esperando. Estos partidos sirven para ir matando la ansiedad, sumando minutos de juego y adquiriendo el roce. No es lo mismo jugar contra los compañeros que inconscientemente te cuidan, que hacerlo ante un rival. Por ese motivo estoy muy contento y esperando el partido frente a Quilmes, con la cabeza más tranquila".

Posteriormente, se refirió a cómo fue la etapa de recuperación y agregó: "Fueron seis meses, es mucho tiempo. Por ahí en este momento lo cuento a manera de broma pero es cierto que hasta soñaba que ya estaba jugando. Así que ahora se hace realidad, a pesar que son partidos amistosos y de preparación; quería y necesitaba sentirme parte".

Y más adelante, explicó: "Me pasaron muchas cosas por la cabeza en este tiempo. Me favoreció mucho el calendario porque en el momento de la lesión y la cirugía iba estudiando cuándo podría volver. En un torneo normal a esta altura ya se estaría jugando la fecha 10 u 11, y solamente me perdí cinco partidos (entre el final del torneo anterior y el inicio del nuevo se disputó la Copa América y los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro), que no es nada, así que estoy agradecido por eso. La cabeza trabaja constantemente, pero nunca me desvié el camino, le metí mucho a la recuperación, con seriedad, eso fue simplemente lo que hice y los frutos se dieron de forma rápida".
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La mira en quilmes. El plantel se entrenará, desde las 9.30, en Casasol, con la mente puesta en el partido del próximo lunes 17 de octubre ante el Cervecero, en Santa Fe. Volverían al equipo Emanuel Britez, Nahuel Zárate, Martín Rolle, Diego Godoy y Federico Anselmo.
La mira en quilmes. El plantel se entrenará, desde las 9.30, en Casasol, con la mente puesta en el partido del próximo lunes 17 de octubre ante el Cervecero, en Santa Fe. Volverían al equipo Emanuel Britez, Nahuel Zárate, Martín Rolle, Diego Godoy y Federico Anselmo.


Pensando en volver
"La recuperación al ser muy buena me permitió que con mucho tiempo de anticipación me fuera preparando en la parte física y con pelota. Hay muchas cosas que no se entrenan en el día a día y sí se lo hace en los partidos, el roce, el choque, las opciones de gol y resolver rápido una jugada. Esta clase de partidos sirven mucho, uno tiene que ir afinándose, esto es parte de la recuperación y todavía no terminó así que seguiré trabajando y poniéndome a punto para estar a disposición del entrenador", comentó el sunchalense.

Y se explayó sobre el amistoso del sábado de la siguiente manera: "Soy bastante tranquilo, esta clase de partidos mata la ansiedad, ayuda. El fin de semana libre sirvió para bajar un cambio y estar en casa con la familia; eso ayuda, ya que uno se tranquiliza, habla de otras cosas, saca lo futbolístico y la lesión de la cabeza por lo que me permitirá para volver este martes con la cabeza puesta en el partido ante Quilmes".

"Por eso estos 15 días sin fútbol me beneficiaron. Si había fecha el fin de semana que pasó seguramente estaba para ir al banco de Reserva y sumar algunos minutos. Este receso me ayudó a sumar un partido como el que se hizo frente a Cultural de Crespo, trabajar a la par del grupo durante dos semanas. Así que veremos cómo en los trabajos de esta semana me voy sintiendo para estar a disposición del técnico y que él decida lo que crea conveniente", sentenció el delantero que lleva tres gritos oficiales con la rojiblanca.

Y para cerrar, dijo: "Trabajo para estar a disposición de la mejor manera, tengo que agradecerle mucho al doctor (Sergio) Magnín, pasamos muchas mañanas juntos, hubo muchos temas hablados. La verdad que es una persona bárbara y me está retando por el gol que erré (ante Centro Cultural). Lo que pasa es que con él no entrené la parte de definición sino hubiese terminado en gol o más lejos (se ríe). Es un fenómeno, la parte de vacaciones que tuvimos que se hizo muy larga uno que se quedó acá mano a mano con él, la verdad que me ayudó muchísimo. Así que estoy muy agradecido a todos los kinesiólogos y a la parte médica del club".

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