Santa Fe
Miércoles 13 de Julio de 2016

Creen que dormía con el cadáver de su mujer

El hecho ocurrió en un barrio de la ciudad de Reconquista, en el norte provincial. El olor nauseabundo alertó a los vecinos de la vivienda precaria. La policía halló el cuerpo sin vida de una mujer en su interior. Su concubino nunca avisó del suceso.

El hecho se conoció en los últimos días. Los vecinos de una precaria vivienda dieron el aviso a la policía sobre olores nauseabundos y al llegar allí se encontraron con el cuerpo sin vida de una mujer en avanzado estado de descomposición. En el lugar vivía además su concubino quien nunca dio aviso del suceso, por lo que suponen que convivió con el cadáver de la mujer por un lapso de entre 12 y 14 días.
Según informa el portal ReconquistaHoy, los vecinos veían que el concubino seguía yendo a dormir en la pequeña y precaria pieza que compartían con lugar apenas para una cama. Investigan por qué nunca reportó su muerte y quedó en principio aprehendido.
El fiscal dispuso autopsia. Quieren saber la causa de la muerte.
En la foto que ilustra la nota se puede ver a la mujer, Santa Romero, quien solía circular por las calles de Reconquista con su compañero, siempre en tricicleta, siempre sonriendo, así la recuerda la comunidad. Santa Romero es la fallecida. Tenía más de 70 años.

EL IMPUTADO
El imputado es conocido como "el barba" Antonio Castillo, de unos 56 años, muy alcohólico y violento, lo referencian los vecinos, quienes contaron detalles de la vida de esa pareja en el asentamiento ilegal ubicado en la parte Oeste del Barrio Virgen de Guadalupe.
Ayelén es vecina y contó que hace varios días sentían la pudrición. "Cuando lo vimos llegar, le pidieron que vea el porqué del olor, y él dijo que podrían ser los gatos, que su mujer estaba en Santa Fe. Esta mañana un vecino rompió el candado y vio un bulto tapado, destapó y estaba el cadáver.
-"Todos los días venía acá".
-¿Y... Barba, y la abuelita?.
-En santa Fe, respondía. Y dormía con ella y todo", contó la vecina.
Todos lo referencian a Castillo como "muy alcohólico. Le pegaba siempre. Vivía pegándole, una vez un vecino le tuvo que pegar".
Susana es otra vecina, quien refrendó lo del olor desde hace varios días, era tema del vecindario que no podían estar en los patios. También confirmó la violencia que ejercía Castillo sobre esa mujer. El sábado a la noche estuvieron buscando a ver si encontraban la causa del olor, pero no observaron nada, pensaban en algún animal. Dijo que una vez defendió a la abuela cuando Castillo la corría para pegarle. Susana avisó a la policía.
Andaba siempre ella por el casco histórico de la ciudad en una tricicleta que Castillo conducía. Ella era muy chiquitita, regalaba sonrisas, muy conocida.