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Domingo 10 de Abril de 2016

Santa Fe: el 24% de la población tiene obesidad y el 35%, sobrepeso

En la provincia. Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, ese es el porcentaje de personas mayores de 18 años afectadas. ¿Cuál es el vínculo entre la circunferencia de la cintura y los riesgos cardiológicos?

En la provincia de Santa Fe y según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo (ENFR), la prevalencia de la obesidad es del 24,5 por ciento y, del sobrepeso, del 35,1 por ciento
El dato se obtuvo de una población bajo estudio de 18 años y más, que es sobre la que se indagó en este sondeo, el más reciente y disponible.
Por el momento, y hasta tanto se termine de procesar una encuesta conjunta entre el Ministerio de Salud de la provincia y la Facultad de Ciencias Médicas realizada en 2015, los datos de referencia para calcular el impacto epidemiológico de la obesidad y el sobrepeso son los que ofrece la última medición hecha por el Ministerio de Salud de la Nación.

En el país, también los resultados de esta 3ª edición de la ENFR evidenciaron que casi cuatro de cada 10 personas mayores de 18 años tenían sobrepeso, y dos de cada 10 presentaron obesidad.
Pero a la permanente referencia al sobrepeso y a la obesidad en general que desde hace décadas se sostiene como una preocupación constante y creciente, también los cardiólogos señalan el riesgo asociado entre la cantidad de grasa acumulada en la región abdominal, que se analiza según la circunferencia de la cintura, lo que indica la obesidad central (y no la periférica).
Sobre esta problemática se pronunció la especialista en Cardiología y Emergentología y subdirectora provincial de Enfermedades Crónicas no Transmisibles, Patricia Morales, en diálogo con Diario UNO.
“Los pacientes que tienen un aumento de la grasa abdominal, presentan un incremento importante del riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares. Por ello, mantener el peso dentro de los límites razonables es muy importante para el normal funcionamiento del corazón, los vasos sanguíneos, el metabolismo, los huesos y otros órganos del cuerpo”, dijo. 
Los límites
La especialista explicó que el perímetro abdominal es una medida antropométrica que permite determinar la grasa acumulada en el cuerpo. En la mujer, el límite aconsejable es hasta los 88 centímetros y en el hombre hasta 102 centímetros.
Si en una persona con exceso de peso el perímetro abdominal es menor que los valores mencionados se habla de obesidad periférica, mientras que se habla de obesidad central cuando el perímetro abdominal es mayor.
Ahora bien, ¿cómo medir el perímetro abdominal? La persona debe estar de pie, y después de haber expulsado el aire, debe rodear su abdomen con la cinta métrica a la altura del ombligo.
La obesidad central tiene peores consecuencias para el metabolismo, ya que favorece el desarrollo de diabetes y gota. Además quienes la padecen tienen altas posibilidades de acumular grasa también en otros órganos vitales, lo que favorece la aparición de enfermedades cardiovasculares. 
Causas y consecuencias
Para Patricia Morales “la obesidad se produce por un disbalance entre la ingesta y el consumo calórico, como consecuencia de un aumento de los alimentos hipercalóricos, ricos en grasas, sal y azúcares y pobres en vitaminas, minerales y otros nutrientes; acompañado de una disminución de la actividad física o de hábitos sedentarios, cambios en el desplazamiento y la urbanización”.
“La obesidad se previene con medidas básicas: practicando una dieta saludable y realizando actividad física de forma regular”, sintetizó y enfatizó.
Y explicó que, en general, “como consecuencia de ella vemos tenemos más infartos con discapacidades, hipertensión, diabetes, dislipemias,gota y alteraciones en el aparato locomotor,entre otras”. 
Prevención
“Ahora bien –concluyó Morales–, ¿cómo podemos hacer para evitar o corregir la obesidad? Con intervenciones poblacionales e individuales. Las poblacionales incluyen: regular la oferta de productos o servicios, a través de estimular la disminución de la cantidad de sal, por ejemplo en el pan; disminuir el consumo de grasas malas o trans, informando a la población en los envases del contenido de las mismas y así permitir la elección y fomentar los entornos saludables para acompañar los cambios, por ejemplo favorecer la actividad física y el cese del hábito de fumar”, dijo.
 “Y entre las individuales podemos enumerar: limitar la ingesta energética; distribuir las comidas en cuatro fundamentales y dos colaciones; disminuir el tamaño de las porciones; aumentar la ingesta de frutas, legumbres, cereales integrales, frutos secos; disminuir el consumo de azúcar-sal y alcohol; promover la actividad física con un mínimo de 30 minutos diarios”, agregó”. 
Un problema que se agrava
Según el Ministerio de Salud de la Nación, actualmente el sobrepeso y la obesidad se encuentran entre los principales factores de riesgo de muerte y de carga de enfermedad a nivel mundial. Cada año fallecen alrededor de 3,4 millones de personas adultas como consecuencia del exceso de peso, según Nación.
Además, para este organismo, gran parte de la carga de enfermedades no transmisibles pueden atribuirse al exceso de peso como el caso de la diabetes (44 por ciento ) y las cardiopatías isquémicas (23 por ciento ), y entre el 7 por ciento y el 41 por ciento de la carga de ciertos tipos de cánceres. 
Mariano Ruiz Clausen / UNO Santa Fe

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