Santa Fe
Viernes 10 de Febrero de 2017

Cinco chicos santafesinos donaron sus ahorros para ayudar a nenes internados en el Alassia

Tienen entre 7 y 12 años . Decidieron abrir sus alcancías y donar sus ahorros para la campaña de Mamás Sustitutas del Hospital de Niños.

María Paz, María José, Guillermina, Victoria y Valentino tienen entre 7 y 12 años. Aún con sus escasos años de edad fueron capaces de dar una verdadera lección de amor a la sociedad santafesina.

A través de sus familias conocieron quiénes son las Mamás Sustitutas del Hospital de Niños Doctor Orlando Alassia y las distintas campañas que realizan para aliviar la situación de los pacientes pediátricos y sus familiares.

Por iniciativa propia, estos cinco pequeños decidieron donar sus ahorros para la compra de sillones y otros elementos necesarios para las salas del efector de salud. Si bien en ningún momento posaron para una foto ni buscaron la trascendencia, el gesto solidario llegó a las redes sociales por parte de las mamás sustitutas, quienes agradecieron y replicaron el aprendizaje.

"Los chicos abrieron sus alcancías para ayudar a los nenes internados. La verdad es que es un gesto que nos emociona y nos conmueve. Que los chicos piensen en otros de su edad, que se encuentran en situaciones críticas de salud, es muy valorable", destacó María Angélica, integrante del grupo de Mamás Sustitutas del Hospital Alassia.

En diálogo con UNO Santa Fe, resaltó que "es claro que es parte de la formación que les dan en sus hogares, acerca del respeto y la solidaridad con sus pares". "Quisimos destacar la actitud de los chicos porque nos pareció una lección para nosotros, los adultos. A veces los chicos se convierten en nuestros maestros, porque con actos tan espontáneos y generosos, sin medir si se van a quedar con un juguete o una ropita menos, piensan en el otro", agregó.

"La verdad es que agradecemos la solidaridad de todos los santafesinos, porque la campaña para dotar de un sillón a cada cama del hospital fue un éxito y se suman siempre ante cada necesidad. Y en cuanto a los chicos y su aporte, lo último que puedo decir es que son la demostración de que en este mundo no todo está perdido", concluyó María Angélica, emocionada aún en su relato.