Santa Fe
Domingo 30 de Julio de 2017

A tomar la caña con ruda para homenajear a la Pachamama y ahuyentar lo malo

Como cada 1 de agosto es tradicional beber en ayunas el brebaje para alejar las enfermedades y maleficios, pero además para agradecerle y renovar el compromiso con la "Madre Tierra". Una costumbre milenaria con más vigencia que nunca en la ciudad.

Julio se despide y comienza agosto, y la llegada de este mes trae la celebración de la Pachamama, la madre tierra, la más popular de las creencias de los pueblos originarios de toda América latina. Para rendirle honor existe una forma concreta que sirve para espantar los males del invierno, conservar la buena salud y prepararse para el resto del año: tomar caña con ruda.

EmbedRealización: Bárbara Favant / barbara.favant@uno.com.ar

Los guaraníes fueron los pioneros en este ritual porque utilizaban la ruda como medicina ya que servía para curar los parásitos, los malestares estomacales y la irritación por las picaduras de bichos. Pero más allá de sus propiedades medicinales, con el paso del tiempo la ingesta del brebaje, que con el paso del tiempo se hacía con una bebida alcohólica, se convirtió en una suerte de conjuro contra las malas ondas, la envidia ajena y la mala suerte.

Ahora por qué agosto es la gran pregunta y la respuesta es que antiguamente los guaraníes entendían que era en este mes cuando se producía la mayor cantidad de muertes por frío y también por las lluvias porque se trata de un mes muy lluvioso. "Julio los prepara y agosto se los lleva", reza un conocido refrán, entonces beber en un trago una medida de un dedo de la mano en posición horizontal o en tres tragos (siempre número impar) de caña con ruda al empezar el día, en ayunas, "espanta todos los males del invierno", incluidas las enfermedades que suelen aparecer en estas épocas.

Georgina García Kieffer es una de las referentes en la ciudad de este ritual y también de la realización de la caña con ruda. Ella se definió como "una muy buena cocinera de caña con ruda", y sin contar la receta, detalló a UNO Santa Fe cómo es la maceración y qué significa tomar este brebaje. Se trata de una costumbre que también comenzó a practicarse en la ciudad y que cada vez gana más adeptos.

La tradición
"La celebración a la Pachamama comienza en agosto. Se trata de una feria americana, de una ceremonia de agradecimiento. Es una fiesta donde se rinde homenaje (a la madre tierra), se le da de comer, de beber, se la cuida. Se hace el 1 porque es el primer día del mes, pero en realidad es en agosto donde las personas tienen que dedicar su momento, agradeciéndole lo que le ha dado, es un tributo: yo le doy y renuevo mi contrato de esperanza porque estoy segura que si le agradezco y la fertilizo, en este tránsito entre el invierno y la primavera, los frutos van a volver y va a renacer todo el verde", explicó García Kieffer sobre qué significa este rito.



"Cualquiera la puede hacer", dijo con respeto a la ingesta de la caña con ruda y aclaró que "se toma el 1 porque es el primer día del mes pero en realidad no invalida al resto de los días" y después agregó: "Estaría muy bueno que si yo tomé el 1 salga a convidar el resto de los días".

Esta experta elabora desde hace más de un década este brebaje y ya es conocido en la comunidad santafesina. Luego de varias investigaciones logró desarrollar dos recetas. Una es "la macha" a la que llamó La Guaraní, que sigue la receta básica de las comunidades originarias del NEA, la denomina por ese sabor litoral. Es seca, fuerte y decanta durante nueve lunas llenas fundamentalmente en ruda. Es la botella de etiqueta roja.

La otra es la dulce y se basa en una receta de componentes andinos latinoamericanos. Es dulce, alicorada y durante cada mes de los nueve se le siembra un elemento nuevo a la maceración, que incluye cascaritas de frutas de estación regionales, café colombiano y quemadillos a una maceración previa de los elementos sagrados que tiene ruda. Se llama Diaguita y es la de etiqueta verde.

"La primera es porque pude dar con paraguayos que me conectaron con lo que era verdaderamente la fórmula sagrada de los indios cuando se sientan sobre la tierra y el agua y hacen un círculo con determinados elementos que van en la maceración, que no se notan pero están y todas las lunas llenas, a las madres, las saco a pasear a mi patio, no en todas (las lunas llenas), sino en nueve porque no todas sirven para que se nutran de esa energía hasta que salga el sol", contó sobre La Guaraní.

Y con respecto a la otra, dijo: "Es un paseo que hice por la ruta del café colombiano; de hecho la dulce contiene en su maceración café colombiano, canela y vainilla de México y las frutas de nuestras estaciones. Esa receta está dedicada a las mujeres, no es que no la puedan tomar los hombres pero ese licorcito tan dulce está destinado a germinar, es decir que las mujeres sean fértiles –en la tradición–, que tengan vida de mujeres plenas".

Luego expresó: "Empecé a hacer experimentos, me transformé en una alquimista y lo digo con alegría porque voy sacando muestras y nunca la caña se me degradó con los años que llevo preparándola. Lo único que le recomiendo a la gente es que como es macerada antes de servirla agite, sacuda la botella y no se pierda ese minuto en donde se mira el envase y se observa que el cosmo se mueve adentro".

Sobre esta mística que dice la tradición sobre ingerirla en tragos impares, García Kieffer contó: "En la cábala, lo impar es lo que se sigue; el círculo es lo sagrado y lo impar es el número de la procedencia que después tuvo que ver con la síntesis de la religión católica. Entonces la tradición dice que son tragos impares. Esto es: me sirvo un dedo en posición horizontal –no vertical– y lo tomo de una sola vez, o sino en tres tragos para los que la beben por primera vez".

Este año y para replicar la tradición en distintos lugares de la ciudad y hasta en rincones del país donde aún no se conoce, Georgina elaboró y salió con su caña con ruda a los barrios. "Todos los años trato de innovar y este año impulsamos la Caña va a su Barrio y salimos a convencer a un montón de gente que le convide al vecino y que es un producto vendible y también llegamos a localidades, fue viajando y estamos presentando nuestro brebaje en Entre Ríos, Mendoza, Córdoba, entre otros", contó la impulsora de este producto.

En definitiva y con todos estos detalles, la intención es prepararse para que "agosto no nos lleve" y si lo hace, que sea "bien curados", dijo García Kieffer.

Agradecimiento y homenaje
Durante agosto la Pachamama (significa: Mama: madre y Pacha: universo, mundo, tiempo o lugar, "la Madre Tierra") se repliega para mantener la vida desde las raíces. Con la ofrenda se la incentiva para que vuelva a manifestar su fertilidad y poder. Esto se puede hacer en el patio de la casa y hasta en una maceta.
"Primero le pido permiso, hago un hueco en la tierra y le damos lo que necesitaremos de ella: semillas, frutos, verduras, harina de maíz (lo que podamos) y no nos olvidamos del cobijo (lanitas, hilos, vellones). Luego le damos de beber (agua, vino, leche) y caña. Se cierra el pozo, si se puede hacemos bien su «panza» y se sahuman las ofrendas para alejar a «los malos espíritus»", relató García Kieffer.