Santa Fe
Jueves 05 de Enero de 2017

En los últimos años, se sumaron 10 millones de hectáreas al cultivo

Son datos del Inta que reflejan el proceso de "agriculturización" en Santa Fe y en toda la Región Pampeana. Aseguran que la incorporación de terrenos a la producción agrícola redujo entre tres y cuatro veces el consumo de agua y elevó los niveles freáticos. La "simplificación" de los sistemas productivos y sus consecuencias.

A menos de un año, el panorama vuelve a ser desolador en varios departamentos del sur provincial. La atención se vuelve a colocar sobre los sistemas productivos. Especialistas del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) sostienen que el reemplazo de pasturas perennes y pastizales por cultivos anuales redujo entre tres y cuatro veces el consumo anual de agua. Claro, sucede que en los últimos años, unas 10 millones de hectáreas pampeanas pasaron a formar parte de la actividad agrícola pura.
Los especialistas advierten que cada vez los suelos absorben menos. Las causas del ascenso de las napas freáticas pueden encontrarse en el uso de la tierra. Las cifras publicadas por el organismo demuestran que se pasó de un consumo anual de entre 1.500 y 2.000 milímetros a entre 500 y 800 milímetros.
Los profesionales aclaran que se trata de cómo el suelo puede ayudar a retardar un problema o acelerarlo. Está claro, llovió mucho y en pocos días, algo que los climatólogos tampoco esperaban durante los primeros días del año. A pesar de esto, el monocultivo y el sistema de producción vigente hacen pensar que el impacto de las inundaciones podría haber sido menor.
Otra vez, la imagen se repite. Campos y localidades de la provincia de Santa Fe vuelven a ser castigados por el agua. Ahora, no se trata de mirar solo el cielo, sino de mirar hacia los costados. Los excedentes de agua provenientes de Córdoba avanzan, no reconoce fronteras y busca salida en territorio santafesino.
En diálogo con Diario UNO, el director del Centro Regional Santa Fe del Inta, José Luis Spontón, hizo referencia a las responsabilidades que le cabe tanto a la naturaleza como a la mano del hombre. "Indudablemente que hay un efecto antrópico sobre el comportamiento del clima. Uno no lo puede negar, sin duda. El hombre a partir de todo su accionar, no solamente de la actividad agropecuaria, va modificando el escenario".
Sin olvidar los cambios y consecuencias que produce la "urbanización", el especialista no simplifica la coyuntura y tampoco lo reduce al paradigma del "monocultivo" o de "sojización", sino que prefiere hablar de "proceso de agriculturización" y sostiene: "Yo sería un poco más amplio. Yo hablo más que nada de procesos de agriculturización. Se trata de un sistema por el cual se fue incorporando a la producción agrícola tierras que naturalmente no tenían ese destino productivo y se terminaron inclinando hacia esa actividad. Lo que ha pasado es que muchos espacios que no eran aptos para la agricultura se han transformado en agrícola; más allá de lo que después se cultiva, si es soja, caña de azúcar, maíz o algodón".
Hacia finales de 1990 este proceso fue acelerado por el aumento de la demanda mundial de soja y el aumento de los precios internacionales. En este sentido, Spontón sostiene que no se trata simplemente de las malas decisiones que toma un productor, sino de las decisiones políticas de un país que son determinantes y condicionantes a la hora de definir un sistema de producción. "La sojización no fue porque los productores han sido malos o porque veían necesidad de perjudicar a nuestra sociedad. También hay decisiones políticas y económicas que fueron determinantes para crear este esquema de producción", dijo.
Un informe del Inta sostiene que se ha encontrado una "significativa correlación entre la variabilidad de las precipitaciones y el porcentaje de tierras cultivadas en la Región Pampeana". Para el organismo, este proceso de agriculturización fue favorecido por la macroeconomía y la adopción de nuevas tecnologías como genética, agroquímicos y del sistema de siembra directa".
El director del Centro Regional Santa Fe del Inta reconoce que las lluvias son de "mayor intensidad" y señala: "Hay muchas más lluvias torrenciales y abundantes que generan más problemas. La absorción por parte de las napas es mucho más difícil".
Con respecto a las pérdidas que podría causar el temporal, Spontón dijo: "Todavía no nos animamos a realizar alguna estimación. Hay agua que todavía está entrando de la zona de Córdoba. Lo reciben los departamentos del oeste, como Castellanos, San Martín, algo de Caseros y General López. Uno puede anticipar que va a haber pérdidas en el cultivo de soja y obviamente hay pérdidas en la producción láctea porque va a caer la producción de forrajes y de pasturas".

No descartan lluvias similares
Desde el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria estiman que la inestabilidad podría extenderse unos días más, incluso el fin de semana. La situación podría normalizarse a principios de la próxima semana.
En diálogo con Diario UNO, el director del Centro Regional Santa Fe, José Luis Spontón, dijo: "Para principios de la semana que viene deberían estabilizarse las condiciones y podríamos entrar en días con mejores condiciones". En cuanto a los pronóstico para el primer trimestre del año, informo: "Consideramos que las lluvias pueden estar por arriba de lo normal. Igualmente, las precipitaciones de estos días nos elevó el promedio. Puede haber en febrero y marzo algunas lluvias importantes".