Policiales
Martes 28 de Abril de 2015

Reclamarán justicia por Esteban Toffolini

Será este miércoles a las 18 frente al Instituto nº12. Su familia, amigos, compañeros y los integrantes de la asociación de Familiares de Víctimas reclamarán Justicia, a un año del crimen. El recuerdo de su padre en una emotiva carta.

Este miércoles por la tarde, alrededor de las 18, familiares, amigos, compañeros e integrantes de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Inseguridad, se concentrarán frente al Instituto nº12, en Saavedra y Suipacha para reclamar justicia por la muerte de Esteban Toffolini, un joven de 29 años que falleció cuando delincuentes intentaron robarle la moto. 
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Jorge dialogó con el UNO y dijo que “Haremos una concentración para pedir justicia por el crimen de mi hijo, tras un año del hecho y sin tener respuestas sobre lo que ocurrió. Lo haré en compañía de la familia, amigos ex compañeros del Instituto y autoridades del mismo, así como también estaré acompañado por los integrantes de la Asociación de Familiares de Víctimas de la Inseguridad”.
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El padre de Esteban dijo que además del pedido de justicia, que será el principal reclamo “sabemos que lo más importante y en lo que debemos trabajar es en reconstruir el tejido social, algo que se perdió desde hace mucho tiempo y por el cual se hace muy poco. Sé que no es fácil porque se debe hacer un trabajo integrador entre diferentes áreas pero es necesario para lograr mejorar nuestra seguridad”.

 
La carta de su papá
Para recordar a su hijo, Juan Carlos dejó una emotiva carta que transcribimos a continuación:
“El 29 de abril de 2014, nos reunimos en familias con una modesta cena, ya que era un día laborable, con motivo de mi cumpleaños nº 63. Comenzamos a cenar después de esperar a mi hijo Esteban que tardaba, pensamos la tardanza en relación con sus estudios en el Instituto 12, pero en esas circunstancias suena el timbre y personal policial me dio la noticia que llevaré en mi alma para siempre: “mataron a su hijo para robarle la moto”; él jamás podría regresar…Dos balazos terminaron con su vida, una vida de trabajo y estudio, el deseo de progresar y formar una familia; una banda de delincuentes se llevó una vida “como si tal cosa”.
Esta es una realidad tan brutal como contundente, porque no es un hecho aislado, sino los signos de los tiempos que vivimos, con los ladrones y asesinos integrados normalmente a la sociedad e imponiendo reglas y particulares acciones: hostigando al que le molesta.
Desde ese día recibo distintas amenazas: una fue de muerte hacia mi persona, burlas hacia la memoria de mi hijo muerto. Variaos tipos de agresiones encuadradas dentro del articulado código de faltas. Pienso a esta altura que si no se esclarece el crimen –como hecho gravísimo- que podemos esperar que pueda pasar con faltas menores, pero que no alterar la tranquilidad pública, seguramente pedirán pruebas que uno tendrá que aportar (imaginen probar que alguien lo molestó…)
A esta altura me gustaría preguntarle a la Fiscal Ferraro si ella dio la orden por escrito (con que fecha y todos los requisitos que requieren documental) de establecer investigación sobre el arma.  Un arme infrecuente, una 11.25 que usaba antes la policía.
Esteban tenía 29 años, era un muchacho que practicaba deportes, sobre todo natación y fútbol, un flaco de 1.93 metros de altura que demostraba sus cualidades morales sobre todo en el cuidado de su hermano discapacitado, brindándonos una ayuda a nosotros, sus padres.
La idea de una sociedad donde “el hombre es lobo del hombre” se cristaliza en la actualidad a través de una realidad palpable: el que delinque sirve al mercado ilegal, del cual muchos obtienen réditos. Diría que es fuente laboral inclusive para algunos profesionales, prueba de este es “el motochorro que sabía más de derecho que el ciudadano común”. Alguien asesora a esta gente. Esto está insertado en el sistema, en cambio la víctima es olvidada, solo recordada por familiares y amigos.
Hay que reconstruir el tejido social, de tal manera que se respete la vida por sobre todas las cosas, que trabajar sea más negocio que robar y la verdad y la justicia superen a la mentira e injusticia, de lo contrario seguirá siendo una realidad lo que Thomas Hobbes escribió en el Leviatan en 1615: “el hombre es lobo del hombre”.

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