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Miércoles 13 de Enero de 2016

Ruta 168: vecinos denuncian el desborde de una cámara cloacal

Está en el kilómetro 4, en medio del barrio Nueva Esperanza. Por la crecida, rebalsan líquidos y el olor es insoportable. Provincia y municipio trabajan para llevar la solución 

Dora Almada y Luis Godoy viven del lado sur de la ruta nacional Nº 168, en el kilómetro 4 cerca de la Bajada Distéfano, en el barrio conocido como Nueva Esperanza. Eligieron este lugar hace un año e instalaron un pequeño almacén. A pocos metros, en el patio, frente a la casa una estructura de cemento alberga una bomba que recibe y procesa los líquidos cloacales de una parte de la ciudad para luego conducirlos al río. Hace unos meses, la gran presión hizo que comenzara a rebalsar y hoy se convirtió en una gran cascada que vierte hacia arriba y hacia los costados materia fecal.
 
Por estos días es común ver a la vera de la ruta algunas viviendas precarias que levantaron familias que huyeron de la crecida del río. Y para abastecerse adquieren provisiones en este pequeño comercio y de manera constante pasan adultos pero sobre todo niños al costado de este pozo. El olor es insoportable y el foco infeccioso muy grande porque ese líquido formó un gran charco y corre entre las viviendas. Un claro ejemplo es una familia, vecina de Luis y Dora, que además vive del cirujeo por lo tanto la basura que no les sirve la dejan en ese lugar. La postal se completa con insectos de todo tipo como moscas, abejas y mosquitos, y otras alimañas que llegan por la crecida del río Paraná.
 
Lo contradictorio de eso es que el área de Salud de la provincia recorre el lugar semanalmente haciendo controles a la población afectada por la crecida, y entre otras cosas entregó la quimioprofilaxis para prevenir la leptospirosis, pero estas familias están en contacto con otros focos infecciosos mucho más graves. Luis y Dora al igual que la mayoría de las personas que están aledaños a esta planta de recepción de líquidos cloacales, tienen los cuidados que pueden, pero necesitan una solución por parte de la dependencia que corresponda, que en este caso es Aguas Santafesinas. 
 

Espantamoscas. Dora lo lleva todo el tiempo en la mano para ahuyentar a los molestos insectos / Foto: José Busiemi - Uno Santa Fe
 
“Hace un año que nos vinimos de Alto Verde escapando de la inseguridad. Cuando llegamos, esta era una cámara pero no desbordaba como ahora. Todo comenzó hace unos cinco meses con algunas pérdidas, pero con la crecida y las napas altas es una catarata, con un olor espantoso y se mezcla con el río por lo tanto es una contaminación increíble y la gente que está cerca se baña en esa agua”, relató Dora y además contó que hizo el reclamo pertinente ante Aguas Santafesinas pero nunca fueron. 
 
Este miércoles hacía mucho calor y las moscas estaban insoportables. Los líquidos que emana la cámara de manera constante se mezclan con la basura y allí se pueden encontrar todo tipo de alimañas. “Para soportar esta situación nos sentamos debajo de un sauce, un poco alejado de la cámara o nos encerramos adentro y los aerosoles no alcanzan para cambiarle el aroma al ambiente. Por eso pedimos que alguien venga y vea cómo vivimos. Hay muchos chicos y están en constante contacto con toda esta pudrición”, manifestó Dora.
 
Las acciones del gobierno
Desde que comenzó la emergencia hídrica, municipio y provincia llevan a cabo un trabajo conjunto y delinean las acciones de asistencia y prevención para las personas evacuadas, autoevacuadas o en zonas de riesgo. En este sector de la ruta 168 se instalaron baños químicos para las familias que prefirieron levantar sus ranchos y quedarse cerca de sus casas que están copadas por el agua. En relación a la prevención de la leptospirosis los distintos centros de salud que asisten a los damnificados entregaron la quimioprofilaxis en tiempo y forma, además de las pastillas potabilizadoras y los elementos para potabilizar y desinfectar. Por su parte, el municipio se comprometió a gestionar ante Assa una cuba con agua segura para estas personas alojadas en este sector. 

Diario UNO consultó a Aguas Santafesinas y desde la empresa se comprometieron a ir a este lugar en los próximos días para analizar la situación y encontrarle una solución. Estaban al tanto del problema, pero no de la real dimensión de la falla que provoca este desborde aunque aseguran que “el río es el principal factor”. 

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