Santa Fe
Lunes 06 de Febrero de 2017

Cayó un muro de un 12º piso y demolió parte de una casa, con la familia dentro

En construcción. En la siesta del domingo, el viento tumbó una pared de un edificio en obras, en Primera Junta al 2700. Los ladrillos rompieron techos e instalaciones en un departamento aledaño

Un milagro, el destino, las buenas energías, o en lo que prefiera creer el lector o lectora, les salvó la vida. Una pared de dos metros de altura por siete de ancho cayó desde un piso 12º –en construcción– hasta su vivienda, en el sexto piso de Primera Junta 2762 de la ciudad de Santa Fe.
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Los ladrillos demolieron el comedor (con una fuerza tal que arrancó techo, estructuras metálicas y el aire acondicionado), rajaron la losa de la habitación de las nenas e ingresaron hasta por una claraboya del baño.
Hoy pueden contarlo porque las cuatro personas que se encontraban en la casa (entre ellas tres chicos) estaban en sus dormitorios, cambiándose para ir a una fiesta de cumpleaños.
"Eran cerca de las 15.30 de ayer y se escuchaba mucho viento. Estaba con los chicos porque teníamos un cumpleaños y nos estábamos preparando. En un momento se escucha un golpe fuerte, como una explosión", contó Laura Manzur, la propietaria del inmueble afectado.
Su hija mayor, de ocho años, abrió la puerta de la pieza y se encontró con el desastre. "«¡Mamá, se cayó el techo!», me dijo mi nena. Salgo a ver y me encuentro con lo que pasó", continuó el relato.
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Hasta el aire acondicionado. No solo demolió parte del comedor.
Hasta el aire acondicionado. No solo demolió parte del comedor.

¿Con quiénes estaba la mujer en su casa? Tres hijos. Dos nenas, de 8 y 5 años; y un bebé de 13 meses. Mientras describía lo ocurrido, la voz todavía le temblaba, de los nervios, de la angustia, de pensar en lo que podría haber pasado.
"Nosotros tenemos una terraza amplia, con un cerramiento. Allí funciona el comedor, donde la pared que cayó rompió parte de la losa y arrancó el aire acondicionado, el portero eléctrico y cayeron un montón de ladrillos", describió Laura.
"Nos rompió también el aire acondicionado de nuestra pieza. En la otra pieza, donde duermen mis hijas, se fisuró la losa. Gracias a Dios no se cayó. Y en la parte del baño, se rompió la claraboya y cayeron ladrillos también. Por suerte, mis hijas habían salido de bañarse hacía un rato", continuó.
—¿Qué pasó con las instalaciones de electricidad, de gas, de agua?
—Cortamos enseguida todo, porque teníamos miedo de que nos pasara algo peor.
"Nosotros tenemos que seguir... Pero lo peor es que si estábamos en el comedor, nos mataba"
Respuestas

Tras el derrumbe de la pared, la familia debió evacuarse ante el riesgo inminente que implicaba la rotura de los techos, paredes y aberturas. "Llamé a mi esposo, Juan, nos llevamos a los chicos y volvimos para buscar las cosas", explicó la mujer. "La casa quedó inhabitable", acotó.

—¿Alguien de la obra en construcción se acercó a ustedes después del derrumbe?
—Hoy vinieron. Ayer (por el domingo) no respondió nadie. Nos cansamos de llamar al número que figuraba en el cartel de obra del edificio y nos pasaba al contestador.

—¿Qué les dijeron?
—Que se van a hacer cargo. Lo que pasa es que sus tiempos no son los nuestros. Nosotros tenemos que seguir... Pero lo peor es que si estábamos en el comedor, nos mataba...Imaginate que la pared se cayó de un piso 12º y nosotros estamos en un sexto. Sumado a la velocidad del viento y el peso de los ladrillos, o nos mataba o nos lastimaba seguro.

—¿Recordás haber visto algún sistema de seguridad, de contención, en la obra?
—No tenía nada. Ninguna contención. Es más, ya habíamos tenido un incidente menor en el cual habían caído ladrillos. En esa oportunidad, nos rompieron un alero, parte del piso de la terraza y las sillas plásticas del patio. Ahí se hicieron cargo del dinero para comprar las sillas nuevas y nos dijeron que cuando terminaran la obra del edificio nos iban a arreglar el alero y la terraza. En ese momento se arregló todo de manera verbal.

—¿Ahí tampoco tomaron medidas de seguridad?
—No, tampoco. Les dije hoy cuando vinieron los que hacen la construcción, que no hicieron nada. Les dije que nos podrían haber matado por no hacer las cosas bien.
"Ya habíamos tenido un incidente menor en el cual habían caído ladrillos"
"Lo peor es que ni siquiera pidieron perdón por lo que pasó. Se me quedó mirando, no me dijo nada. Nos ofrecieron un lugar temporal para vivir, pero es muy alejado de todas nuestras actividades y de las de nuestras familias. Nos sumaban un trastorno", señaló Laura.
Por otra parte, la familia también realizó la denuncia correspondiente por los daños a la Seccional 1ª de Policía de la provincia; y se comunicaron con el área de Habilitaciones Privadas de la Municipalidad. Una escribana y un perito, contratados de manera particular, sumaron su punto de vista a la situación, para dejar constancia de lo ocurrido y evitar nuevos accidentes.

"Ahora llueve y entra agua, así que los pisos, debajo de los escombros, se van a arruinar también. En las habitaciones tenemos pisos flotantes, con los que va a ocurrir lo mismo. Es terrible el daño que nos hicieron", concluyó la mujer, aún conmocionada por el riesgo vivido.