Santa Fe
Martes 28 de Junio de 2016

El único comedor solidario nocturno de la ciudad pide ayuda para poder seguir funcionando

Queda en barrio Santa Rosa de Lima. Cada día se acercan alrededor de 300 personas a tener un plato de comida caliente en este crudo invierno. Además funciona una copa de leche para los chicos todas las mañanas

Si se busca entender qué es la vocación, la dirección es Tucumán 4550. La vecinal de Santa Rosa de Lima funciona a pulmón con mujeres y hombres que se acercan todos los días a trabajar para tener un barrio mejor.

La postal se compone de largas mesas donde los nenes comparten el desayuno. Cerca de las siete de la mañana empiezan a tomar forma las tortafritas, se calienta la leche y todos juntos preparan las mesas. En la planta alta se ordena la ropa que va llegando, sobre el único mueble que tienen. Se separan los talles, se apilan bolsas. Y cuando los últimos chicos se van, se empieza a pensar en cómo se preparará la cena, cada día con más dificultad.

Miguel Berón, presidente de la Vecinal comentó a Diario UNO que "el comedor es a la noche. Si bien funcionamos con fondos de la provincia, en este momento no nos alcanza. Han aumentado las cosas. Cada vez más gente viene a comer a la mañana y a la noche. Nosotros todos los meses recibimos la plata a tiempo, pero ​es la misma cantidad siempre y las cosas aumentaron mucho".

"A partir de enero y febrero se nos agrandó la familia. Chicos y ancianos se acercan para tener un plato de comida caliente. Se nota y se ve que hay muchas necesidades y como somos el único comedor de noche se arriman para ver si pueden tener un plato de comida".
"Acá el que viene come"
La migración desde otros barrios fue notoria para el presupuesto de la vecinal, Berón cuenta que "vienen de Villa Oculta, 12 de Octubre, Barranquitas y hasta de barrio San Lorenzo, entre otros. Es difícil porque nosotros no nos vamos a parar en la puerta y decirles vos entrás, vos no. Acá el que viene come".

"Lo que necesitamos es mercadería, como leche o fideos, para poder pasar estos meses. Esperamos que esta situación no dure tanto porque a nosotros se nos complica mucho"​, agregó el presidente de la Vecinal​.

Pero llenar panzas no es el único objetivo de los vecinos de Santa Rosa de Lima. A pesar de los obstáculos presupuestarios, los encargados luchan por llevar abrigo a los que se acercan a comer, "como vemos que por ahí los chicos vienen sin zapatillas, sin campera o abrigo, con este frío, armamos un ropero solidario. También estamos peleando por una biblioteca", dijo Berón.

Además, hace unas semanas atrás recibieron algunas computadoras para que se pueda enseñar informática a los adolescentes. Sin embargo, aún no cuentan con muebles para ubicarlas en la vecinal, ni tienen zapatillas o extensiones eléctricas para conectarlas a todas.

"Queremos que la vecinal sea un lugar de encuentro para las personas del barrio, que los chicos vengan acá a aprender", concluyó Berón.

Aquellos que puedan colaborar con este sueño, pueden acercarse a Tucumán y Frenguelli o comunicarse al ​342441​7110 o escribir un mensaje privado por Facebook haciendo click acá.
Embed