Santa Fe
Miércoles 13 de Septiembre de 2017

Conmoción en una localidad santafesina por un caso de bullying a un alumno en una escuela

El chico asiste a cuarto grado y viene sufriendo agresiones hace un largo tiempo

La conmoción es total. Los padres, alumnos y la comunidad educativa de la Escuela Nº 239 General José de San Martín de Oliveros recibieron el cimbronazo de evidenciar un caso de bullying. "Les decía hola y me pegaban", explica Tiziano, un niño de cuarto grado. Hace semanas su familia denuncia y pide respuestas. Hoy habrá una jornada junto al Ministerio de Educación.
El patio de la casa congregó bajo las ramas de un árbol a toda la familia. Omar Rojas, su señora Mónica, junto a dos de sus hijas. Adentro quedó Tiziano, el nene de nueve años que confesó, luego de que otro niño de la escuela le contara a su mamá, que hace semanas recibe golpes de sus compañeros de curso.

En la mañana del martes, fueron a hablar con los directivos del establecimiento quienes le propusieron firmar un acuerdo charlado hace 15 días.

Por momentos el debate se tornaba acalorado, no encontraban respuestas. El niño vive con sus abuelos desde los tres meses, quienes son sus tutores, Omar y Mónica. Su mamá vive en otra provincia. Es travieso como cualquier chico de su edad y muy simpático. Con los ojos brillosos e inocentes le dijo a LaCapital: "Me fue bien en la escuela, hoy no me pegaron. Jugamos a las escondidas". Fueron días muy difíciles para la familia. De a poco fueron entendiendo por qué bajó su rendimiento hasta el punto de no querer volver a la escuela, ya no salía de su casa, y los útiles siempre volvían rotos. Sus abuelos dudan si hasta le quitaban el dinero, que llevaba para desayunar.

"No contaba porque me daba miedo, si yo decía ellos se iban a enfurecer más y me iban a pegar", dice el pequeño. Aunque confiesa que le gusta ir a la escuela. Dentro de su inocencia, repite episodios que muestran el desencadenante de sus últimas actitudes: En el viaje estudiantil a Santa Fe nadie tenía permitido sentarse con él, el que le hablaba era amenazado de que lo iban a golpear, en el aula le tiraban bollitos de papel, tapas de fibrones, gomas y "no podía copiar". En las últimas semanas, todo se agudizó.

Así lo describe Omar, su abuelo: "Cuando nos enteramos fuimos a la escuela y nos dijeron que iban a hablar con los padres y con los alumnos. Pero el problema ahí fue peor porque le empezaron a pegar todos los días. Volví al otro día y seguía pasando lo mismo. Las últimas semanas fue alevoso, se turnaban para pegarle". En su mirada se mezcla la bronca, la indignación y la tristeza: "No puedo imaginarme lo que pasó todas estas semanas que no nos contaba nada", reclama.

Tiziano no termina de comprender la magnitud de lo que le sucede, tampoco entiende el porqué: "Desde cuarto me pegaban entre cinco. Una vez hablamos con la maestra, porque un día me amenazaron. Siempre tengo problema con los mismos. No sé por qué pasa eso, yo no les digo nada".

Su familia radicó la denuncia en la comisaría 12ª para dejar constancia de lo sucedido, y se prometen "llegar hasta las últimas consecuencias" para que la situación se resuelva.

Diálogo y escuchar

Por su parte, el Ministerio de Educación confirmó que conocen y abordan la problemática. Carina Venanzetti, es la coordinadora pedagógica de la regional V, y en diálogo con LaCapital explicó: "Estamos al tanto. Junto con la supervisora seccional Yanina Gobi, y el equipo directivo de la escuela primaria de Oliveros desde abril venimos realizando actuaciones para el abordaje de estas situaciones que afectan la convivencia en la escuela".

La metodología de trabajo es "a través intervenciones y encuentros, entre otras estrategias en el marco de la normativa, entre ellas la resolución 217/14, y la intervención del equipo socioeducativo regional que abordó la situación de manera sistemática y ampliada a otras familias. Cabe destacar, el trabajo conjunto desde el equipo de supervisores de la Delegación V de Educación en función del abordaje pacífico de situaciones de conflicto", detalló. Luego, amplió: "Cada una de las escuelas cuenta con un plan de trabajo institucional y también con un proyecto de convivencia para contribuir a una buena convivencia desde el diálogo, la escucha y los acuerdos".

El abuelo de Tiziano remarcó la insinuación de que retiren al niño de la escuela, al ser consultada Venanzetti lo desestimó: "No es la respuesta, ni el abordaje coherente en el marco de las actuaciones que planteamos". Al tiempo que reflexionó: "Necesitamos conocernos más, establecer más vínculos. Pero en ningún momento hacemos referencia que asista a otra institución educativa. Como Ministerios de Educación estamos abiertos al diálogo".

Al concluir, la coordinadora pedagógica detalló: "El conflicto es inherente a las relaciones humanas, lo que se debe evitar es la violencia como modo de manejarlo, enseñando que hay otras maneras de hacerlo".

Consejo de familiares

A principio de año un grupo de padres y abuelos comenzaron a firmar un petitorio para pedir la incorporación en la escuela primaria de Oliveros de un consejo de familiares. Un espacio de trabajo conjunto entre padres y la comunidad educativa. Ante la negativa de funcionar dentro del establecimiento, comenzaron a organizar actividades por fuera en el marco de una organización sin fines de lucro, proponen una jornada sobre "Convivencia en la escuela".

Verónica Buezas es una de las madres que integra el grupo, y afirmó: "El Consejo de Padres se formó en el afán de participar activamente dentro de la Escuela Primaria Nº 239, de acuerdo a lo fijado en la ley provincial 10.416/1989, con aprobación decreto 3.686/1990 del Ejecutivo provincial; pero no dieron lugar a nuestro pedido. Más de 85 familiares de alumnos de la escuela firmaron el petitorio entregado a principios de este año".

Pero más allá de la negativa, continuaron con su misión y se están organizando para abordar problemáticas comunes. La madre destacó que presentaron varias propuestas porque su "principal objetivo es construir", pero todas fueron desestimadas.

Además, Buezas se refirió a la violencia dentro de la escuela: "En reunión con autoridades y supervisoras pusimos de manifiesto la preocupación de la comunidad educativa en diversos temas, pero especialmente en cuanto al tema de violencia, bullying o acoso escolar dentro de la institución, las respuestas fueron siempre evasivas, descalificadoras de la problemática y de nuestros planteos, con la intención de hacer ver cada caso como aislado". Y culminó: "Nosotros les expusimos que son numerosos los acontecimientos que los padres y madres nos relataron, y la primera respuesta fue que la escuela no estaba al tanto de la existencia de bullying dentro de la institución".

Fabrina Donato

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La Capital