Santa Fe
Martes 12 de Julio de 2016

Educación popular y compromiso social, el legado de "Pepe" Serra

El fundador de la Casa del Obrero Estudiante falleció este martes a los 86 años. Deja también como herencia su lucha por la alfabetización como impulsor de Acción Educativa. Fue cura durante 23 años, y convencional constituyente en 1994

A los 86 años, producto de una larga enfermedad, falleció en la madrugada del martes, José Luis Serra, y en su paso por este mundo, el reconocido militante social dejó un extenso legado entre los que se cuenta haber sido fundador de la Casa del Obrero Estudiante, educador popular e impulsor de Acción Educativa, y convencional constituyente en la reforma de 1994.
Sin embargo, Pepe, como lo conocían todos, fue mucho más, y su actividad y lucha en distintos ámbitos, incesante.
Nacido en Santa Fe en enero de 1930, su vida estuvo también ligada a lo espiritual. Fue sacerdote de la Iglesia Católica durante 23 años y formó parte del Movimiento del Tercer Mundo, hasta que pidió una reducción al Estado laical. Luego contrajo matrimonio con Mabel Busaniche, con quien tuvo dos hijos.
De joven, estudió Filosofía y Teología en el Seminario del Arzobispado, fue profesor de Doctrina Social, Sociología y Vicerrector del Seminario del Arzobispado; y además egresó del Centro Internacional de Estudios Sociales en Roma, donde se recibió de Licenciado en Ciencias Sociales y Políticas.
En su actividad docente se desempeñó como profesor de Sociología en la Universidad Católica de Santa Fe y en la Universidad Nacional de Salta, donde fue presidente de la Comisión para la Reforma de la Ley Universitaria Nacional.

Casa del Obrero Estudiante
La Casa del Obrero Estudiante (COE)cumplirá 60 años a fines de agosto, y el espacio que nació para dar alojamiento y contención a jóvenes que llegaban a Santa Fe en busca de fuentes de trabajo y con la aspiración de continuar sus estudios, contó también con la participación de Serra.
Henry Trevignani, uno de los que fundaron junto a Pepe, la COE lo recordó con emoción y nostalgia: "Éramos un grupo de chicos que veníamos a trabajar y a estudiar a Santa Fe, y veníamos con la idea de no meternos en una pensión. En ese contexto apareció Serra, que venía encomendado en aquel tiempo por el Arzobispo Fassolino, para dedicarse a la cuestión laboral".
"Este era un espacio justo para esa dedicación. Éramos 4 o 5 en ese tiempo, y crecimos en número, y en espacio. Hemos compartido toda una vida, y prácticamente estaba al lado mío cuando comenzamos. Éramos todos pibes de 16, 17 años, y él ha sido un inspirador de toda esta vida", evocó emocionado.

En la educación popular
Acción Educativa, es una organización social que realiza una intensa labor territorial, y que lleva ya 32 años trabajando, entre otras problemáticas, en la alfabetización en distintos barrios de la ciudad de Santa Fe.
Aquí también el sello de Serra está presente, y así lo rememoró Carlos Zagni, quién recordó los inicios de la organización no gubernamental en la década del 80, cuando transcurrían los primeros años de la democracia: "Nació con el fin de la dictadura, y el retorno a la Argentina de algunos compañeros que habían estado en el exilio. Pepe y su esposa Mabel habían estado en Perú, y otra compañera en México, y junto con otros que no habíamos estado en el exilio, pero que habíamos permanecido en el país, nos juntamos en 1984, e hicimos un análisis de coyuntura de la situación del país, y sobre la base de un acuerdo ético político, porque venimos de distintas bases de militancia, decidimos comenzar esta idea de Acción Educativa".
Zagni, reflejó que la Argentina en ese momento se encontraba atravesada por la violencia, por el trauma de los 30.000 desaparecidos, y además una situación social bastante compleja, con altos niveles de analfabetismo, problemas de desocupación, y crisis económica.
Sobre esa base, y desde la perspectiva de la educación popular, este grupo de educadores decidieron poner el cuerpo a la situación.
"Nuestro primer trabajo fue la producción de cartillas de lectoescritura, de matemáticas, y un cuaderno de orientaciones para la alfabetización para empezar a trabajar en algunos barrios de la ciudad. Empezamos en Santa Rosa de Lima, en Villa del Parque, en Estanislao López, y conforme íbamos aplicando el material producido, sobre esa base ajustando metodológicamente la propuesta", relató, y contó que debido a que en los 80 "había mucha efervescencia militante en las universidades", también muchos de los estudiantes se volcaron al trabajo barrial, junto con algunas organizaciones históricas de los barrios como las vecinales, y otros espacios.
"Pepe es un educador popular, y venía con toda la experiencia de haber participado en la campaña nacional de alfabetización en Nicaragua, después de la revolución sandinista. Esa propuesta formidable que tuvo ese país, con una alfabetización a nivel nacional, y Pepe había formado parte de los educadores de distintos países que habían ido a apoyar lo que fue esa cruzada", rememoró.
Fue ese aprendizaje el que Serra volcó después a la formación de educadores, y educadoras tanto en el país, como en la propuesta en de Acción Educativa en Santa Fe.
"En los primeros años salimos a dar talleres de educación popular, y llegamos a Neuquén, Tucumán, Córdoba, y distintos lugares en el Fiat 125 de Serra", recordó, y señaló que en el último tiempo, si bien no desarrollaba una actividad dentro de Acción, seguía participando de las asambleas.
"Es un persona que siguió aportando hasta último momento ideas, y proyectos dentro de la organización. Siempre fue una persona muy activa con un compromiso político y social muy fuerte", finalizó.

Desde la política
Antonio Riestra, compañero de militancia en Pares, lo recordó como un hombre que sostuvo muchos proyectos, y un educador popular que mantuvo todo el tiempo una coherencia con su forma de pensar.
"Fue un tipo que siempre tuvo los pies en la tierra, más allá de su espiritualidad, pensaba que había que trabajar en la opción por los pobres, que fue lo que de alguna manera, por ser consecuente con esto lo llevó a dejar los hábitos en su momento. Un hombre con un compromiso directo, sin teorías, más allá de que era obviamente una persona muy formada", describió.
"Es básicamente uno de los primeros religiosos en estudiar y recibirse de sociólogo y no teología como hacían muchos. Fue perseguido político, se exilió en Perú, y volvió en el 85. Allí formó Acción Educativa, y en 1994 se lo reconoció con el cargo de convencional constituyente", comentó.

El valor de la amistad
Por último, valoró la amistad que lo unió a Serra, y dijo: "Con él fundamos el Frente Grande en Santa Fe, y después seguimos el periplo político hasta la fecha, pasando por el ARI. Esencialmente fue un amigo. A pesar de la diferencia de edad nunca se presentó como un padre, simplemente fuimos pares siempre, conmigo y con tantos otros. Esta idea de la educación popular siempre prioriza el ida y vuelta, nadie se puede parar en el lugar del conocimiento, sino que justamente en crecer con el otro. Pepe a esto lo mantuvo siempre".