Policiales
Jueves 18 de Febrero de 2016

Robaron una vivienda ubicada a dos cuadras de la Casa de Gobierno

Fue este jueves, a las 15.30, cuando varios ladrones entre 30 y 40 años entraron a un domicilio por la puerta del frente. Sorprendieron a dos hermanos, Clara, de 20 años, y Oriol, de 19. Se llevaron tres mil pesos en efectivo, alhajas de la familia y una notebook. Y les dijeron a las víctimas: “A ustedes los entregaron”

Este jueves, otra vez, a las 15.30, una banda de delincuentes accedió a una vivienda ubicada sobre Entre Ríos al 2700, entre 9 de Julio y San Jerónimo en pleno barrio Sur de la ciudad de Santa Fe, a escasos 200 metros de la Casa de Gobierno. Sorprendió a los dos jóvenes hermanos que estaban en el inmueble, a los que les robaron dinero en efectivo y alhajas, luego los maniataron y finalmente se fueron.
Diario UNO de Santa Fe dialogó con Clara Martínez Galíndez, de 20 años y estudiante de arquitectura, que narró las peripecias que junto a su hermano Oriol, de 19, les tocó vivir cuando quedaron a merced de una banda de delincuentes que ingresó a su casa. 
Maniatada. En los tobillos y con los cordones de las zapatillas, al igual que las muñecas en la espalda.
Clara dijo que estaba en el comedor viendo un programa de televisión y acomodando libros cuando repentinamente giró su cabeza y se encontró de frente con un desconocido de unos 35 años parado en la puerta, que llevó su dedo índice a los labios en señal de silencio y luego con el mismo dedo le hizo señas para que viera que en la otra mano tenía un arma de fuego.
El delincuente, en voz muy baja, le preguntó quiénes eran las personas que estaban en la vivienda. Ella le dijo que estaba con su hermano Oriol y que él estaba en una de las habitaciones del primer piso.
Acto seguido, el hombre la apuntó y la obligó a subir la escalera hasta el primer piso, y cuando ambos llegaron se encontraron con su hermano, que estaba siendo apuntado por otro de los delincuentes a cara descubierta, y según dijo Clara, aterrorizado por el pésimo momento que estaban viviendo. 

“A ustedes los entregaron”
Los delincuentes que eran tres o cuatro, dijo Clara, todos hombres de entre 30 y 40 años, muy tranquilos y plenos dominadores de toda la situación, le pidieron a ella y a su hermano que les dijeran adónde estaba guardado el dinero, y que tuvieran en cuenta que no podían mentirles, porque “a ustedes los entregaron”, frase con la que denotaron inteligencia previa antes de dar el golpe.
Los dos hermanos les dijeron que plata no había, que solo ellos podían ofrecerles sus magros ahorros personales: Oriol le dio sus 1.000 pesos y Clara 2.000 pesos y 200 dólares. Después, les dijeron que se sacaran los cordones de las zapatillas y con ellos los maniataron en los tobillos y en las muñecas. Finalmente los obligaron a que se acuesten boca abajo, cada uno en una cama. 
Patas arriba. El estado en el que quedó uno de los dormitorios.
Los delincuentes les ofrecieron traerles vasos con agua para beber y les dijeron muy calmados: “Nosotros no somos violines (violadores) y tampoco asesinos, así que chicos quédense tranquilos que no pasa nada”. Y, por último, les aclararon que entrar a la vivienda no fue ninguna dificultad para ellos y que lo hicieron por la puerta del frente. Así de fácil.

Clara logró cortar sus ataduras
Los hermanos obedecieron las órdenes de los ladrones y escucharon cuando estos revolvieron cada una de las dependencias, durante unos 25 minutos o media hora, según calcularon la permanencia de los delincuentes en la casa. 
Clara creyó escuchar cuando se fueron los ladrones, se puso de pie estando maniatada, fue hasta el baño y halló un elemento cortante. Se desató y luego liberó a su hermano. Finalmente avisó a su madre sobre lo ocurrido.

La misma banda de ladrones
La familia denunció el suceso a la central policial 911. Luego arribaron a la vivienda policías de la Comisaría 1ª, que dialogaron con los hermanos para conocer el suceso. Arribaron al lugar los agentes de la Policía Científica, que realizaron los peritajes criminalísticos de rigor: huellas y rastros, planimétrico, fotografía y la inspección ocular de la vivienda robada. No hubo detenidos por este nuevo robo e informaron del suceso a la jefatura de la UR I La Capital, Región III y al fiscal en turno del Ministerio Público de la Acusación. 
Todo indica que es misma banda de ladrones que robó a la familia Donadío, en Las Heras al 3800 del barrio Candioti, en la tarde del martes 16.

Juan Trento / jtrento@uno.com.ar

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